sábado, 31 de julio de 2010

Llega el cierre veraniego del Blog

Voy a pasar el resto del verano lejos de mis despachos de la Universidad de Valencia y de la Universidad de La Laguna (y de mis conexiones de alta velocidad de internet). En realidad, las tres niñas me ocupan todo el día y, por lo tanto:

  • Voy a interrumpir mi Blog hasta la primera semana de septiembre.
  • Voy a dejar de contestar a mi correo electrónico (bueno a casi todo).
  • Voy a intentar alejarme de la Economía (si me dejan las noticias)
  • Voy a abandonar el puente aéreo Valencia-Santa Cruz de Tenerife: el IB8094 y el IB8095.
  • Voy a prepararme psicológicamente para la que se nos viene encima (sólo mediáticamente, eso espero) el curso que viene con el ajuste fiscal adicional y las negociaciones para los Presupuestos Generales del Estado para el año 2011.
Ahora, voy a leer libros con mi nuevo iPad, cocinar arroces para la familia, vamos a visitar Barcelona, iremos a la playa de Alicante una semana y también disfrutaremos de la piscina de nuestra casa de Llíria. Un mes de agosto intenso.

Nueva Cátedra Institucional de Investigación de Economía y Finanzas Internacionales de la Universidad de La Laguna

Desde hoy voy a ejercer de Director de una nueva Cátedra Institucional en la Universidad de La Laguna en Tenerife.

La Fundación ICO del Ministerio de Economía y Hacienda y el Cabildo de Tenerife - por iniciativa de la Consejería de Economía y Competitividad - patrocinan esta Cátedra de Investigación de Economía y Finanzas Internacionales de la Universidad de La Laguna (ULL), que representa un foro de encuentro entre el mundo académico universitario y el empresarial de las Islas Canarias en todo lo referente a la economía y las finanzas internacionales.

En el contexto de este convenio de colaboración institucional, la Cátedra de Economía y Finanzas Internacionales en la ULL tiene como objetivo fundamental convertirse en un referente académico en el proceso de internacionalización de la economía canaria.

El patrocinio de Cátedras Institucionales de Investigación universitarias por parte de empresas y de instituciones públicas es un fenómeno reciente de colaboración entre la universidad española y la sociedad, aunque es necesario recordar que se trata de un mecanismo ya tradicional en los países anglosajones.

La Cátedras Institucionales se configuran como instrumentos para el desarrollo de la formación, la investigación y la difusión de la ciencia y el conocimiento de una materia concreta de un área de conocimiento científico.

Las Cátedras Institucionales suponen también que los patrocinadores se asocian con valores que la sociedad actual considera como muy positivos y que a largo plazo se pueden capitalizar en los patrocinadores: a) la dedicación a la investigación de calidad; b) la preocupación por las grandes cuestiones de la sociedad actual; y c) el esfuerzo desinteresado por tratar de resolverlos.

miércoles, 21 de julio de 2010

El gasto público en sanidad sigue creciendo en los países de la OCDE

La OCDE acaba de publicar los últimos datos disponibles del gasto total en sanidad (privado y público) de los países miembros. Los datos hasta el año 2008 se pueden consultar en la publicación OECD Health Data 2010: Statistics and Indicators. En todos los países de la OCDE el gasto total en sanidad sigue creciendo más rápidamente que el PIB y la media en % del PIB ha pasado del 7,8% en el año 2000 al 9,0% en el año 2008, último dato disponible (véase gráfico adjunto; hacer click sobre el mismo para hacerlo más grande). Por un lado, EE.UU. es la economía con un  mayor gasto total en sanidad con el 16,0% del PIB, aunque también es el país con una proporción mayor del gasto sanitario privado. Por otro lado, en el gráfico se puede observar que en aquellos países que en el año 2008 se registró una gran caída del crecimiento real, el gasto total en sanidad continúo creciendo a pesar de la recesión.  En este grupo sobresale el caso de Irlanda, donde la ratio sobre el PIB del gasto total en sanidad pasó del 7,5% en 2007 al 8,7% en 2008, mientras que en España se elevó del 8,4% al 9,0%.




