domingo, 3 de octubre de 2010

Los efectos económicos negativos a corto plazo del proceso actual de consolidación fiscal

El tercer de los capítulos del informe sobre las Perspectivas de la Economía Mundial de FMI de octubre de 2010 (World Economic Outlook) está dedicado al estudiar el impacto que tendrá en la economía mundial los distintos planes de consolidación fiscal (aumentos de impuestos y reducciones del gasto público) que están en marcha en la mayoría de las economías avanzadas.

Existe un consenso entre los economistas que para restablecer la sostenibilidad de las finanzas públicas a medio y largo plazo, muchas economías avanzadas deben reducir sus déficit públicos. El informe estudia los procesos de consolidación fiscal de los últimos treinta años en economías avanzadas y evalúa con un nuevo enfoque los efectos a corto plazo sobre la actividad económica. El análisis advierte de los mayores efectos negativos a corto plazo sobre la producción y el empleo de estos planes de consolidación fiscal, en comparación con lo observado en anteriores episodios de ajuste fiscal.

En estudios empíricos previos [Giavazzi y Pagano (1990, 1996), Alesina and Perotti (1995, 1997) y  Alesina y Ardagna (1998, 2010)] se ha estimado que el ajuste fiscal puede ser expansivo (aumentar la producción y el empleo) a corto plazo. El informe del FMI advierte que los métodos utilizados en estos trabajos académicos utilizan un método para identificar los procesos de ajuste fiscal (el aumento en el superávit presupuestario cíclicamente ajustado) que tienden a sobreestimar los efectos expansivos y a subestimar los efectos negativos. Para obviar estos problemas los economistas del FMI utilizan un enfoque alternativo para identificar los episodios de consolidación fiscal, centrándose en la evidencia de medidas de política fiscal que hayan tenido como objetivo la reducción del déficit presupuestario.

Del análisis alternativo efectuado por el FMI de los episodios históricos de consolidación fiscal (1980-2009) se pueden extraer varias conclusiones:

En primer lugar, la consolidación fiscal frena la actividad económica en el corto plazo. Al cabo de dos años, una reducción del déficit público del 1% del PIB reduce un 1% la demanda interna (consumo e inversión) y hace aumentar la tasa de desempleo en 0,33 puntos porcentuales. Además, como las exportaciones netas (exportaciones menos importaciones de bienes y servicios) aumenta cuando se realiza una política fiscal restrictiva, el impacto neto sobre el PIB es de un 0,5% (véase gráfico adjunto. Hacer clic sobre el mismo para verlo más grande).



En segundo lugar, tres factores tienden a moderar el efecto negativo a corto plazo de la consolidación fiscal.
  • Los bancos centrales reducen sus tipos de interés y se produce una depreciación de la moneda nacional, lo que aumenta la competitividad exterior y, en última instancia, compensa el efecto negativo de la demanda interna.
  • El ajuste fiscal tiene menos costes si los mercados financieros están preocupados por la sostenibilidad fiscal del país.
  • Las consolidaciones fiscales tienen menos efectos negativos si el ajuste se hace con reducciones de gasto público que con aumentos de impuestos (véase gráfico adjunto). Esto es así en parte, porque la experiencia muestra  que los bancos centrales reducen en mayor medida los tipos de interés después de reducciones del gasto público.

En tercer lugar, la consolidación fiscal tiene un efecto positivo a largo plazo sobre la producción. En concreto, la reducción del stock de deuda pública en % del PIB tiende a reducir los tipos de interés reales y los costes del servicio de la deuda, lo que permite reducir los impuestos futuros. Este doble mecanismo estimula la inversión productiva privada, y conduce finalmente a un aumento de la producción a largo plazo.

No obstante, el informe del FMI advierte que en las circunstancias actuales, estos factores más arriba mencionados pueden incidir de manera diferente y por ello, la consolidación fiscal podría tener más efectos negativos a corto plazo que lo habitual.

La razones de que los procesos de consolidación actuales tengan mayores efectos negativos a corto plazo sobre la producción y el empleo de lo observado en anteriores episodios de ajuste fiscal son dos, y ambas afectan en particular, al caso de la economía española.

En primer lugar, en muchas economías avanzadas han agotado las posibilidades de realizar políticas monetarias expansivas reduciendo los tipos de interés, puesto que los mismos están cerca de cero y los bancos centrales tienen menos margenes de maniobra.

En segundo lugar, si muchos países llevan a cabo el ajuste al mismo tiempo, los costes en términos de caída de la producción serán mayores porque no todos las economías pueden provocar una depreciación nominal de su  moneda y aumentar las exportaciones netas al mismo tiempo. La excepción son los países con alto riesgo de incumplimiento de pago de su deuda, en los que los efectos negativos a corto plazo del ajuste fiscal será probablemente menores. Este efecto atenuador tiene que ver con las ganancias de credibilidad que los mercados otorgan a los gobiernos con riesgo alto de impago, una vez iniciado el plan de ajuste fiscal. 

La simulaciones efectuadas por los economistas del FMI muestran que la caída de la producción podría ser más de dos veces mayor que en el caso general si los bancos centrales no pueden reducir sus tipos de interés, y si todos los países llevan a cabo el ajuste fiscal simultáneamente. Esto es el caso claramente de los países de  la zona del euro.

En síntesis, los procesos de consolidación fiscal tienen efectos positivos a largo plazo sobre la producción y el empleo pero los efectos negativos pueden ser mayores que los registrados en episodios anteriores de ajuste presupuestario.