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jueves, 1 de agosto de 2019

La rentabilidad de los bonos de deuda pública de Grecia a 10 años, 2009-2019


En la parte superior del gráfico adjunto se muestra la evolución de los tipos de interés nominal del bono de deuda pública de Grecia a 10 años con el equivalente de EE.UU. para el periodo julio 2009-julio 2019. En la parte inferior del gráfico se muestra el diferencial de las rentabilidades de ambos bonos (prima de riesgo) desde julio de 2018 a julio de 2019.

Source: Bespoke

La economía griega ha puesto fin a ocho años de programas de rescate financiero de la Unión Europea y del FMI en los que ha estado bajo la vigilancia de sus acreedores. Durante ese periodo Grecia ha recibido cerca de 289.000 millones de euros en tres rescates consecutivos, ha sufrido un corralito financiero, y estuvo a punto abandonar el euro en 2015. No obstante, la economía griega seguirá bajo vigilancia de la troika (UE, FMI y BCE) hasta 2022, que seguirá con sus visitas trimestrales para comprobar la situación de las reformas puestas en marcha.

Pero el duro ajuste ha tenido un efecto positivo sobre los tipos de interés de la deuda pública griega. A finales de julio la rentabilidad del bono de deuda pública griega a 10 años se ha situado por debajo del 2% (el máximo lo alcanzó en febrero 2012 con el 36,6% cuando el país estaba en bancarrota). Esta es la primera vez desde el cuarto trimestre de 2007 que la deuda griega a 10 años ha tenido una rentabilidad más baja que el vencimiento equivalente en los bonos de EE.UU. (prima de riesgo negativa para el bono de Grecia). Este buen comportamiento de los tipos de interés de la deuda pública griega ha permitido que el Tesoro heleno haya vuelto en 2019 a los mercados primarios de deuda pública con las primeras emisiones desde el inicio de los rescates financieros.

En el cuadro adjunto se muestra las rentabilidades nominales actuales de los bonos a deuda pública a 10 años para un conjunto de países, incluida Grecia. En la segunda columna aparecen los tipos de intervención de los bancos centrales.

En relación con otros países, la rentabilidad actual del bono de deuda pública griega es relativamente más alto, especialmente en comparación con otros países de la zona del euro, algunos de los cuales incluso tienen rendimientos negativos al vencimiento a 10 años (hay que pagar el cupón anual al Tesoro del país).

Source: Bespoke

martes, 3 de febrero de 2015

¿Puede la Teoría de Juegos ayudar a entender las negociaciones entre Grecia y el resto de países de la zona del euro?


La teoría de juegos es una disciplina que estudia situaciones en las que es relevante la interdependencia estratégica, es decir, que el resultado para cada jugador depende de sus propias decisiones y de las decisiones de los demás. Ha sido aplicada, principalmente, en economía, pero ha tenido también un desarrollo amplio en gestión, sociología, psicología, filosofía, e incluso en biología evolutiva. En el caso de la Economía, la teoría de juegos inició su análisis formal en 1944 con el trabajo de John Von Neumann y Oskar Morgenstern, The Theory of Games and Economic Behaviour. Posteriormente, merecen ser citados por sus aportaciones centrales tres premios Nobel de Economía: John Nash, John Harsanyi y Reinhard Selten.

Dado que el nuevo gobierno griego ha basado su política electoral en el fin de la austeridad, y dado que el pago de la deuda supone una parte muy importante del PIB griego, las negociaciones para refinanciar la deuda pública de Grecia con la troika y con el resto de los países de la zona del euro, constituyen una baza ineludible para la credibilidad del nuevo Gobierno. Esta situación se puede analizar mediante la Teoría de Juegos.