Los factores que impulsan al alza el gasto total en salud son tres: a) Las expectativas de crecimiento de la población; b) el envejecimiento de la población; y c) la introducción de mejoras tecnológicas al campo de la salud. El informe de la OCDE señala que estos factores continuarán aumentando los costes sanitarios en un futuro.

Uno de los factores que más está impulsando el aumento del gasto en salud en las últimas décadas es la introducción de nuevas tecnologías médicas que tienden a mejorar el diagnóstico y el tratamiento de los pacientes. El informe muestra que ha habido un rápido crecimiento en la utilización de la Tomografía Axial Computerizada (TAC)  y de la Imagen por Resosancia Magnética (MRI).

Como se puede ver en los dos gráficos adjuntos, las unidades de MRI per cápita más que se duplicaron  en promedio entre los países de la OCDE entre 2000 y 2008, hasta alcanzar las 13 unidades por millón de habitantes en 2008, frente a las 6 unidades de media en el año 2000. Adicionalmente, el número de equipos de TAC alcanzó las 24 unidades por millón de habitantes en 2008, frente a las 19 unidades en el año 2000. Estas tecnologías son caras de adquirir y su coste por diagnóstico es muy elevado. Además no está clara su eficacia generalizada en muchos casos.































Dadas la cifras de crecimiento imparable de los gastos públicos en sanidad y la urgencia de reducción de los déficit públicos en la mayoría de los países de la OCDE, muchos gobiernos deberán en los próximos años abordar una reforma en profundidad de los sistemas públicos de salud. Si no se reduce el gasto sanitario, las autoridades económicas se verán obligadas a reducir otros programas de gasto público y/o a introducir el copago de los ciudadanos en el ámbito de la salud (nuevos impuestos).

Se abre otro frente más para el Gobierno de España en el ajuste fiscal de los años 2011 y 2012. Tiempo al tiempo.

martes, 13 de julio de 2010

Evolución histórica de las variables macroeconómicas fiscales de la economía española, 1964-2009

Esta entrada del Blog es una actualización de la entrada de 28 de octubre de 2009.

Se presenta la senda temporal de las principales variables macroeconómicas de las AA.PP. españolas (medidas en % del PIB) actualizadas para el periodo 1964-2009. Por tanto, se ha añadido la cifra provisional del año 2009 y se han corregido las cifras de los años 2006-2008 con datos actualizados.

Me gustaría destacar los dos últimos periodos de la historia presupuestaria de la economía española: a) el ajuste fiscal del periodo 1996-2007; y b) el deterioro brusco y profundo de las Finanzas Públicas en los años 2008 y 2009, después del inicio de la crisis económica derivada de la crisis financiera internacional.

En el primer gráfico (hacer click sobre el mismo para verlo más grande) aparece la evolución de los ingresos totales, los gastos totales y los gastos netos de intereses de la deuda pública. Destacar el hundimiento de los ingresos desde el año 2008 y el crecimiento de las dos variables representativas de los gastos públicos.


















En el segundo gráfico se presenta la evolución del ahorro bruto total de las AA.PP. y del ahorro bruto excluido los pagos de intereses de la deuda pública. La primera variable se obtiene del saldo conjunto de las cuentas corrientes (ingresos y gastos corrientes) de las AA.PP. (cuentas de producción, distribución y utilización de la renta). El ahorro bruto, que había crecido ininterrumpidamente en una década (desde 1997 a 2007), ha retrocedido bruscamente en el año 2008 y ha alcanzado en 2009 hasta niveles no conocidos en esta serie histórica.


















En el gráfico 3 se presenta la evolución temporal del superávit o déficit de las AA.PP. total y primario (excluidos los pagos de intereses de la deuda). Con más precisión, se trata de la capacidad (+) o necesidad de financiación (-) total y neta de intereses, obtenida como suma del ahorro bruto y del saldo de la cuenta de capital de las AA.PP. En este caso, se incluye además de los ingresos y gastos públicos corrientes, los ingresos y los gastos de capital de las AA.PP., incluida la inversión pública, entre otras partidas. Como se puede observar, el ajuste fiscal comienza en el año 1995 (año en el que se alcanzó un déficit público record hasta la fecha del -6,6%), para posteriormente reducirse en años sucesivos el déficit hasta el año 2004, y generándose superávit públicos crecientes en el periodo 2005-2007. Nuevamente, el 2008 marca un cambio de tendencia brusco, al resurgir cifras de déficit público total del -3,8%, cifras no registradas desde el año 1996. Finalmente, en el año 2009 se ha alcanzado la cifra record en estos 46 últimos años de historia de la hacienda pública española: un -9,4% de déficit público primario y un -11,2% de déficit público total.


















