martes, 13 de abril de 2010

China es el primer exportador mundial de mercancías pero ya es el segundo importador

Mucho se ha estado hablando durante la última década del problema del tipo de cambio del yuan chino respecto al dólar (la infravaloración de la moneda china respecto a la americana) y de los excesivos superávits comerciales que ha ido acumulando de manera persistente la economía china. Pero los últimos datos avanzados por la OMC respecto a las cifras del comercio mundial de 2009 parecen indicar que estamos muy cerca de que la economía china se convierta en su vertiente exterior en lo inimaginable hace unos pocos años: un país con déficit en la sub-balanza de bienes.


































Como se puede observar en el cuadro adjunto (hacer clic para verlo más grande), las cifras confirman que China ha sobrepasado ya a Alemania como primer exportador mundial de mercancías, con el 19,6 por ciento de las exportaciones mundiales, pero que en cuanto a las importaciones, ocupa ya el segundo lugar tras los Estados Unidos (sobrepasando también a Alemania). La participación de los Estados Unidos en las importaciones mundiales de mercancías es del 12,7 por ciento, frente al 8 por ciento de China.

Esta importante reducción del superávit comercial de China se debe a la mayor contracción del valor de las exportaciones (-16%) que de las importaciones (-11%) en el año 2009. Estas cifras confirman el cambio de tendencia observada en el año 2008, durante el superávit comercial se redujo por el mayor avance en este caso del valor de las importaciones (+19%) que de las exportaciones chinas (+17%).

Por último, en relación a este tema, la revista The Economist ha publicado recientemente un artículo en el que destacan que las autoridades económicas chinas prevén la aparición por primera vez en mucho tiempo de un déficit comercial en el mes de marzo de 2010 (que sería el primero desde mayo de 2004), lo que implicaría que China habrá importado en ese mes más bienes de los que habrá exportado al resto del mundo.

¿Será quizás una cortina de humo (ajuste estadístico "a la griega") para enfriar el debate sobre el necesario ajuste al alza de su moneda y sobre el cambio de rumbo su actual política de tipos de cambio?