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domingo, 7 de enero de 2018

Evolución histórica del precio del bitcoin, 2010-2017: ¿valor refugio o burbuja especulativa?


En 2009, Satoshi Nakamoto (nombre en clave, se desconoce su identidad real) creó el bitcoin, una moneda virtual que se basa en la tecnología blockchain (cadenas de bloque), que opera como un gran libro de cuentas virtual donde todas las transacciones quedan registradas por lo que es muy difícil manipular su precio de mercado. El bitcoin fue la pionera en el mundo de las criptomonedas, donde actualmente ya existen más de mil.

El bitcoin se ha puesto de moda como inversión muy rentable y valor refugio (como tradicionalmente era el oro) aunque no está exenta de riesgos. Una de las ventajas de esta moneda es que no está sujeta a la regulación de instituciones nacionales o internacionales ni a los bancos centrales que pueda intervenirla, y eso tiene una importante incidencia en su precio de mercado, muy volátil al fijarse solamente por la ley de la oferta y demanda. 

La pregunta que se hacen todos los analistas es si el precio del bitcoin aglutina todas las características de una burbuja especulativa que tarde o temprano se pinchará. En la actualidad numerosos analistas financieros le atribuyen un valor cero, con signos claros de haber sobrepasado los umbrales que le llevarían al desplome. Si se diera está circunstancia, al no estar respaldado por ningún bien tangible, banco central, gobierno o empresa, sus inversores se encontrarían completamente desprotegidos.

En el siguiente gráfico se muestra la evolución histórica del precio del bitcoin desde julio de 2010 hasta la actualidad (en realidad el primer bitcoin se creó el 3 de enero de 2009). En julio de 2010 el bitcoin tenía un valor de 0,07 dólares y el 5 de enero alcanzó los 16.834,85 dólares. La ganancia es del 24.049.685 % (¡si más de 24 millones por cien!) en 7 años. Este es el primer signo de una posible burbuja si lo comparamos con la evolución de la exitosa rentabilidad de la acción de Apple. Desde diciembre de 1980 con el inicio de la cotización a 0,51 dólares, las acciones de Apple (sin incluir los dividendos) han subido en 37 años más de un 33.500% hasta su precio actual de 172 dólares. Pero hay que tener en cuenta que Apple es una de las empresas de mayor creación de riqueza mundial de la historia. Además, Bitcoin acumula todavía menos de la mitad de la capitalización de las acciones de Apple, pero lo ha hecho todo esto en poco más de 7 años en comparación con 37 años para Apple. Esto sería otra evidencia de una posible burbuja especulativa.

Los círculos verdes de este gráfico señalan los posibles "mini" pinchazos de la burbuja de los precios del bitcoin.

Fuente: www.bespokepremium.com

En el siguiente gráfico en el eje X se muestran los días antes y después del máximo local alcanzado por el precio de 1 bitcoin (eje Y) del primer gráfico. En este segundo gráfico se muestra el precio del bitcoin 90 días antes de un máximo local, así como el precio a la baja entre máximos locales. Parece que cada vez se tarda más en recuperar su precio, lo que podría ser otro signo de posible burbuja en su precio tendencial. Las señales bajistas a corto plazo son evidentes.

Fuente: www.bespokepremium.com

jueves, 12 de mayo de 2016

Los mercados de bonos de deuda pública mundial en tasas de rentabilidad nominales negativas: ¿burbuja en el horizonte?


El Banco Central Europeo y el Banco de Japón siguen estrechando la liquidez del mercado de bonos de deuda pública con sus nuevos programas de expansión cuantitativa en los que se realizan compras masivas de estos valores de renta fija con el objetivo de estimular sus economías. A ello se une la fuerte demanda de la banca internacional de bonos de deuda pública con el objetivo de cumplir los requisitos de capital. Por último, como la situación de las bolsas de valores en el mundo se ha vuelto tan impredicible, los inversores siguen viendo a la deuda pública como el único refugio en el que salvaguardarse de la fuerte tormenta que podría venir en un futuro más o menos cercano en la renta variable.

