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viernes, 7 de enero de 2022

Evolución de la tasa de actividad de los mayores de 65 años en España y otros países de la OCDE


En esta entrada del Blog mostramos la evolución de la tasa de actividad de los mayores de 65 años de España con otros países de la OCDE. 

La OCDE define la tasa de actividad (o tasa de participación en la fuerza laboral) como el cociente entre el total de activos (población en edad de trabajar que están ocupados o en busca de empleo) y la población total en edad de trabajar (activos más inactivos). La población en edad de trabajar si no se especifica lo contrario se refiere a las personas de 15 a 64 años. [1]

En el gráfico siguiente (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande) se muestra la tasa de actividad de los países de la OCDE, incluida España, para los últimos datos disponibles de 2020. 


El porcentaje de españoles que sigue trabajando tras cumplir los 65 años es cinco veces inferior al del resto de la OCDE. Según datos de esta organización, la tasa de actividad de los españoles mayores de esa edad en 2020 alcanza el 2,9% cuando la media de los países que conforman esta organización es del 15,3%. La diferencia es menor, pero aún así importante, si se compara a España con la media en los países de la Unión Europea (UE-27), que es del 5,8% (casi tres veces más). Además, nuestra cifra está muy alejada de la de países como EE.UU. (19,4%), Suecia (10,9%), el Reino Unido (10,7%), e incluso Italia (5,1%).

En los siguientes cuatro gráficos mostramos la evolución temporal de la tasa de actividad de los mayores de 65 años para España, la media de la OCDE y de la UE-27, Francia, Alemania, Italia, Reino Unido, Suecia y EE.UU, para los años 1993, 2003, 2013 y 2020.

En todos los países ha avanzado sustancialmente la tasa de actividad de los mayores de 65 años en este periodo. La excepción es Italia (+1 punto porcentual), Francia (+1,2 puntos porcentuales), pero sobre todo España (+0,6 puntos porcentuales).

Los expertos achacan esta situación a varios motivos, entre ellos la posibilidad de jubilarse anticipadamente (algo que no existe en países anglosajones o en algunos nórdicos) y la falta de formación a lo largo de la vida profesional. En otros países, como en los nórdicos, por ejemplo, destinan bastantes recursos para mantener a los trabajadores formados, lo que influye de manera positiva para que se mantengan activos cuando alcanzan los 65 años.




Alargar la vida laboral es importante para la economía española, debido al envejecimiento paulatino de la población. Compatibilizar la jubilación y el empleo es interesante en un contexto de envejecimiento poblacional porque podría aumentar la oferta de trabajo sin introducir costes adicionales en los sistemas de pensiones.

La actual legislación de pensiones en España establece como regla general que el disfrute de la pensión es incompatible con la realización de una actividad por cuenta ajena o propia que dé lugar al alta en la Seguridad Social. Sin embargo, existen tres excepciones:
  • La jubilación parcial permite al trabajador, de común acuerdo con su empresa, reducir su jornada de trabajo entre un 25% y un 50%, pasando a percibir la pensión de jubilación en cuantía proporcional inversa a la reducción de jornada. Si el trabajador no tiene cumplida la edad reglamentaria de jubilación, la empresa deberá concertar un contrato de relevo con otro trabajador.
  • La jubilación activa, permite compatibilizar la pensión de jubilación con un trabajo por cuenta ajena o propia, a jornada completa o parcial, siempre que la jubilación se haya producido a partir de la edad ordinaria y con un porcentaje aplicable a la base reguladora del 100% por tener una carrera de cotización completa. Durante la jubilación activa se cobra el 50% de la pensión. No obstante, si la actividad se realiza por cuenta propia y se acredita tener contratado, al menos, a un trabajador por cuenta ajena, la cuantía de la pensión compatible con el trabajo alcanzará el 100%.
  • La jubilación flexible, permite a quien ya es pensionista de jubilación iniciar un trabajo a tiempo parcial con una reducción de jornada comprendida entre un 25% y un 50% sobre la jornada habitual en la actividad, y compatibilizarlo con la pensión que venía cobrando, reducida en proporción al porcentaje de jornada desempeñada a tiempo parcial.
El Plan 2050 del Gobierno de España apuesta como uno de sus objetivos en materia de empleo aumentar la tasa de actividad de los mayores de 65 años al 11% en 2050. Para aumentar sustancialmente la participación laboral y social de las personas en edades avanzadas, teniendo en cuenta las diferencias en salud de la población, el plan aboga por avanzar progresivamente hacia la simplificación y adaptación de estas figuras de jubilación parcial, activa y flexible (junto a unas nuevas condiciones de la modalidad de jubilación anticipada) para mejorar la compatibilización entre pensión y trabajo.