Para sentar las bases analíticas habría que precisar algunos aspectos. En primer lugar, los jugadores son muy diferentes, mientras que Grecia supone el 1,9% del PIB de la zona del euro, el otro jugador representa, obviamente, el 98,1% restante, sin embargo los intereses de ese 98,1% no son homogéneos, no es lo mismo la posición de Alemania, incluso geoestratégica, que la de Bélgica. Este aspecto matiza algo la desigualdad entre los jugadores. En este sentido, son relevantes las visitas del primer ministro griego a los países que considera menos integrados en la política de austeridad como Italia y Francia, obviamente, tratando de debilitar al gigante. El segundo aspecto a considerar es que en esas negociaciones no solo se juega el juego zona del euro-Grecia, sino que el resultado al que se llegue, condiciona el resto de los juegos futuros zona del euro-resto de los países, además de enviar una señal a las poblaciones de estos países. Dependiendo del resultado final, la señal podría ser muy preocupante para países como España con partidos de extrema izquierda emergentes. Un tercer aspecto es el manejo del farol, con el que Grecia ha iniciado la partida, amenazando con salir del bloque Unión Europea-occidente y entrar en el bloque ruso-oriental. En mi opinión, esta amenaza no es creíble ya que al que la formula no le interesa cumplirla, pero una cosa es el interés del pueblo griego y otra la de sus gobernantes actuales, esperemos que no haya divergencia.

Por lo tanto, el problema tiene que ver con un complicado conjunto de negociaciones entre unas partes muy diferentes en cuanto a su capacidad negociadora y con intereses muy dispares. El problema mayor es que el resultado al que se llegue va a afectar, a largo plazo, a toda la política europea, incluso a la estabilidad de la Unión Europea y, en particular de la Unión Monetaria. Esperemos que, aunque sea por una vez, los políticos negociadores piensen en el largo plazo. Podemos especular a qué juego podrían jugar el gobierno griego y la troika a través de algunos ejemplos.

1) El juego de la gallina. Un camión de gran tonelaje y un turismo se dirigen hacia un puente de único sentido desde puntos opuestos. Si ninguno se desvía, chocarán. Puesto que los costes de la colisión son mucho mayores para el turismo, éste cederá el paso. 

Aplicación a Grecia y a la troika. Grecia y la troika suponen que la otra parte tiene mucho que perder si no cede. Los griegos podrían verse expulsados de la zona euro y no podrían financiar gran parte de sus servicios públicos y de sus pensiones. La troika perderían los cuantiosos préstamos concedidos a Grecia en los sucesivos rescates. A ambas partes les resulta fácil imaginar que la otra parte reaccionará primero y cederá a las demandas de la primera. Pero esto no ocurre.

Sin embargo, como recomendaba el general y filósofo chino Sun Tzu, 650 años antes de Cristo, hay que dejar una salida honorable al otro jugador, para que el resultado sea estable.

2) El dilema del prisionero. La policía detiene a dos hombres y los interroga por separado. No hay suficientes pruebas para condenar a ninguno, así que ofrecen un trato a cada uno. Si cooperan y testifican contra el otro, obtendrán la libertad y el otro irá a la cárcel. El único equilibrio posible de este juego es aquél en el que se delatan mutuamente y terminan condenados. Sin embargo, la noticia optimista en este caso, es que si el juego se juega muchas veces y no se conoce cuando va a terminar este juego, es posible una trayectoria de equilibrios en los que se colabora.

Aplicación a Grecia y a la troika. Si Grecia continua con el ajuste presupuestario y las reformas económicas impuestas con los rescates, los desequilibrios de la economía griega se corregirían gradualmente y se recuperaría una senda de crecimiento duradera y sostenible. Sin embargo, dado que el nuevo gobierno ha anunciado repetidamente su intención de no colaborar, Grecia y la zona del euro podrían acabar con una larga y todavía más profunda recesión en Grecia y la pérdida de la deuda en la zona del euro. Si plantean el juego como una larga partida con muchas jugadas, donde la zona del euro cede en algún aspecto y Grecia renuncia a su programa demagógico, se podría aliviar algo la situación del pueblo griego y no comprometer el futuro de la propia Unión Monetaria.