Esta fuerte (triple) demanda alimenta el círculo vicioso de falta de oferta de bonos de deuda pública, subidas de precios y bajada de rentabilidades nominales. Ello ha generado una enorme burbuja en el mercado de bonos de deuda pública por lo que los inversores se enfrentan a enormes pérdidas en su cartera si las rentabilidades suben en gran medida y bruscamente. Con más detalle, un aumento de medio punto porcentual supondría unas pérdidas de alrededor de 1,6 billones de dólares en el mercado global de bonos de deuda pública, según estimaciones de Bank of America Corp.

En el siguiente gráfico se muestra que las rentabilidades nominales (medias) de la deuda pública en los mercados mundiales han caído desde +4,3% en junio de 2006 hasta el +1,3% abril de 2016.


Pero el signo mayor de la burbuja del mercado de bonos de deuda pública es que en la actualidad hay más de 8 billones de dólares (1 trillón americano = 1 billón europeo) en los mercados secundarios con rentabilidades negativas, tal y como se puede observar el el siguiente gráfico.




Tal como muestra el gráfico, la mayor parte de los bonos de deuda pública con rentabilidades negativas son de Japón, 5,6 billones de dólares, el 70% del total del mercado mundial. Pero esto no es extraño ya que el Banco de Japón es el banco central que más ha expandido su balance comprando bonos de deuda pública nacional. En la actualidad el bono de deuda pública a 10 años se sitúa en rentabilidades negativas (-0,11%), mientras que el bono a 30 años tiene un rendimiento extremadamente bajo (y peligroso) del +0,29%. Esto significa que los inversores están pagando el gobierno nipón para mantener su dinero durante diez años, y quien mantiene su dinero en bonos de deuda pública durante 30 años recibe un +0,29% anual. 

En el caso de España, los títulos de deuda pública con rentabilidades negativas alcanzan ya los 151.000 millones de dólares (ver gráfico).

Otros signos de la burbuja latente del mercado de bonos de deuda pública provienen de las nuevas emisiones de algunos países. Por ejemplo, Francia emitió bonos de deuda pública a 50 años en abril pasado (no emitía desde 2010), mientras que Irlanda emitió en marzo pasado su primeros bonos de deuda pública con vencimiento a 100 años (¡atención 2116!) por un montante de 100 millones de euros y al +2,35% de interés).

En síntesis, los inversores siguen comprando bonos soberanos porque piensan que la rentabilidad nominal seguirá cayendo y el valor de su cartera seguirá subiendo en el corto plazo. El problema surgirá cuando comiencen a subir los tipos de interés de las nuevas emisiones, se produzcan ventas masivas (y simultáneas) y su cartera pierda valor. Y estas pérdidas aparecerán en mayor medida cuando mayores sean las subidas de tipos.

domingo, 1 de marzo de 2015

¿Se ha formado una burbuja en los mercados de deuda pública?


Robert J. Shiller, catedrático de Economía de Yale University y premio Nobel de Economía de 2013, acaba de publicar la tercera edición de su libro "Exuberancia Irracional", material obligatorio de lectura para los estudiantes de Macroeconomía y de Finanzas.

En la primera edición de este libro libro, publicado en el año 2000, ya advirtió proféticamente en el capítulo 1 ("The stock market in historical perspective") que los precios de las acciones estaban excesivamente caros y que se estaba gestando una burbuja en el mercado de valores de EE.UU. que tarde o temprano estallaría. La cima de la burbuja se alcanzó el 10 de marzo de 2000, cuando el mercado de empresas tecnológicas que formaban parte del índice Nasdaq composite llegó al punto máximo de 5048,62 puntos. Entre el 10 de marzo de 2000 y el 30 de septiembre de 2002, el índice Nasdaq composite de Nueva York perdió el 76,8% de su valor, al pasar de 5048,62 a 1172,06 puntos. La burbuja especulativa se pinchó y provoco la crisis de las "puntocom", una fuerte caída del valor bursátil de las empresas y las posteriores quiebras, fusiones y adquisiciones. 

En la segunda edición, publicada en 2005, Shiller incluyó un nuevo capítulo 2 dedicado a la valoración de los activos inmobiliarios ("The real estate market in historical perspective") en el que advirtió que se había formado una burbuja inmobiliaria en EE.UU.,  que tarde o temprano estallaría.  La buena marcha de la economía y los bajos tipos de interés hicieron crecer la concesión de hipotecas de alto riesgo, y la comercialización de productos financieros asociados (titulización hipotecaria). Pero poco después de publicar el libro, se asistió en 2006 - tras una período de política monetaria muy restrictiva de la Reserva Federal (subidas bruscas y elevadas de los tipos de interés nominales) - a un aumento de los impagos de las hipotecas, a una caída brusca de los precios de las viviendas en EE.UU. y, en última instancia, al colapso del mercado de la vivienda y al pinchazo de la burbuja inmobiliaria.