En el gráfico 4 se muestra la senda temporal de dos variables representativas del stock de deuda pública de las AA.PP. La primera es el stock de deuda pública total medido por el conjunto de los pasivos financieros totales de las AA.PP. En el segundo caso, el stock de deuda pública (menor en niveles por las partidas que incluye) es construido según la metodología del Protocolo de Déficit Excesivo (PDE) incluido en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la zona del euro (esta es la cifra oficial que pública el Banco de España y el Banco Central Europeo sobre el total de la deuda pública española). En ambos casos la reducción es espectacular desde el año 1996, y nuevamente se produce un deterioro muy significativo en 2008 y sobre todo en el año 2009.


















Por último, destacar que las previsiones disponibles para 2010 y 2011 por la Comisión Europea son una caída de déficit público total hasta el  -9,8% y el -8,8% del PIB, respectivamente. También se prevé que esa caída de un punto porcentual del déficit en el 2011 tenga su origen en una reducción equivalente del gasto público total (la recaudación impositiva se mantendría constante en porcentaje del PIB). Si tenemos en cuenta que los intereses de la deuda se preve que suban en 0,4 puntos porcentuales, la caída del gasto público neto de intereses debería ser de 1,4 puntos porcentuales sobre el PIB. Esto implica un ajuste en los presupuestos de las AA.PP. para 2011 de aproximadamente 14500-15000 millones de euros adicionales a los ya aprobados en el año 2010. En definitiva, se espera mucho trabajo para el Ministerio de Economía y Hacienda (y para las CC.AA. y Entidades Locales, en su caso) para el próximo otoño. ¿De dónde se va a recortar ahora? ¿Reducción de plantillas de empleados públicos (interinos y contratados; lógicamente, personal no funcionario)? ¿Prestaciones por desempleo? ¿Gasto en sanidad?

Por lo que respecta al déficit público primario, la Comisión Europea prevé una caída del desequilibrio para 2010 y 2011, hasta alcanzar el -7,6% y el -6,2% en términos de PIB, respectivamente. Y en lo que concierne al stock de la deuda pública -según  la metodología del Protocolo de Déficit Excesivo (PDE)- se vaticina un aumento del mismo hasta el 64,9%  y el 72,5% del PIB para finales del año 2010 y del 2011, respectivamente. Esta última cifra de 2011 sería el máximo histórico desde 1996, cuando se alcanzó un nivel de stock de deuda pública sobre el PIB del 66,1%.

martes, 6 de julio de 2010

Los diez mandamientos del FMI para el ajuste fiscal y el crecimiento económico sostenido de las economías avanzadas

Olivier Blanchard y Carlo Cottarelli, economista jefe y Director del Departamento de Finanzas Públicas del FMI, respectivamente, han publicado recientemente en el Blog del FMI algunas recomendaciones de ajuste fiscal para las economías avanzadas. El trabajo lleva por título Ten Commandments for Fiscal Adjustment in Advanced Economies ("Diez Mandamientos para el ajuste fiscal en las economías avanzadas"), y  en el mismo se  reconoce el difícil desafío al que se enfrentan las economías avanzadas al introducir severos programas de ajuste fiscal que no deben poner en peligro la frágil recuperación económica.

Por un lado, para el FMI el ajuste fiscal puede ser clave para recuperar los niveles de  inversión privada y el crecimiento económico a largo plazo. Incluso para algunos países puede ser útil para evitar las convulsiones recientes de los mercados financieros. Pero por otro lado, un ajuste fiscal excesivo puede frenar el crecimiento económico de muchas de las economías avanzadas. La habilidad de la política económica es diseñar una estrategia fiscal que haga a la vez posible las necesidades de reducción de los desequilibrios de las finanzas públicas  a corto plazo con las necesidades de crecimiento económico a largo plazo.

