miércoles, 20 de marzo de 2013

EE.UU. recupera la competitividad exterior con sus principales socios comerciales, 2003-2013



Los EE.UU. están recuperando rápidamente su competitividad exterior (relativa) con sus principales socios comerciales, no sólo a través del tipo de camino nominal y real, sino también con respecto a la evolución de los costes laborales unitarios. Y esta recuperación de la competitividad exterior es uno de las principales factores de la vuelta de la producción de muchas empresas manufactureras desde los países emergentes hacia territorio norteamericano, tal y como tuvimos ocasión de comentar en una entrada reciente del Blog. Otros factores que han favorecido la recuperación de la competitividad exterior son la mayor explotación de los recursos energéticos nacionales (energía eólica y gas natural) y una mayor asunción de las empresas norteamericanas de los "costes ocultos" de la deslocalización. [1] 

En esta entrada nos ocupamos de la evolución reciente de algunos indicadores de competitividad exterior de la economía americana, tipo de cambio efectivo nominal y real y costes laborales unitarios, para el periodo 2003-2013 y 2003-2011, respectivamente.

El tipo de cambio real bilateral (TCR) o el tipo de cambio multilateral/efectivo real (TCER) es uno de los principales indicadores de la competitividad exterior de la economía nacional con otro país o con un conjunto de países, respectivamente. El TCR entre dos monedas (el multilateral es un promedio de los bilaterales, ponderado por los pesos en el comercio de la cesta de países considerada) es la ratio entre el producto del tipo de cambio nominal bilateral (E) y un índice de precios que refleja el poder adquisitivo de la moneda extranjera (P*) y un índice de precios que refleja el poder adquisitivo de la moneda nacional (P). En nuestro caso, y utilizando símbolos, TCR = P/(E P*). Los índices de precios P y P* típicamente son índices de precios al consumo, pero puede construirse una serie de TCR utilizando otros índices: el deflactor del PIB y el coste laboral unitario. En última instancia, el TCR/TCER mide la competitividad exterior de la economía nacional con un país o un conjunto de países y recoge, tanto los componentes de la competitividad-tipo de cambio nominal (1/E), bilateral o efectivo, como de la competitividad-precio (P/P*). La interpretación económica es la siguiente: un aumento (caída) del TCER indica una apreciación (depreciación) real de la moneda nacional con la moneda extranjera y, por lo tanto, supone para el periodo considerado una pérdida (ganancia) de competitividad de la economía nacional con el país o conjunto de países. [2] [3] 

En los dos primeros gráficos (hacer clic sobre los mismos para hacerlos más grandes) se muestra la evolución temporal para el periodo 2003-2013, de los tipos de cambio efectivo nominal y real del dólar con el conjunto de las principales monedas (primer gráfico) [4] y con el conjunto de los principales socios comerciales de EE.UU. (segundo gráfico) [5].



Por una parte, el tipo de cambio efectivo nominal (TCEN) del dólar con el conjunto de las principales monedas y con el conjunto de los principales socios comerciales de EE.UU. registra una importante depreciación (depreciación nominal, ganancia de competitividad-tipo de cambio nominal) del 24,6% y del 19,4%, respectivamente. Por otra parte, una vez corregido el TCEN por los índices de precios, el tipo de cambio efectivo real (TCER) del dólar con el conjunto de las principales monedas y con el conjunto de los principales socios comerciales de EE.UU. registra también una importante depreciación (depreciación real, ganancia conjunta de competitividad-tipo de cambio nominal y competitividad-precio) del 18,4% y del 21,9%, respectivamente.

Centrémonos ahora en el otro indicador de competitividad exterior de la economía de EE.UU.: la evolución de los costes laborales unitarios en relación a los de sus principales socios comerciales.

Los costes laborales de una economía se suelen medir en términos de unidad de producto, es decir, mediante la variable conocida como el coste laboral unitario, CLU, la cual se aproxima mediante el cociente entre la remuneración media por asalariado, W, y la productividad aparente del factor trabajo, PROD. A su vez la productividad aparente del factor trabajo se calcula por el cociente entre la producción en términos reales y el empleo total de la economía. De este modo, los posibles aumentos (caídas) temporales de los CLU serán el resultado del aumento (disminución) de la retribución por asalariado y de una caída (aumento) de la productividad, o de una combinación de ambos factores, CLU = W-PROD.

En el siguiente gráfico - que ha sido publicado recientemente en el Economic Report of the President, 2013- se muestra el variación media (en %) registrada por los costes laborales unitarios de los EE.UU. y sus principales socios comerciales, entre 2003 y 2011. [6]


Durante la última década, los costes laborales unitarios de la industria manufacturera han crecido mucho más lentamente en EE.UU. que en otros países avanzados y emergentes. Esta caída de los costes de producir una unidad de producto fabricado en EE.UU. ha sido el resultado de la combinación de un crecimiento moderado de la retribución por asalariado y de un crecimiento más rápido de la productividad de la industria manufacturera. Por el contrario, el coste de producir una unidad de producto fabricado (en dólares) por los principales socios comerciales ha aumentado en algunos casos de forma considerable durante la última década.

¿Vuelven las etiquetas "Made-in-the-USA" o "Made in America"?

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[1] Véase, Boston Consulting Group (2012): “Rising U.S. Exports—Plus Reshoring—Could Help Create up to 5 Million Jobs by 2020”, Boston, septiembre; Inch, J. y Dutta, N. (2012): U.S. Manufacturing Renaissance, New York: Bank of America Merrill Lynch, marzo; Simchi-Levi, D., Peruvankal, J.P., Mulani, N. y Ferreira, J. (2011): “Made in America: Rethinking the Future of U.S. Manufacturing”, Accenture.
[2] El tipo de cambio real bilateral (o multilateral/efectivo) es en ocasiones definido como TCR = (E P*)/P. En este caso, la interpretación económica es la contraria: un aumento (caída) del TCE indica una depreciación (apreciación) real de la moneda nacional con la moneda extranjera y, por lo tanto, supone para el periodo considerado una ganancia (pérdida) de competitividad con el país extranjero.
[3] En los manuales de economía internacional al TCR se suele denominar con el símbolo q para diferenciarlo del TCN que se denomina con el símbolo E.
[4] Zona del euro, Canadá, Japón, Reino Unido, Suiza, Australia y Suecia.
[5] Zona del euro, Canadá, Japón, México, China, Reino Unido, Taiwan, Corea del Sur, Singapur, Hong Kong, Malaysia, Brasil, Suiza, Tailandia, Filipinas, Australia, Indonesia, India, Israel, Arabia Saudi, Rusia, Suecia, Argentina, Venezuela, Chile y Colombia.
[6] China entre 2003 y 2009.

1 comentario:

Lic Santiago F. Cuneo, CFA dijo...

EEUU deben estar recuperando competitividad, especialmente en energía, pero Apple no va a volver....y Walmart va a seguir trayendo cosas de China.

El desempleo que quedò es del sector construcciòn (mucha minoría y pobre) y de la industria q sufrió el usd sobrevaluado de antaño...y la fuga de capitales a China (síndrome Apple).
Es difìcil competir con los paîses de MdeO barata en los sectores no sofisticados, q cada vez son menos.
Alemania y Japòn en menor medida lo hacen: conservan su standard de vida. EEUU también, pero no alcanza para todos porque redistribuyen poco.
El desempleo y subempleo altos es un fenómeno ubicuo (mundial). Sobra gente para las necesidades del sistema productivo.