Finalmente, en la tercera edición del libro, Shiller incluye un nuevo capítulo 3 sobre una perspectiva histórica del mercado de bonos ("The bond market in historical perspective"), en el que reflexiona sobre un nuevo problema financiero en el horizonte. En concreto, se muestra preocupado porque los precios de los bonos están en un nivel "irracionalmente" alto (o que los tipos de interés están en un nivel "irracionalmente" bajo) y que, en última instancia, se podría estar formando una burbuja en los mercados de deuda pública de EE.UU.. ¿Una tercera profecía que se cumplirá pronto?

En este vídeo reciente, Robert J. Shiller contesta en una entrevista a cuestiones relacionadas con el significado del término "exuberancia irracional", los factores que influyen en la formación de burbujas financieras y la situación actual del mercado de bonos (fundamentalmente de deuda pública):


La transcripción escrita en inglés de la entrevista a Robert J. Shiller puede leerse en el siguiente enlace.

En el siguiente enlace se puede leer más información sobre el significado del término "exuberancia irracional", explicado por Robert J. Shiller.

viernes, 12 de diciembre de 2014

El índice Nasdaq alcanza los niveles récord de 2000: ¿nueva burbuja tecnológica en el horizonte?


Una burbuja especulativa es un fenómeno económico que consiste en un aumento desproporcionado del precio de algún activo, de forma que dicho precio se desvía sustancialmente de su valor teórico. Esta situación aparece como consecuencia de la especulación, de ahí el nombre de burbuja especulativa, y se mantiene hasta que finaliza la euforia y se produce un cambio en las expectativas de los inversores, que pierden la confianza en el mercado. La pérdida de confianza en el valor genera un período de pánico financiero en el que los inversores se apresuran a vender el activo con el objetivo de minimizar sus pérdidas o de obtener beneficios, provocando con su actitud una caída repentina y brusca de los precios del objeto de la especulación, que en determinadas circunstancias puede ocasionar un crack bursátil que produce una enorme caída de la riqueza financiera, e incluso una recesión económica.

La llamada burbuja "puntocom" fue una burbuja especulativa tecnológica que se generó entre 1995 y 2000 en el mercado de valores tecnológicos de EEUU, representado por el índice Nasdaq composite de Nueva York, donde las empresas tecnológicas, de telecomunicaciones y de internet (llamadas "puntocom") vieron incrementado rápidamente el valor de su acciones. La salida a Bolsa de Netscape (compañía que ofrecía un navegador con el mismo nombre) en 1995, marcó el inicio de esta burbuja. Desde entonces y hasta el año 2000, se produjo una avalancha de operaciones en el sector "online", en su mayoría fruto de la especulación.

En concreto, la burbuja especulativa tecnológica se sustento en promesas de grandes ganancias con baja inversión, fácil disponibilidad de capitales de riesgo, y nuevas empresas que ya no utilizaban los modelos de negocios y de organización tradicionales. Por ejemplo, estas empresas veían crecer de una manera desmesurada el número de sus clientes, a pesar de que tenían enormes pérdidas anuales o escasos beneficios.

La cima de la burbuja se alcanzó el 10 de marzo de 2000, cuando el mercado de empresas tecnológicas que formaban parte del índice Nasdaq composite llegó al punto máximo de 5048,62 puntos. El nivel de especulación era tan alto, que el valor de las empresas subía simplemente por tener en su nombre una "e-" (de "electronic") como prefijo o un ".com" como sufijo.

Entre el 10 de marzo de 2000 y el 30 de septiembre de 2002, el índice Nasdaq composite de Nueva York perdió el 76,8% de su valor, al pasar de 5048,62 a 1172,06 puntos. La burbuja especulativa se pincho y provoco la crisis de las "puntocom", una fuerte caída del valor bursátil de las empresas y las posteriores quiebras, fusiones y adquisiciones. Algunos estudios estiman que en el periodo 2000-2003 desaparecieron casi cinco mil compañías de internet por quiebra, fusión o adquisición.