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[1] OECD (2022), "Labour force participation rate" (indicator), https://doi.org/10.1787/8a801325-en.

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Cómo citar esta entrada del Blog:

Vicente Esteve, "Evolución de la tasa de actividad de los mayores de 65 años en España y otros países de la OCDE", Universidad de Valencia, Blog Viaje al Fondo de las Finanzas Internacionales, 7/1/2022, 

http://vicenteesteve.blogspot.com/2022/01/evolucion-de-la-tasa-de-actividad-de.html

miércoles, 7 de febrero de 2018

Esperanza de vida al nacer en España versus otros países avanzados, 1960-2015


La esperanza de vida al nacer indica el número de años que un recién nacido viviría si los patrones de mortalidad registradas en el momento de su nacimiento se mantuvieran iguales durante toda su vida.

La base de datos World Development Indicators del Banco Mundial ha actualizado recientemente los datos de la esperanza de vida al nacer en el mundo para el año 2015. Los datos más actualizados y con más detalle de España se pueden ver en el portal del INE.

En el primer gráfico (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande) se muestra la evolución temporal entre 1960 y 2015 de la esperanza de vida al nacer en el conjunto mundial, en España y en tres grandes economías de la OCDE no europeas (EE.UU., Japón y Canadá).


La esperanza de vida al nacer mundial ha pasado de 52,6 años en 1960 a 71,8 años en 2015. España es uno de los países del mundo con mayor esperanza de vida, con 83,4 años a finales de 2015, muy cerca ya de Japón, que registra 83,8 años. Nuestro país supera a EE.UU. y Canadá, con una esperanza de vida al nacer en 2015 de 78,7 y 82,1 años, respectivamente.

En el segundo gráfico se compara la evolución en el mismo periodo de la esperanza de vida al nacer de España y de las otras cuatro principales economías de la Unión Europea.


España es el segundo país de la Unión Europea con mayor esperanza de vida a finales de 2015 casi al mismo nivel de Italia (83,5 años). Nuestro país supera a Francia (82,6 años), al Reino Unido (81,6) y a Alemania (81 años).

¿Pero cuales son los problemas económicos que genera esta mejora en la esperanza de vida al nacer?

Esta tendencia de aumento de la esperanza de vida al nacer lleva aparejada un mayor gasto en sanidad y en cuidados y dependencia, y una posible insostenibilidad de los sistemas de pensiones públicos.

martes, 3 de julio de 2012

El gasto sanitario español en relación al conjunto de países de la OCDE

La OCDE ha publicado recientemente su informe anual sobre el gasto sanitario en los países miembros: OECD Health Data 2012. En esta entrada del Blog comentaremos la situación del gasto sanitario español en comparación con la media de los países de la OCDE.

En el primer gráfico adjunto (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande) se presenta la tasa de crecimiento media en términos reales del gasto sanitario total (público y privado) y público, para el conjunto de los países de la OCDE.


La tasa de crecimiento real de los gastos sanitarios se redujeron drásticamente en casi todos los países de la OCDE, lo que supone una cambio de tendencia respecto al periodo 2000-2009, cuando la variable crecía de media anual y en términos reales a una tasa cercana al 5%. De hecho, en el bienio 2009-2010 el gasto total sanitario registró un crecimiento cero en términos reales en el conjunto de la OCDE, mientras que el gasto público sanitario se reducía de media en un 0,5% en términos reales.

En el segundo gráfico se presenta las tasas de crecimientos medias en términos reales del gasto sanitario por países para los periodos 2000-2009 y 2009-2010. El mayor recorte de los gastos sanitarios entre 2009 y 2010 se concentró en los países europeos más afectados por la recesión (en este grupo se encuentran dos de los tres países de la zona del euro intervenidos): Irlanda (-7,6%), Islandia (-7,5%), Estonia (-7,3%) y Grecia (-6,5%). Fuera de Europa, el crecimiento del gasto sanitario se desaceleró en 2010 (en comparación con las tasas de crecimiento medias en términos reales del periodo 2000-2009) hasta aumentar tan sólo un 3% en los Estados Unidos, Canadá y Nueva Zelanda. [1]. Por último, el gasto sanitario en España aumento, en términos reales, un 5,6% de media anual entre 2000 y 2009, ligeramente por encima del promedio de los países de la OCDE (4,7%), en ambos casos muy por encima de la tasa de crecimiento real media de la economía (más en el caso español).