3) El dilema de la cena. Diez personas salen a cenar y dividen la cuenta a partes iguales. Cada uno decide pedir el plato más caro, aunque sólo sea marginalmente mejor que el más barato porque, cuando el coste adicional se divida entre diez, el importe final será insignificante. Sin embargo, si los diez llegan a la misma conclusión, acabarán pidiendo los diez platos más caros de la carta.

Aplicación a Grecia y al resto de países de la zona del euro. Hay que conseguir que el Banco Central Europeo imprima más dinero y lo emplee para comprar los bonos griegos. De esta manera, los griegos podrían aumentar el gasto público por la vía más barata. Además, el coste se distribuye entre los otros 17 miembros de la zona del euro. Evidentemente, esto que parece tener sentido individualmente, no soporta un análisis colectivo ya que, si todos hacen lo mismo, que lo harán, la dinámica de la deuda pública de los 18 países de la zona del euro se haría insostenible y el Banco Central Europeo no podría mantener el programa de compras. Es como si el menú que adquieren entre todos los comensales no pudiera ser pagado por ellos y tuvieran que pedir prestado para mantener sus alegrías, pero ¿quién se arriesga a prestar si no tiene la seguridad de que, partir de entonces, el consumo de platos tendrá en cuenta lo que uno tiene (produce) y está seguro de que va a recuperar el préstamo más los intereses?

Este último es el juego más peligroso desde el punto de vista de la estabilidad de la zona del euro y en el que los griegos podrían encontrar apoyos. Este juego pone, además, de manifiesto el gran déficit de la Unión Monetaria, que es la inexistencia de un presupuesto europeo con un control a nivel europeo de la deuda. Si la zona del euro lo acepta en la manera en que se está planteando, la inestabilidad a largo plazo estará garantizada.

martes, 27 de enero de 2015

Yanis Varoufakis, nuevo Ministro de Finanzas de Grecia: confesiones de un marxista “errático”


El profesor de Economía de la Universidad de Atenas, Yanis Varoufakis, es el Ministro de Finanzas del nuevo Gobierno griego de izquierdas.

Suponemos que tendrá la tarea de convencer a los países de la zona del euro, al Fondo Monetario Internacional y al Banco Central Europeo (la llamada "Troika") de la necesidad de reestructurar y aliviar la insostenible deuda helena (174,7% del PIB) y de acabar con la austeridad económica impuesta por los rescates financieros aceptados por Grecia.

Aquí tienen un vídeo en el que expone algunas de sus ideas económicas. No tiene desperdicio. Me recuerda a Axel Kicillof, actual Ministro de Economía y Finanzas Públicas de Argentina.  Mal veo las negociaciones del Gobierno griego con la Troika:


lunes, 26 de enero de 2015

La dinámica temporal de la deuda pública griega: escenarios alternativos para el acuerdo entre la Troika y el Gobierno griego



La evolución temporal del stock de deuda pública en % del PIB de Grecia se puede descomponer en 3 componentes:






donde bt representa el stock de deuda (% del PIB), dt el déficit público primario (en % del PIB, sin incluir intereses de la deuda), it los tipos de interés nominales de la deuda pública, gt la tasa de crecimiento nominal de la economía (crecimiento real + tasa de inflación) y addt el componente “ajuste déficit-deuda”. 


La expresión anterior implica que si se quiere estabilizar el stock de deuda pública en relación al PIB se deben dar tres condiciones no excluyentes: (1) la tasa de crecimiento nominal de la economía (¡cuidado con la deflación que hace aumentar la deuda!) tiene que superior al tipo de interés nominal de la deuda pública (el llamado efecto “bola de nieve” de los intereses de la deuda); (2) se tiene que generar superávit primarios (componente del “ajuste fiscal”);  (3) se debe eliminar o reducir el componente "ajuste déficit-deuda" (addt = 0). [1]

Veamos algunas simulaciones para el caso de la dinámica temporal de la deuda pública de Grecia utilizando la expresión anterior que pueden servir de base para las posibles negociaciones entre la Troika (la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo) y el nuevo Gobierno griego. [2] 

Caso 1: reestructuración de la deuda pública (reducción de los tipos de interés nominales de los bonos en 3,7 puntos porcentuales) sin quita (no se reduce el stock de deuda pública inicial). 