Ante este dilema de política económica, los dos economistas del FMI ofrecen estos diez mandamientos a modo de guía, y recomiendan tres ejes fundamentales: 1) La transparencia de las medidas de política económica; 2) una calibración adecuada de los objetivos de la política fiscal; y 3) un conjunto de reformas estructurales que acompañen al ajuste fiscal y propicien un crecimiento económico sostenible a medio y largo plazo.

Estos son los Diez “mandamientos” del FMI:

Primer mandamiento: Diseñaras un plan fiscal a medio plazo (cuatro o cinco años) que sea creíble

Los economistas del Fondo entienden que hay que hacer una proyección presupuestaria a un horizonte temporal de cinco años y dar detalles específicos de los programas de gastos y de proyecciones de ingresos públicos con el apoyo de reformas estructurales de las economías.

Segundo mandamiento: No adelantarás el ajuste fiscal salvo que las necesidades de financiación del sector público del país así lo exijan

El FMI advierte que es más importante -para el acceso a los mercados para financiar el déficit público y para mantener la credibilidad del gobierno- el ritmo promedio de ajuste fiscal que el montante total final del mismo.

Tercer mandamiento: Procurarás una reducción a largo plazo de la ratio deuda pública/PIB, no solo una estabilización en los niveles posteriores a la crisis

El estancamiento económico en curso se debe no sólo a la crisis financiera internacional, sino también a qué la política fiscal ha estado mal gestionada durante el periodo de "boom" económico. El Fondo opina que un elevado stock de deuda pública tiende a elevar las tipos de interés, reduce el crecimiento potencial, e impide la flexibilidad fiscal. El objetivo del gobierno debe ser ahora reducir la ratio del stock de deuda pública sobre el PIB de manera gradual pero también de una manera sostenida en el tiempo.

Cuarto mandamiento: Centrarás la atención en las herramientas de consolidación fiscal que propicien un fuerte crecimiento potencial

El FMI se manifiesta a favor de los programas de transferencias públicas que proteja a la población con más bajos ingresos pero a su vez apoya el recorte de los sueldos de los empleados públicos porque en algunos países crecieron más que el PIB en los últimos años. El informe también señala que en algunos países -como EE.UU. y Japón- el ajuste fiscal también tiene que venir por el lado de los ingresos públicos. Se acabo el mensaje de las últimas décadas de los políticos de que no se subirían los impuestos.

Quinto mandamiento: Aprobarás pronto reformas de las pensiones y de los programas de gasto en sanidad porque las tendencias actuales son insostenibles

Los aumentos del gasto en pensiones y en sanidad contribuyeron a más del 80% del aumento de la ratio del gasto público primario/PIB registrado en las últimas décadas en los países del G-7. El valor presente neto de los aumentos futuros del gasto en sanidad y pensiones es diez veces mayor que el aumento de la deuda pública debido a la crisis. El Fondo señala que cualquier consolidación fiscal debe incluir reformas creíbles en estos dos programas de gasto público. Aunque algunas medidas en estos dos áreas de gasto sean políticamente costosas, tendrán efectos positivos a medio plazo sobre la demanda y la oferta agregada.

Sexto mandamiento: Serás justo. Para lograr la sostenibilidad a lo largo del tiempo, el ajuste fiscal debe ser equitativo

Por un lado, el FMI propone mantener los sistemas de seguridad social y la prestación de los servicios públicos que permitan la igualdad entre de los ciudadanos, independientemente de las condiciones iniciales en el momento de su nacimiento. Por otro, el Fondo recomienda la lucha contra el fraude fiscal (especialmente en la recaudación del IVA) como un elemento clave a la equidad.

Séptimo mandamiento: Pondrás en práctica reformas amplias para promover el crecimiento potencial

El informe señala que un aumento de 1 punto porcentual en el crecimiento potencial -suponiendo una presión fiscal del 40%- reduce la ratio del stock de deuda pública sobre el PIB en 10 puntos porcentuales en un horizonte de 5 años, y 30 puntos porcentuales en un horizonte de 10 años, siempre que el gobierno ahorre los mayores ingresos públicos generados por el mayor crecimiento económico.  Por lo tanto, será fundamental para asegurar el éxito del ajuste fiscal la aceleración de las reformas estructurales de los mercados laborales, financieros y de bienes y servicios, siempre que propicien el mayor crecimiento económico.