En el tercer gráfico se presenta el gasto sanitario total en % del PIB, dividido entre el público y el privado, para los países de la OCDE en el año 2010 o 2009, según los datos disponibles para cada país. [2]


Por lo que respecta a España, en el año 2009, el gasto total sanitario se situó en el 9,6% del PIB, casi en la media de los países de la OCDE (9,5%). Entre 2007 y 2009 el gasto sanitario total aumentó casi un punto porcentual, pasando del 8,5% en 2007, al 9,0% en 2008 y al 9,6% en 2009. Esta tendencia de aumento de la ratio gasto total sanitario/PIB fue el resultado de dos factores: i) el aumento del numerador (gasto sanitario), aunque a menor ritmo que en 2000-2007; y ii) la desaceleración del denominador (PIB), por la profunda recesión económica.

En el último gráfico aparecen las cifras de gasto sanitario total per cápita, público y privado, para los países de la OCDE para los años 2009 o 2010, en función de los datos disponibles para cada país. [3]



Como se puede observar en el gráfico, en primer lugar, España se sitúa por debajo del promedio de la OCDE en términos del gasto sanitario total, con un gasto de 3076 dólares por habitante en 2009, frente a un promedio de 3268 dólares por habitante en la OCDE.

En segundo lugar, el sector público es la fuente principal del gasto sanitario en todos los países de la OCDE, con la excepción de Chile, EE.UU. y México. Para el caso de España, la proporción del gasto sanitario público en el total del gasto sanitario alcanzó el 73,6% en 2009, una proporción ligeramente superior al promedio de la OCDE (72,2%). Los países con una mayor financiación pública de los gastos sanitarios son el grupo de países nórdicos (Dinamarca, Noruega, Islandia y Suecia), el Reino Unido y Japón.

Por último, puede ser interesante destacar algunos indicadores de gasto sanitario del informe relativos a España para el año 2010:
  • España tiene un número de médicos por cada 1000 habitantes (3,8) por encima de la media de los países de la OCDE (3,1), pero un número de enfermeras por cada 1000 habitantes (4,9) por debajo del promedio de la OCDE (8,7).
  • El número de camas en hospital por cada 1000 habitantes en España (2,5) se sitúa por debajo de la media de los países de la OCDE (3,4).
  • En España, el número de unidades de Imagen de Resonancia Magnética (IRM) se situó en 10,7 por millón de habitantes, por debajo del promedio de la OCDE (12,5). Y el número de unidades de Tomografia Axial Computerizada (TAC) se situó en 15,0 por millón de habitantes en España, nuevamente por debajo del promedio de la OCDE (22,6).
Aunque es verdad que el gasto sanitario en España se sitúa en el promedio de los países de la OCDE, el problema es que ha estado creciendo en términos reales muy por encima del crecimiento real de la economía durante la última década, incluyendo los primeros años de la crisis, 2008 y 2009. Por ello,  en momentos de desaceleración drástica del crecimiento económico, la tasa de variación anual del gasto sanitario público no debería haber aumentado más que la tasa de variación anual del PIB real.

En nuestra opinión, los recortes en Sanidad están más que justificados ante la actual coyuntura económica y las opciones son diversas, pero no excluyentes. Aquí presento una lista no exhaustiva:
  • Reducción temporal de los salarios de los profesionales de la sanidad, eliminando complementos salariales autonómicos no contemplados a nivel nacional. Está medida ya ha sido implantada en algunas CC.AA., pero debería generalizarse homogeneizando los salarios a nivel estatal.
  • Introducción del copago en los gastos farmacéuticos, exclusión de medicamentos de la financiación pública e introducción en mayor medida de genéricos. Estas medidas ya han sido aprobadas por el Gobierno del Estado. En este caso, se traslada gasto sanitario público a gasto sanitario privado.
  • Paralización de nuevas inversiones en salud (hospitales y centros de salud). Esta medida ha sido ya tomada en la mayoría de las CC.AA.
  • Traspaso selectivo de la gestión pública de algunos hospitales y centros de salud a la iniciativa privada. Esta medida ya han sido puesta en marcha en algunas CC.AA. con éxito.
  • Introducción del copago en estancias hospitalarias, atención primaria y especializada. Esta medida no se ha introducido todavía en España y ha tenido éxito en otros países europeos en la contención del gasto sanitario. En este caso, se trasladaría nuevamente gasto sanitario público a gasto sanitario privado.
  • Acelerar en mayor medida el paso de la hospitalización del paciente hacia la atención ambulatoria y la cirugía ambulatoria (aumento de la eficiencia).
  • Fusionar en mayor medida centros de salud primaria y especializada y de algunos servicios especializados de hospitales (aumento de la eficiencia).
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[1] Las tasas de crecimiento reales del gasto sanitario para el periodo 2009-2010 no están disponibles para Australia, Japón, Luxemburgo, Israel, España y Turquía.
[2] En los Países Bajos, no es posible distinguir entre los gastos públicos y privados relacionados con las inversiones (parte azul intermedia).
[3] Los datos se expresan en dólares de EE..UU. ajustados por la Paridad de Poder de Adquisitiva (PPA), lo cual permite comparar los gastos sanitarios entre los países. La PPA es el tipo de cambio que iguala el coste de una cesta dada de bienes y servicios entre diferentes países.