En el primer gráfico se presenta la evolución temporal futura del stock de deuda pública griego tomando los datos actuales: a) un stock de deuda pública sobre el PIB del 174% a finales de 2014; b) una tasa de crecimiento real de la economía para 2015 del +2,9%; c) una tasa de inflación prevista para 2015 del +0,3%; y d) un superávit público primario previsto para finales de 2015 del 3,0%. Además, los tipos de interés nominales de la deuda pública a 1o años  situados en la actualidad en el 8,7% (rendimiento del mercado secundario del 26 de enero de 2015) se reducen a una  media del 5% mediante el canje de deuda pública con los acreedores. [3]



El resultado es que sólo se consigue estabilizar el nivel del stock de deuda pública en % del PIB en su nivel de 2014, un 174%. El stock de deuda pública aún crecería a una tasa anual del 0,2%.

Caso 2: reestructuración de la deuda pública (reducción de los tipos de interés nominales de los bonos en 3,7 puntos porcentuales) y quita del 30% (se reduce el stock de deuda pública inicial del 174% al 122% del PIB). 

Se mantienen los datos del caso 1 relativos a la tasa de crecimiento real, de la tasa de inflación y el Gobierno griego se compromete a mantener el superávit público primario del 3%.



El Gobierno griego y la Troika podrían llegar a un acuerdo al combinar el mantenimiento de la austeridad (el superávit público primario se mantiene en el 3%) y un acuerdo de reestructuración de la deuda pública (con canje de bonos) con una quita parcial de deuda. Además se pararía el crecimiento del stock de deuda pública, al generarse una reducción del 0,7% anual, insuficiente para conseguir el objetivo del Pacto de Estabilidad y Crecimiento del 60% en un horizonte de 20 años.

Caso 3: reestructuración de la deuda pública (reducción de los tipos de interés nominales de los bonos en 4,7 puntos porcentuales) y quita del 45% (se reduce el stock de deuda pública inicial del 174% al 96% del PIB) y se genera una tasa de inflación del 2%.

Se mantienen los datos del Caso 1 relativos a la tasa de crecimiento real y el compromiso de mantener el superávit primario en el 3%. La tasa de inflación sube del 0,3% actual al 2%, objetivo del Banco Central Europeo.



Este es un escenario mejor que el planteado en el Caso 2 para el Gobierno griego. La Troika podrían llegar a un acuerdo al combinar el mantenimiento de la austeridad (el superávit público primario se mantiene en el 3%) y un acuerdo más ambicioso de reestructuración de la deuda pública (con canje de bonos) con una mayor quita parcial de deuda. El stock de deuda pública se reduciría a un ritmo del 3,7% anual y se alcanzaría el objetivo del Pacto de Estabilidad y Crecimiento del 60% en un horizonte razonable de 10 años. Los salarios y las rentas podrían aumentar moderadamente mediante acuerdos entre los agentes sociales y el Gobierno para impulsar la tasa de inflación hasta el 2%.

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[1] En el componente del "ajuste déficit-deuda" (add = 0)  se incluye todas aquellas emisiones emisiones de deuda pública que no computan como déficit público (no tienen su origen la diferencia entre ingresos públicos y gastos públicos) pero si como deuda pública. Su origen está en la necesidad de financiar la adquisición de activos financieros por parte del Estado no directamente relacionados con el presupuesto público. Por ejemplo, en España dentro del componente "ajuste déficit" se emitió deuda pública para financiar el FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria), el FADE (Fondo de Amortización del Déficit Eléctrico) y el Fondo para la Financiación de los Pagos a Proveedores (FFPP), entre otros.
[2] Utilizamos la calculadora de Bloomberg.
[3] Se supone que el componente "ajuste déficit-deuda" es nulo.

jueves, 21 de julio de 2011

¿Cuál es la distribución de la deuda pública griega entre los bancos europeos acreedores?