No obstante, pese a la gran caída de sus acciones en el mercado de valores, muchas de estas empresas sobrevivieron, incluso utilizando estos nuevos tipos de negocios que habían hecho quebrar a muchas otras.

En el siguiente gráfico (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande) se representa la evolución temporal histórica de los índices Nasdaq:

- El índice Nasdaq composite es un índice bursátil de Estados Unidos, que refleja la evolución de aproximadamente las 3.000 empresas nacionales y extranjeras con mayor capitalización que cotizan en el Nasdaq Stock Market. Toma el valor 100 el 5 de febrero de 1971. Entre las empresas que forman parte de este índice, se encuentran algunas como, por ejemplo, Apple, Amazon, Microsoft, Cisco, Dell, Intel Corporation, Google, Oracle, Yahoo y Elizabeth Arden.

- El índice Nasdaq 100 es un índice bursátil de Estados Unidos, que refleja la evolución de las 100 empresas nacionales y extranjeras con mayor capitalización bursátil que cotizan en el mercado electrónico del Nasdaq (Nasdaq Stock Market). Toma el valor 100 el 2 de enero de 1986. Se incluyen dentro de este índice, empresas de telecomunicaciones, venta al comercio al por mayor y al por menor, empresas de hardware y software y de biotecnología, siempre y cuando formen parte del Nasdaq Stock Market.



Los mercados financieros viven en la actualidad con un miedo latente a que se haya desencadenado una nueva burbuja tecnológica y que esta pueda pinchar como en el año 2000. Una prueba que se introduce en este debate son los niveles récord que alcanzan los índices Nasdaq. 

Como se puede ver en el gráfico, los últimos datos del 8 de diciembre de 2014 sitúan al índice Nasdaq composite y al índice Nasdaq 100 a un 6% y 6,7% de alcanzar los récord históricos del 10 de marzo de 2000, fecha de inicio del pinchazo de la burbuja tecnológica "puntocom" del 2000.

En este contexto, en la prensa estadounidense y en los círculos financieros de Wall Street ha vuelto a aparecer la temida palabra burbuja financiera tecnológica. Parte de los analistas se cuestiona ya si las empresas tecnológicas están sobrevaloradas, tal y como sucedió en el año 2000.

Sin embargo, los analistas más optimistas señalan que la naturaleza y el comportamiento de las compañías tecnológicas incluidas en los índices Nasdaq ha cambiado desde el año 2000. En aquella burbuja tecnológica, las empresas eran valoradas por los mercados sin contar con un recorrido previo y las altas valoraciones de sus acciones se sustestaban en función del éxito futuro potencial. Los inversores formaban sus expectativas en función del futuro y en lo intangible. En la actualidad, las empresas tecnológicas tienen que demostrar que son capaces de generar beneficios y que tienen un proyecto solvente para obtener el apoyo de los inversores. 

viernes, 20 de junio de 2014

La burbuja del sector de la construcción en China y el consumo de cemento


Los medios financieros internacionales y algunos organismos internacionales como el FMI están alertando del posible pinchazo del sector de la construcción en China, uno de los pilares básicos de las altas de crecimiento económico de la última década. La prueba de que la burbuja del sector de la construcción puede explotar se manifiesta en las ciudades y barrios "fantasma" que están por ocupar a lo largo y ancho del país, los numerosos centros comerciales vacíos por doquier, y el exceso de crédito bancario otorgado al sector inmobiliario.

La economía de China depende en gran medida del sector de la construcción, ya que el 14% de los empleos urbanos (90 millones de personas) y el 12,5% del PIB se concentran en este sector. En el gráfico siguiente se puede observar como la inversión en el sector de la construcción (real estate) ha crecido en los últimos años muy por encima de las impresionantes cifras del crecimiento real del PIB de la economía: una media del 25% frente a una media del 10%.



Pero quizá las cifras del siguiente gráfico muestren mejor la magnitud del problema. China ha consumido más cemento sólo en los últimos tres años (2011-2013) que los EE.UU. en todo el siglo XX (1901-2000): 6,6 gigatones frente a 4,5 gigatones. [1]

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[1] gigatón o gigatonelada = mil millones de toneladas métricas.