domingo, 30 de octubre de 2011

Caída de los flujos migratorios hacia los países de la OCDE desde el inicio de la crisis financiera internacional

La OCDE ha publicado recientemente el nuevo informe titulado OCDE International Migration Outlook 2011, estudio que analiza la evolución reciente de los movimientos inmigratorios y las políticas de inmigración de los países miembros. De este informe merece la pena destacarse algunas conclusiones relevantes.

En primer lugar, tras una década de continuo crecimiento de los flujos migratorios, el estudio muestra que en 2008 y 2009 se redujeron sustancialmente los inmigrantes permanentes en los países de la OCDE (un -9% en el conjunto de la zona), tal y como se puede ver en el primer gráfico (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande).


Entre 2008 y 2009 la disminución de la inmigración permanente fue especialmente importante en la República Checa (-46%), Irlanda (-42%), Japón (-33%), Corea del Sur (-29%), Italia (-25%), España (-18%) y Suiza (-18%). [1] Por el contrario, la inmigración de carácter permanente creció en Holanda (+1%), Canadá y EE.UU. (+2%), y sobre todo en Australia (+7%), en Rusia (+11%) y en el Reino Unido (+14%). Lógicamente, la caída de la inmigración coincide con la disminución de las oportunidades de trabajo desde el inicio de la crisis financiera y económica internacional. Por su parte, la inmigración de carácter temporal al conjunto de países de la OCDE -muy sensible con los cambios en la demanda de trabajo- se redujo en 2009 un 17% (por encima de la caída del 9% de la inmigración de carácter permanente).

En segundo lugar, la caída del empleo entre los inmigrantes durante este periodo de crisis económica no ha sido neutral respecto al género. Como muestra las cifras del segundo gráfico, las pérdidas de empleo entre los hombres inmigrantes ha sido compensada por el aumento de la fuerza de trabajo de la mujeres inmigrantes. Este fenómeno no es casual. Los hombres han sufrido más la crisis económica por estar empleados en aquellos sectores más afectados por la caída de la actividad y el empleo: construcción, finanzas y comercio. Por el contrario, el empleo de inmigrantes han aumentado en sectores menos golpeados por la pérdida de empleos y ocupados en mayor medida por mujeres: educación, sanidad, cuidado de dependientes, ancianos y enfermos, y servicio doméstico.


En tercer lugar, el informe de la OCDE también destaca que los inmigrantes son mas emprendedores (autoempleo) que los nacionales y, además, las empresas o negocios que inician crean un número significativos de puestos de trabajo. Por ello, los gobiernos deberían eliminar los obstáculos específicos que impiden la creación de empresas y negocios de los inmigrantes con el objetivo de estimular la creación de empleo. Especialmente llamativo es el caso de España (véase tercer gráfico).



Por último, con la crisis económica se está consolidando una tendencia en los flujos migratorios internacionales. Se trata de los flujos migratorios de los estudiantes. Este fenómeno se ha estado acentuando durante la última década y sigue en aumento a pesar de la crisis económica. De este modo, el número de estudiantes extranjeros que vienen a estudiar a algún país de la OCDE llegó en 2008 a 2.300.000 millones. La quinta parte procedía de China y representaban en 2008 un total de 410.000 estudiantes. [2]

El informe destaca también que la migración internacional de estudiantes es muy importante porque proporciona una fuente importante de trabajos cualificados a los países de la OCDE.  En relación a este tema, en el último gráfico se puede observar que (en promedio del conjunto de países) uno cada cuatro estudiantes se quedán a trabajar en algún país de la OCDE. 