Octavo mandamiento: Fortalecerás tus instituciones fiscales

El FMI advierte que el éxito temporal del ajuste fiscal solo se asegura con determinadas instituciones fiscales.  Las instituciones fiscales actuales dejaron que se produjera una acumulación de deuda pública sin precedentes antes de la crisis económica. En opinión de los dos economistas se precisan mejores reglas fiscales, mejores procesos presupuestarios, y mejor supervisión fiscal, por ejemplo, mediante el impulso de organismos fiscales independientes.

Noveno mandamiento: Coordinarás adecuadamente las políticas monetaria y fiscal

El FMI recomienda que si se aplica una política fiscal más restrictiva, los tipos de interés no deberían incrementarse más rápidamente que en otras fases de recuperación económica. Las recomendaciones de algunos economistas de un endurecimiento de la política monetaria a corto plazo en las economías avanzadas son erróneas.

Décimo mandamiento: Coordinarás tus políticas económicas con las de otros países

En varios países avanzados, la reducción de los déficit públicos tiene que ir acompañada de una reducción de los déficit en la balanza por cuenta corriente. Ello implica que para mantener la recuperación económica, los efectos negativos iniciales en la demanda interna derivados del proceso de consolidación fiscal tienen que ser contrarrestados por los efectos positivos del impulso de la demanda externa (exportaciones). Pero esto presupone que en el resto del mundo ocurra lo contrario. De este modo, varias economías de mercados emergentes tienen que reducir sus superávit  en la balanza por cuenta corriente, y sustituir la demanda externa por la interna. En este sentido, las decisiones tomadas recientemente por China en relación a la apreciación del yuan constituyen una medida importante y positiva. La coordinación de las políticas a nivel mundial también será importante en ciertos ámbitos estructurales: por ejemplo, a medio plazo, será importante proteger la recaudación impositiva nacional de la creciente competencia tributaria internacional.

Imaginamos que en su reciente entrevista en Madrid, Olivier Blanchard le habrá entregado a José Luis Rodríguez Zapatero un ejemplar dedicado de la "Biblia del Ajuste Fiscal del FMI". Amén.

martes, 29 de junio de 2010

La dinámica a largo plazo del gasto público español en pensiones y las posibles opciones de reforma del sistema

En la última entrada del Blog ya apuntábamos la necesidad urgente de abordar una reforma del sistema público de pensiones español. Su objetivo sería asegurar a medio y largo plazo la sostenibilidad de las finanzas públicas españolas y mandar una señal casi definitiva a los mercados financieros internacionales de que el ajuste fiscal no es meramente coyuntural. 

En la siguiente ecuación se dividen los cuatro factores que influyen en la dinámica temporal a largo plazo del gasto público en pensiones, medido por la ratio del gasto público total en pensiones (PE) sobre el PIB (GDP). Si queremos controlar a largo plazo la subida del gasto en pensiones habría que limitar al crecimiento de alguno o de varios de los cuatro factores determinantes:







En primer lugar, el gasto en pensiones depende positivamente del grado de "eligibilidad" del sistema, es decir, de la edad legal de retiro. Este factor se aproxima por la ratio de pensionistas respecto a la población de más de 65 años. En este caso, se podría controlar el gasto mediante una subida de la edad de acceso a la jubilación.

En segundo lugar, el gasto en pensiones depende positivamente del grado de "generosidad" de los beneficios del sistema, es decir, de la proporción de la pensión pública inicial respecto al salario medio. En este caso, el control del gasto en pensiones supondría una reforma legal del sistema actual que redujera la pensión inicial de los nuevos pensionistas que accedan al sistema público, vía la modificación de la base de cálculo de la pensión inicial, entre otras medidas.

Los otros dos factores no pueden ser cambiados por una reforma legal del Gobierno ya que dependen básicamente de la dinámica del mercado de trabajo y de la dinámica de la población española. Aunque es verdad, que en ambos casos el retraso de la edad de jubilación más allá de los 65 años tendría algún efecto control.

Por un lado, el gasto en pensiones depende negativamente de la ratio entre la población ocupada o empleada que cotiza al sistema de la seguridad social (workers) respecto a la población activa (población entre los 16 y 64 años en España).

