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jueves, 22 de mayo de 2014

La rentabilidad a largo plazo de la bolsa de valores de EE.UU., 1937-2014


En esta entrada del Blog nos ocupamos de tres cuestiones relativas al comportamiento histórico y más reciente de la bolsa de valores de EE.UU. y, más concretamente, del valor del índice S&P 500: i) la rentabilidad a largo plazo; ii) la posible infravaloración o sobrevaloración del índice; iii) la dependencia reciente del valor del índice de la liquidez proporcionada por la Reserva Federal de EE.UU.

En primer lugar, en el siguiente gráfico (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande) se muestra la evolución histórica de la rentabilidad de la bolsa de valores de EE.UU. para el período 1937-2014 (último dato abril). En concreto, se representa la rentabilidad media nominal (sin descontar la inflación) de una media móvil de 10 años del índice S&P 500 (primer dato utilizado 1928). 


Desde 1937, la rentabilidad media de los períodos de 10 años ha alcanzado una nada despreciable cifra del 103%, es decir, con 10.000 dólares invertidos se ha obtenido al final de una década un montante medio de 20.300 dólares. Pero, tal y como muestra el gráfico, en los últimos 10 años (2004-2013) el índice S&P 500 ha acumulado una rentabilidad media del 64,8%, un nivel significativamente por debajo de la media histórica de una década.

En segundo lugar, en el siguiente gráfico se representa la evolución histórica de la ratio P/E del índice S&P 500 para el período 1929-2014 (último dato marzo).


La ratio P/E o PER (del inglés, Price to Earnings Ratio, o la relación entre el precio o valor y los beneficios), mide cual número de veces el beneficio neto anual de una empresa determinada se encuentra incluido en el precio de una acción de ésta. El valor de la ratio P/E se calcula dividiendo el precio de la acción de una empresa determinada en el mercado bursátil entre el valor del beneficio neto anual después de impuestos de la empresa correspondiente entre el número de acciones que ha emitido. Por ejemplo, si la empresa cotiza a 26 dólares y el beneficio neto anual por acción es de 2,60 dólares, su PER sería de 10 (26/2,60).

La interpretación económica del valor que alcanza en un momento determinado la ratio P/E de una empresa que cotiza en bolsa (o de un índice bursátil) es bastante simple. Si una empresa (o un índice bursátil) tiene una ratio P/E elevada puede significar que las expectativas del valor son favorables y están anticipando un crecimiento de los beneficios en el futuro. Aunque también puede indicar que el precio de la acción (o del índice bursátil) está sobrevalorado y, por tanto, que resulte improbable que su cotización (o valor) siga subiendo en el futuro. Por el contrario, si una empresa (o un índice bursátil) tiene una ratio P/E baja puede indicar que la acción (o el índice bursátil) está infravalorada y que su cotización (o valor) puede aumentar a corto plazo.

A la vista de los datos del gráfico anterior no parece que en la actualidad el valor del índice S&P 500 esté sobrevalorado, ya que el valor actual de la ratio P/E, 17,31, sólo está dos puntos  por encima de su media histórica (15,35, línea roja), un poco por encima de la media de los últimos 10 años (16,95, línea azul), pero por debajo de la media de los últimos 25 años (18,90, línea verde).  La posible burbuja de la bolsa de valores de EE.UU. parece que queda descartada.

Por último, el crecimiento del índice S&P 500 y la expansión del balance de la Reserva Federal de EE.UU. - iniciada con las medidas de políica monetaria no convencional - siguen una misma senda temporal, tal y como se puede ver en el siguiente gráfico. En otras palabras, la subida de la bolsa de EE.UU. se ha generado casi exclusivamente con las masivas inyecciones de liquidez del banco central.

lunes, 17 de marzo de 2014

“Another BRIC in the Wall”: caída de la rentabilidad de las bolsas de los grandes países emergentes, 2010-2014


En economía internacional, se emplea el acrónimo BRIC para referirse conjuntamente a los cuatro grandes países emergentes: Brasil, Rusia, India y China. [1] Sus mercados de valores estuvieron de moda desde el inicio del siglo XXI hasta el comienzo de la crisis financiera internacional de 2007. Pero como toda moda pasajera, pronto se ha desvanecido y la rentabilidad de las mercados de valores de los BRIC ha caído en gran medida desde 2010. La última bolsa en caer en números rojos - y disfrutar de sus 15 minutos de gloria parafraseando a Andy Warhol -  ha sido la bolsa de Rusia. O como dice el título de la canción del disco "The Wall" de Pink Floyd: "Another BRIC in the Wall". 

