viernes, 20 de julio de 2012

La producción industrial española se hunde y anticipa una profunda recesión económica en 2012


Los últimos datos de la producción industrial española no han hecho más que certificar el hundimiento de la economía española. Tal y como se puede observar en el primer gráfico (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande), el Indice de Producción Industrial (IPI) muestra caídas interanuales continuas desde marzo de 2011.


Con más detalle, el último dato disponible para el mes de mayo, nos muestra una caída interanual del IPI general no corregido por el calendario del 5,4% y una variación media en los seis primeros meses de -6,1%.

Entre los sectores industriales (véase siguiente gráfico), la variación media del IPI desde comienzos de 2012 es negativa en bienes de equipo (-11,7%), bienes de consumo duradero (-11,4%), bienes intermedios (-7,4%) y bienes de consumo no duradero (-3,1%). Sólo se salva de la quema el sector energético, con una tasa de variación interanual casi nula (+0,1%).



Por actividades, destacar que las industrias que mantienen unas tasas interanuales de variación de su IPI más negativas son la fabricación de hormigón, cemento y yeso (-31,0%), la fabricación de elementos metálicos para la construcción (-29,2%), la fabricación de productos básicos de hierro, acero y ferroaleaciones (-17,4%), la fabricación de vehículos de motor (-17,6%), y la fabricación de otros productos alimenticios (-17,2%). Conjuntamente, estas  cinco actividades industriales explican por si solas la mitad de la caída interanual del IPI general.

Por último, la producción industrial registra tasas interanuales negativas en 13 Comunidades Autónomas (véase siguiente gráfico), destacando por encima de la caída media nacional, Extremadura (-12,7%), Navarra (-12,3%), Madrid (-11,3%), La Rioja (-10,7%), Asturias (-10,2%) y Canarias (-9,0%).



Con el sector servicios (incluido el subsector turístico estancado) y la producción industrial retrocediendo a niveles alarmantes, las últimas previsiones de caída del PIB español anunciadas recientemente por el Gobierno (-1,5%) para el año 2012 se nos antojan quiméricas.