Por otro lado, el gasto en pensiones depende positivamente de la tasa de dependencia del sistema, es decir, de la ratio de la población de más de 65 años (que puede acceder a la pensión) respecto a la población activa (población entre los 16 y 64 años en España). Esta ratio depende de las tendencias demográficas de España, incluida la emigración.

En síntesis, una reforma del sistema público de pensiones en España pasaría por tres alternativas no excluyentes (dos vía reducción del gasto y una vía aumento de los ingresos):

  1. El aumento de la edad legal de retiro más allá de los 65 años (reducción del grado de eligibilidad del sistema).
  2. La reducción de la proporción de la pensión inicial respecto al salario medio de los trabajadores (reducción del grado de generosidad del sistema).
  3. El aumento de las cuotas a la seguridad social.
Cálculos no oficiales del Gobierno de España han estimado que las medidas equivalentes para controlar a medio y largo plazo el gasto público en pensiones en % del PIB pasarían por:

  1. Un aumento de 2 años en la edad legal de jubilación, es decir, de los actuales 65 a los 67 años.
  2. Una reducción del 15% del montante inicial de la pensión respecto al salario medio de los trabajadores.
  3. Un aumento de 2 puntos porcentuales en las cuotas a la seguridad social.
Un grupo importante de países industrializados ha anunciado recientemente las reformas de su sistema público de pensiones y en la mayoría de los casos se está optando por la elevación de la edad de jubilación (Australia, República Checa, Corea, Dinamarca, Alemania, Holanda, Reino Unido, Eslovenia, Reino Unido y EE.UU.). Esta medida ya la tomaron en el pasado reciente otros países, como por ejemplo, Italia y Japón.

Pero para el caso de España aún nos quedará  una reforma importante del gasto en sanidad, el otro problema serio para asegurar la sostenibilidad fiscal a largo plazo. Pero este será tema de otra próxima entrada de este Blog.

lunes, 21 de junio de 2010

Relación entre el ajuste fiscal y el aumento del gasto público relacionado con el envejecimiento de la población española, 2011-2030

Una vez diseñada la reforma del mercado de trabajo y el ajuste fiscal a corto plazo en la economía española queda la tarea más complicada: la reducción a largo plazo del gasto público estructural.

El FMI ha publicado recientemente un informe donde se detalla para los países industrializados y para los países emergentes las políticas fiscales (impositivas y de gasto público) necesarias para lograr la consolidación fiscal en las próximas décadas.

Este ajuste fiscal de carácter estructural por el lado del gasto tiene que ver básicamente con la contención de los partidas relacionadas con el envejecimiento de la población, es decir, las pensiones y la sanidad. 

En el gráfico adjunto (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande) se relacionan las dos  dimensiones de los ajustes fiscales necesarios en las políticas presupuestarias a escala mundial:



a) En el eje X se mide (en % del PIB) el esfuerzo del ajuste fiscal necesario en términos de reducción del saldo primario presupuestario (sin incluir los intereses pagados por el stock de deuda pública) para llegar a una ratio objetivo  del stock de deuda pública sobre el PIB del 60% en el año 2030 para los países industrializados (y un 40% sobre el PIB para los países emergentes).

b) En el eje Y se mide el aumento previsto (en % del PIB) del gasto público relacionado con el envejecimiento de la población durante el periodo 2011-2030. En definitiva, es una estimación de la reducción de ese gasto público (o, en su caso, de un aumento equivalente de los ingresos impositivos) necesario para lograr el ajuste fiscal previsto en a).

La mejor situación fiscal para un país es situarse en la esquina inferior-izquierda del gráfico, dónde el ajuste fiscal es relativamente pequeño y el aumento previsto del gasto público relacionado con el envejecimiento de la población también es probablemente pequeño. Este es el caso, por ejemplo, de las economías  de Argentina, Bulgaria, e Indonesia (entre los países emergentes) o de Suecia y de Italia (en menor medida) entre los países industrializados.

La peor situación fiscal para una país es situarse en la esquina superior-derecha del gráfico, dónde el ajuste fiscal es relativamente grande y el aumento previsto del gasto público relacionado con el envejecimiento de la población también es probablemente muy alto. En este caso, se trata de un grupo importante de países industrializados. No obstante, el caso más dramático es el de EE.UU., ya que se sitúa en una combinación de un ajuste fiscal muy importante a corto plazo con un aumento muy considerable del gasto público relacionado con el envejecimiento de su población. España se sitúa también en este cuadrante de peor situación fiscal.