En el primer gráfico se muestra la rentabilidad acumulada (en %) de las bolsas de valores de los BRIC para el periodo 2010-2014 (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande).  La rentabilidad acumulada desde finales de 2009 ha caído significativamente para la bolsa de China (-38,8%), Brasil (-34,4%) y Rusia (-9,7%). Solamente se salva de la quema, por el momento, la bolsa de la India que registra una rendimiento acumulado positivo del +24,9%. Además, la caída de la rentabilidad se ha acentuado desde comienzos de 2014, con una caída del 18% para la Bolsa de Rusia, de un 13% para la bolsa de Brasil y de un 5% para la bolsa de China. En el lado contrario se sitúa la bolsa de la India que registra un ligero avance en su rentabilidad del 3%. [2]


En el segundo gráfico se compara para el periodo 2010-2014 la rentabilidad acumulada de una cesta ponderada (al 25%) de los índices de las cuatro bolsas de los BRIC con la rentabilidad acumulada en el mismo periodo por el índice S&P 500 de la bolsa de Nueva York.


El gráfico muestra un hecho relevante. Si un inversor hubiera invertido a principios de 2010 un montante de 10.000 dólares estadounidenses en la cesta representativa de las bolsas de los BRIC, el pasado viernes 14 de marzo su inversión tendría un valor de 8.550 dólares (sin tener en cuenta variaciones de los tipos de cambio y dividendos recibidos), con una pérdida acumulada en los cuatro años del 14,5%. Si por el contrario el inversor hubiera colocado su dinero en las acciones que componen el S&P 500, su valor acumulado se situaría ahora en 16.800 dólares (sin corregir por dividendos recibidos), con una ganancia acumulada del 68%.

[1] El acrónimo BRICS incluye también en el grupo de grandes países emergentes a Sudáfrica (S).
[2] El FMI prevé una significativa desaceleración del crecimiento económico en términos reales para la economía india para el periodo 2013/19: una media del 5% frente a una media del 8% registrada en el periodo 2005-2012. Ello podría colocar "Another BRIC in the Wall".

jueves, 2 de enero de 2014

Comportamiento de los mercados internacionales de valores en 2013


En el gráfico adjunto (hacer clic para verlo más grande) se muestra la variación de los índices bursátiles de 76 países en 2013 (porcentaje de variación en moneda nacional).


Encabeza el ranking de ganancias la bolsa de Dubai, con un aumento del valor del índice del 107.69%, seguido de Argentina (+88,87%) y Abu Dhabi (+63,08%). 

Entre los países más industrializados que forman el G-7, destaca la bolsa de Japón con una ganancia del 56,72% (cuarto puesto mundial), seguida de  EE.UU. (+29,60%, noveno puesto mundial), Alemania (+25,48%), Francia (+17,99%), Italia (+16,56%), el Reino Unido (+14,43%) y Canadá (+9,55%).

La Bolsa de Madrid terminó el año 2013 en el puesto 21 mundial, con un avance significativo del 21,42%.

Sólo 16 de los 76 mercados de valores que aparecen en la lista terminaron en números rojos en 2013. Perú encabeza el ranking negativo con una caída del índice bursátil del 23,63%. 