Hoy puede ser un día clave para resolver el problema de la deuda pública de Grecia ya que los líderes europeos están negociando las nuevas condiciones de la ayuda financiera a este país. La propuesta de resolución incluye un impago temporal de la deuda, un alargamiento de los plazos y una rebaja de intereses de los créditos que paga el país heleno; en otras palabras, una reestructuración parcial en toda regla. Quizá por ello resulta adecuado presentar algunas cifras sobre cuál es la proporción del stock de deuda pública griega en manos de bancos acreedores europeos. Desde otro punto de vista, vamos a ver quienes son los perdedores de una reestructuración parcial (o posible impago futuro) de la deuda pública helena.

Probablemente uno de los problemas más importantes de la crisis de la deuda pública de Grecia ha sido la falta de transparencia de los bancos europeos sobre la exposición de sus balances a los pasivos griegos. Esta laguna estadística ha sido recientemente cubierta por el Banco de Inversiones suizo UBS, al publicar un informe en el que aparece la exposición de los bancos europeos a una posible reestructuración parcial o total de la deuda pública  de Grecia.

En el primer cuadro (haciendo clic en el mismo se pueden ver ampliado) se presenta la exposición de los bancos europeos a la deuda pública griega agrupando por países. Por número de bancos encabezan el ranking Alemania (11), la propia Grecia (6), España (6), Italia (5) y Francia (4). Pero es más útil para nuestro análisis la clasificación del ranking por el volumen de deuda pública griega en los balances. En este caso, de los 91.766 millones de euros de pasivos públicos del país mediterráneo en poder de los bancos europeos, 45.971 millones son de bancos de la propia Grecia (50% del total), 9362 millones de bancos de Francia (10,2%), 7902 millones de bancos de Alemania 8,6%), 4070 millones de bancos de Bélgica (4,4%) y 3161 millones de bancos de Holanda (3,5%). Tres conclusiones merece la pena destacar: a) en caso de impago o reestructuración total o parcial, la banca griega sería arrastrada a una posible quiebra; b) son los bancos franceses y alemanes los más interesados en una rápida solución de la crisis de deuda de Grecia que evite el impago; y c) la exposición de los bancos españoles es relativamente pequeña: 746 millones de euros, lo que equivale a solamente un 0,81% del total.

Bank exposure by country
En el segundo cuadro se presentan el reparto de los 91.766 millones de euros de la deuda pública griega por bancos europeos. Las cifras presentadas por el Banco de Inversión USB son muy ilustrativos, ya que en las dos últimas columnas podemos ver cuanto representa los pasivos griegos en % del capital total y en % de los activos totales de cada banco. Los bancos griegos son los más expuestos en volumen pero su situación es crítica, ya que su activos en deuda pública griega representan una parte importante del capital. También aparece con graves problemas, un banco belga (DEXIA) y dos bancos portugueses (BPI y BCP), tres bancos grandes alemanes (DZ Bank, Commerz y Postbank), y dos bancos grandes franceses (BPCE, BNP Paribas). Los dos grandes bancos españoles (Santander y BBVA) se sitúan con una exposición relativamente pequeña, tanto en volumen como en % de su capital.


Exposure by bank to Greece

De las cifras presentadas y de la posible reestructuración parcial de la deuda pública griega podemos extraer dos conclusiones relevantes: i) la banca griega va a necesitar importantes inyecciones de capital; ii) los bancos alemanes, franceses, portugueses (y un significativo banco belga) van tener que hacer sacrificios importantes; y c) la banca española queda un poco al margen de la tormenta del Mar Egeo.