miércoles, 26 de diciembre de 2012

La tasa de morosidad de los créditos concedidos por las entidades de crédito españolas alcanza un récord histórico


Los últimos datos publicados por el Banco de España sobre los créditos dudosos de las entidades de crédito españolas muestran que la tasa de morosidad alcanza récords históricos y que el saldo vivo de los créditos concedidos continúa descendiendo.

En primer lugar, tal y como muestra el primer gráfico (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande), el saldo de créditos totales continúa descendiendo desde su máximo histórico de 1,87 billones de euros alcanzado en diciembre de 2008, y en la actualidad se sitúa en 1,68 billones de euros, lo que supone un descenso desde su pico del 10,2%.


En segundo lugar, el total de créditos dudosos que lastran los balances bancarios han alcanzado - tal y como muestra el gráfico 2 - su máximo histórico, hasta situarse en un saldo vivo de 189.618 millones de euros. Esta cifra es 12 veces superior a la registrada en octubre de 2007 antes del inicio de la crisis financiera internacional, cuando alcanzaba la cifra de 15.390 millones de euros.

Los créditos dudosos son aquellos créditos que presenten dudas razonables sobre su reembolso total (principal e intereses) en los términos pactados contractualmente. Dentro de estos se incluyen los créditos morosos, que son aquellos que tienen algún importe vencido, bien del principal, bien de los intereses o gastos pactados contractualmente, con más de tres meses de antigüedad.


Finalmente, como resultado de las dos tendencias anteriores, la tasa de morosidad de las entidades de crédito españolas (definida como la ratio de los créditos dudosos/total de créditos concedidos) ha alcanzado un récord histórico en octubre de 2012 del 11,23%, batiéndose el pico máximo del 9,15% alcanzado en febrero de 1994 (véase gráfico 3, cifras 1962-2012), y cifra muy alejada del 1,99%, nivel muy bajo  alcanzado al inicio de la adopción del euro (véase gráfico 4, cifras 1999-2012).



La desaceleración del crédito y el aumento de la morosidad son factores que se retroalimentan entre sí dado que las entidades de crédito españolas, golpeadas por la morosidad, reprimen el crédito ante el miedo de los impagos. Es el reverso del momento expansivo del crédito que infló la burbuja inmobiliaria. La desaceleración del crédito está en la base del complejo fenómeno del "desapalancamiento financiero" y es una de las consecuencias de una economía que se hizo altamente adicta al crédito en los tiempos de la burbuja.