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[1] La parte dedicada a España en el informe puede verse en el siguiente enlace.
[2] La importancia de la inmigración de estudiantes de China hacia las universidades de EE.UU. fue  tratada en otra reciente entrada de este blog.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Evolución de la presión fiscal sobre los salarios en España y en la OCDE, 2000-2010

La OCDE acaba de publicar el informe titulado Taxing Wages 2009/2010. Esta publicación anual proporciona información relativa al impuesto sobre la renta pagado por los trabajadores y las contribuciones de seguridad social pagadas por los trabajadores y las empresas en los países de la OCDE. Los cifras también incluyen las prestaciones sociales recibidas por las familias en efectivo. Los datos son proporcionados para diferentes niveles de ingreso y tipos de hogares. Por último, en el informe se presentan las cifras estimadas para la presión fiscal media y marginal sobre los salarios y los costes laborales de las empresas.

En el primer cuadro adjunto (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande) se presenta la presión  fiscal efectiva media o cuña fiscal media (obtenida como la suma del impuesto sobre la renta, cotizaciones a la seguridad social a cargo de la empresa y el trabajador y transferencias sociales en efectivo) sobre los salarios brutos medios (de un empleado a tiempo completo del sector privado; 24.421 euros en 2010 para España) en % de los costes laborales de las empresas (incluidas contribuciones empresariales a la seguridad social) en 2000 y 2010 para España y la OCDE. Esta presión fiscal media sobre los salarios se presenta para  seis tipos diferentes de hogares: (1) familia monoparental con 2 hijos y el 67% del salario medio; (2) pareja casada con una única fuente de ingresos, 2 hijos y el salario medio; (3) pareja casada con 2 fuentes de ingresos (100% y 67 del salario medio) y 2 hijos; (4) soltero con el 67% del salario medio; (5) soltero con el salario medio; y (6) soltero con el 167% del salario medio.

Tax Wedge in % of labour costs for different wage levels
and household types, 2000 and 2010

















De las cifras presentadas en el cuadro merece la pena destacar algunos hechos relevantes. En primer lugar, la presión fiscal media sobre los salarios ha aumentado en España entre 2000 y 2010 en todas las categorías de hogares, en un rango comprendido entre  +0,3 y +1,6 puntos porcentuales (pp) . En segundo lugar, la presión fiscal media está en 2010 por encima del promedio de la OCDE para todos los tipos de hogares. Destaca la mayor presión fiscal relativa en 2010 para dos categorías: la familia monoparental con 2 hijos y el 67% del salario medio (+13 pp) y la pareja casada con una única fuente de ingresos, 2 hijos y el salario medio (+9 pp). No obstante, la diferencia es inferior a 5 pp en el caso de los hogares solteros con el salario medio (rentas medias) o con el 167% del salario medio (rentas altas).























En el segundo cuadro se muestra las cifras por países de la presión fiscal efectiva media en 2010 (y los cambios respecto a 2009) de todos los países de la OCDE para los dos tipos de hogares más comunes:  a) el soltero con el salario medio; y b) la pareja casada con una única fuente de ingresos, 2 hijos y el salario medio. Por un lado, en ambos casos España se sitúa en una posición media en la presión fiscal sobre los salarios. Por otro lado, para el caso de pareja casada con una única fuente de ingresos, 2 hijos y el salario medio, nuestra presión fiscal media se sitúa claramente por debajo de Francia e Italia y ligeramente por encima de Alemania, mientras para el soltero con el salario medio la presión fiscal media española se sitúa muy por debajo de los tres países. Esta situación daría un amplio margen al Gobierno para aumentar la presión fiscal sobre los salarios (vía aumentos del impuesto de la renta y/o caída de las transferencias sociales en efectivo, sin cambiar las cotizaciones) en el caso de que necesitara obtener recursos adicionales para cumplir los objetivos de reducción del déficit público en 2012 y 2013.

Finalmente, España registró la segunda mayor subida de la presión fiscal media sobre los salarios de la OCDE en 2010 respecto a 2009 (+ 1,4 pp). Ello se debió a la eliminación parcial de la deducción de los 400 euros en el IRPF. En concreto, se quitó la citada deducción general para las bases imponibles superiores a 12.000 euros anuales.