Centrémonos en el caso de la economía española. En primer lugar,  España necesita ajustar el déficit fiscal en un 9,2% sobre el PIB (sin incluir intereses de la deuda pública) adicional tras las recientes medidas aprobadas para el año 2010. En segundo lugar, España debería (para mantener el ajuste fiscal anterior) "compensar" el aumento adicional previsto de 4,3 puntos porcentuales sobre el PIB  en el gasto público relacionado con el envejecimiento de la población (pensiones y sanidad). Este gasto no sólo viene condicionado por las proyecciones demográficas, sino que también tiene mucho que ver con el grado de cobertura y la "generosidad"  de ambos sistemas de gasto social. 

Demasiada tarea le queda al Ministerio de Economía y Hacienda para después del verano.

martes, 15 de junio de 2010

Propuesta de Bill Clinton de introducir el IVA en los EE.UU.

De los muchos aspectos diferenciales del sistema fiscal estadounidense frente al europeo, tal vez el menos conocido sea la escasez relativa de impuestos sobre consumo. La mayoría de los estados y algunos gobiernos locales establecen impuestos sobre las ventas y diversos impuestos sobre el alcohol, el tabaco y los carburantes pero, en su conjunto, su recaudación impositiva es menor que el IVA en Europa.

Desde hace varios meses ha comenzado un interesante debate en la política fiscal en EE.UU.: la posible introducción de un nuevo impuesto indirecto federal tipo el IVA europeo. El objetivo no sería otro que aumentar los ingresos públicos para reducir el elevado déficit del presupuesto federal.  Esta sería una opción novedosa frente a otras alternativas de subir los impuestos directos como el IRPF (income tax) o el impuesto de sociedades (corporate tax) o, alternativamente, reducir drásticamente los gastos públicos sociales.

Algunos estudios ha estimado que por cada punto porcentual del nuevo  IVA se podría recaudar un 0,4% del producto interior bruto americano, lo que supondría aproximadamente 50.000 millones de dólares (40.550 millones de euros). De este modo, la introducción de un IVA  general con un  tipo impositivo del 10% equivaldría a una cifra equivalente a tres veces la suma de la recaudación actual de todos los impuestos de sociedades y estatales.

En una reciente entrevista televisiva el ex-Presidente de los EE.UU., Bill Clinton, se muestra partidario de la introducción del IVA. En su opinión, con esta medida de política fiscal se lograría un doble objetivo: a) un aumento de ingresos públicos y la reducción del déficit fiscal de los EE.UU.; b) y la mejora del déficit comercial de los EE.UU., ya que el IVA grava las importaciones y es reembolsado de las exportaciones. Aunque este último efecto es más que dudoso desde el punto de vista teórico, ya que la competitividad exterior de la economía depende a largo plazo de los movimientos del tipo de cambio real del dólar y no de los impuestos pagados en la frontera.

Vean en el siguiente vídeo la entrevista a Bill Clinton y juzguen sus argumentos a favor de la introducción del IVA. Y de paso, practiquen el inglés americano:

martes, 8 de junio de 2010

Otra anomalía monetaria derivada de la crisis financiera internacional: el mercado interbancario de la zona del euro no funciona

El Banco Central Europeo (BCE) utiliza como instrumento de drenaje de liquidez de las entidades de depósito de la zona del euro el instrumento conocido como facilidad de depósito. Las entidades de depósito pueden utilizar este instrumento para efectuar depósitos a un día en los bancos centrales nacionales, que se remuneran a un tipo de interés establecido con anterioridad por el BCE. En circunstancias normales, el tipo de interés de este instrumento de política monetaria representa un límite inferior para el tipo de interés de mercado a un día. Las condiciones de la facilidad de depósito son idénticas para todas las entidades de la zona del euro.

Como se puede observar en el primer gráfico (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande) el tipo de interés de la facilidad de depósito se sitúa en la actualidad en un nivel bajo del 0,25% (línea azul) y no se ha sido modificado por la autoridad monetaria europea desde la reunión del Consejo de Gobierno del BCE del 2 de abril de 2009. 


