domingo, 21 de marzo de 2010

El aumento del crédito en la economía española en 2009 se ha dirigido exclusivamente a cubrir las necesidades del déficit público

Los últimos datos publicados por el Banco de España en el año 2009 indican que ha continuado la desaceleración del crédito total concedido a los sectores no financieros de la economía española (AA.PP., sociedades no financieras y hogares). Desde una perspectiva temporal más amplia, el volumen total del crédito aumentó -en plena euforia económica- en los años 2006 y 2007 a unas tasas interanuales espectaculares del 19,0% y del 12,3%, respectivamente, muy por encima de las tasas de crecimiento real de la economía española (4,0% y 3,6%, respectivamente). Una vez iniciada la crisis económica el total de la financiación obtenida por los sectores no financieros ha descendido hasta un 7,3% y un 4,3%  en el año 2008 y  2009, respectivamente.

La tasa de crecimiento real negativa de la economía española en 2009 (-3,6%) junto a la tasa de crecimiento positiva de la financiación a los sectores no financieros (+4,3%), podría llevarnos a pensar que el volumen de crédito concedido ha sido suficiente para atender a las necesidades de financiación de todos los subsectores no financieros. Pero nada más lejos de la realidad. En la parte izquierda del gráfico adjunto presentamos la evolución reciente (en tasas de variación interanual) de la financiación total a los sectores no financieros junto con el desglose entre los fondos dirigidos a las AA.PP. y al sector privado no financiero, es decir, a las sociedades no financieras y a los hogares (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande).


La desaceleración del crédito concedido a las empresas financieras ha sido espectacular, desde tasas positivas interanuales de crecimiento de dos dígitos en 2006 y 2007 (27,9 % y 17,7%, respectivamente), pasando por un crecimiento positivo interanual del 7,4% en 2008, hasta llegar a la actual caída en el conjunto del año 2009 de un 1,0%.  Camino paralelo ha sido el comportamiento de los hogares, desde tasas interanuales positivas de financiación obtenida en los años 2006, 2007 y 2008 (19,6%, 12,5 y 4,4%, respectivamente), hasta la tasa interanual negativa del 0,3% del año 2009.

Como era de esperar, la tasa de crecimiento positiva de los créditos concedidos en 2009 del +4,3% está determinada en su totalidad por las necesidades de financiación del déficit de las AA.PP. españolas. Con más detalle, mientras que en los años de superávit total y primario de las cuentas públicas, las tasas de variación interanuales de los créditos concedidos a las AA.PP. fueron negativas (-0,4% en el 2006 y -2,3% en el 2007), la aparición de déficit públicos totales y primarios en el año 2008 y 2009 ha supuesto un giro radical: un aumento de los créditos concedidos a las AA.PP. del +13,5% y del +29,9%, respectivamente.

De hecho, si observamos las cifras de la parte derecha del gráfico, la tasa positiva interanual de crecimiento de la financiación a todos los sectores no financieros del +4,3% en el año 2009, viene básicamente explicada por la contribución del crédito concedido a las AA.PP. (+4,9 puntos porcentuales), ya que las contribuciones de los créditos concedidos a las sociedades no financieras y los hogares han sido negativas (-0,5 puntos porcentuales y -0,1 puntos porcentuales, respectivamente).

Este problema se puede agravar a finales del 2010. Como se puede observar en el siguiente gráfico durante este año 2010 el Tesoro Público tendrá que amortizar (y refinanciar) nada menos que el 20,89% del total de la deuda viva del Estado (un total de 98.000 millones de euros), parte de la cual  probablemente será financiada en el interior (en una proporción del 50% si se mantuvieran las cifras de 2008 y 2009). Y eso, sin contar con las necesidades (netas) de financiación del déficit público previsto para 2010.


Solo deseo que los consumidores españoles sean menos "ricardianos" que los consumidores de los EE.UU.