Las entidades de depósito tienen una doble opción para obtener una remuneración por su exceso de liquidez: a) utilizar la facilidad de depósito del BCE; y b) prestar a otras entidades de depósito de la zona del euro al tipo de interés del mercado interbancario (a 1 día, a 1 mes, a 3 meses, a 6 meses y a 1 año). En cualquier caso, el tipo de interés del mercado interbancario de la zona del euro o EURIBOR es siempre más elevado que el tipo de interés con el que el BCE remunera a las entidades de depósito con la facilidad de depósito.

En circunstancias normales, las entidades de depósito de la zona del euro utilizan el mercado interbancario antes que la facilidad de depósito del BCE. Pero esto no es lo habitual desde el inicio de la crisis financiera internacional. El problema se ha agravado desde el aumento de las dificultades de morosidad de las entidades de depósito y las reducciones de los ratings. En síntesis, las entidades no se prestan entre sí (porque no se fían unas de otras de su solidez), el mercado interbancario europeo no funciona y, por tanto, prefieren llevar su exceso de liquidez a la facilidad de depósito del BCE, aunque pierdan un diferencial de rentabilidad.

Los últimos datos publicados el 1 de junio por el BCE revelan que las entidades de depósito situaron 316.163 millones de euros en la facilidad de depósito, la cifra más alta desde el inicio de la moneda común. En el gráfico adjunto se puede observar como esta anomalía monetaria se está dando con bastante asiduidad desde mediados de 2008. Esta anomalía refleja la falta de confianza entre las entidades de depósito. Y lo más grave es que se mantiene la actividad crediticia con las empresas no financieras y los hogares de la eurozona bajo mínimos, puesto que el flujo de financiación mayorista permanece bloqueado.


En consecuencia, y pese a que las entidades de depósito obtendrían más rentabilidad si dirigiesen esa liquidez hacia el interbancario (y en ocasiones hacia los créditos al sector privado no financiero), los bancos se decantan por una estrategia ultra-conservadora: llevar el dinero a la seguridad de las ventanillas del BCE.

miércoles, 2 de junio de 2010

La economía americana consolida su crecimiento económico impulsada por el consumo privado


La economía de los EE.UU. continúa en la senda de la recuperación acumulando tres trimestres consecutivos de crecimiento positivo interanual. Como se puede ver en el gráfico adjunto (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande) el PNB en términos reales aumento en un 3,2% en el primer cuatrimestre de 2010, aunque este avance fue inferior al +5,6% registrado en el cuarto trimestre de 2009.


En el siguiente gráfico y en el cuadro adjunto aparecen desglosadas la contribuciones (en %) de cada macromagnitud  a estos 3,2 puntos porcentuales (p.p.) de crecimiento del PNB de EE.UU.



En primer lugar, la menor tasa interanual de crecimiento del PNB real del cuarto trimestre de 2010 respecto al último trimestre de 2009 se debe fundamentalmente a la desaceleración registrada en la tasa de crecimiento de la inversión en existencias (o en inventarios) de las empresas. Aún así, el cambio en el inventario de las empresas aportan al crecimiento del PIB real 1,57 p.p., cifra que representa casi la totalidad de la aportación positiva de la inversión privada (+1,67 p.p.).  Dentro de esta macromagnitud destaca la fuerte desaceleración registrada  en la inversión privada en capital fijo y en la inversión residencial (o en viviendas).

En segundo lugar, la aportación del sector exterior al crecimiento económico de los EE.UU. es negativa (-0,61 p.p.), básicamente por la fuerte desaceleración registrada por las exportaciones de bienes y servicios. Además, continúa la aportación negativa al crecimiento del PIB real del gasto público total -consumo público e inversión pública (-0,37 p.p.), básicamente por el comportamiento restrictivo del gasto de los Estados y de las entidades locales (-0,48 p.p.).

Finalmente, en el terreno opuesto se sitúa la fuerte contribución positiva (+2,55 p.p.) del consumo de los hogares, fundamentada básicamente en el aumento del consumo privado en bienes duraderos (+0,79 p.p.) y, sobre todo, por la aportación positiva del gasto en servicios (+1,15%).