Finalmente, 2013 ha sido un año negativo para las bolsas de valores del grupo de países BRIC (Brasil, Rusia, India y China). De los cuatro países tres terminaron con significativas caídas (Brasil: -15,50%, China: -6,75%, Rusia: -5,55%), mientras que la India era el único país del grupo que registraba un avance en su bolsa de valores (+8,98%). 

domingo, 15 de abril de 2012

La economía española lidera en 2012 el ranking negativo del rendimiento de la Bolsa y el alza del seguro de riesgo de impago de la deuda soberana

La economía española desde finales de 2011 y hasta el 13 de abril de 2012 lidera a nivel mundial el ranking negativo de dos indicadores básicos en los que sustenta la confianza de los inversores internacionales: a) el rendimiento del mercado de valores; b) la variación en los precios CDS o "seguro de riesgo de impago" de la deuda pública.

En el primer gráfico (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande) se presenta la rentabilidad desde comienzos de año de los mercados de valores de 78 países.


De los 78 países que aparecen en la lista, 64 presentan sus índices bursátiles con avances positivos en lo que va de año, mientras que en 14 países los índices bursátiles presentan retrocesos. El índice IBEX 35 de la bolsa española tiene el peor comportamiento desde que comenzó 2012, con una caída del 15,36%.

En el segundo gráfico, se muestra el riesgo de impago de la deuda pública de 50 países. Con más detalle, para cada país aparecen reflejados los precios de los "Credit Default Swaps" (CDS) vinculados a sus bonos soberanos (con vencimiento a 5 años) del 31 de diciembre de 2011 (tercera columna) y del 13 de abril de 2012 (segunda columna, último dato disponible). En la última columna se muestra el cambio del precio del CDS (en %) entre estas dos fechas.


Como reflejan las cifras del cuadro, sólo 3 de los 50 países han registrado un aumento del riesgo de impago de su deuda soberana desde comienzos del 2012: Portugal, Grecia y España. La economía española lidera el ranking negativo, con un aumento del coste de los CDS de su deuda pública del 32,31% desde el 31 de diciembre de 2011 hasta la actualidad. Ello implica que asegurar 10.000 dólares en bonos de nuestro gobierno con vencimiento a 5 años tiene un coste a 13 de abril de 2012 de 503,25 dólares por año. El deterioro relativo desde un punto de vista temporal ha sido muy importante desde comienzos de la crisis financiera internacional, ya que el coste a finales de 2008 era de 100,7 dólares, mientras que si nos remitimos a finales del 2007 (antes del inicio de la crisis financiera internacional), el precio de un CDS de un bono de deuda pública española se situaba en tan sólo 18,2 dólares.

Malos tiempos para el nuevo Gobierno. ¿De verdad su política económica genera confianza entre los inversores internacionales? 

martes, 24 de mayo de 2011

La tasa de rendimiento real de la Bolsa de EE.UU.: el horizonte temporal de la inversión importa (o como de corto es el largo plazo)

Una de las preguntas de carácter económico mas repetidas por mis alumnos, amigos y familiares se refiere al periodo que se debe mantener las acciones sin vender para obtener la mayor rentabilidad posible. En esta entrada del Blog voy a intentar contestar de manera sencilla a está cuestión utilizando para tal fin unos gráficos.

En los cuatro gráficos adjuntos (hacer clic sobre los mismos para verlos más grandes) se representa la evolución temporal desde enero de 1871 a marzo de 2011 de dos series proporcionadas por el catedrático de Economía de Yale University, Robert Shiller:
  • El índice S&P 500 de la Bolsa de New York corregida por la tasa de inflación.
  • y como aproximación al rendimiento (en %) de la inversión en este índice se utiliza la tasa de rendimiento real anualizada del índice suponiendo la reinversión de los dividendos obtenidos y corregida por la tasa de inflación para diferentes horizontes temporales de la inversión. No se incluye en el rendimiento ni las comisiones ni otros gastos de gestión de la cartera de valores.
Para contestar a la cuestión central de la Entrada se ha calculado este rendimiento real de las acciones para un horizonte temporal de 5, 10, 20 y 30 años. A título de ejemplo, si nos centramos en el primer gráfico (horizonte temporal de 5 años), el último punto nos muestra que la rentabilidad real anualizada de las acciones en marzo de 2011 que se hayan mantenido en cartera 5 años (suponiendo que se han reinvertido nuevamente en acciones  los dividendos obtenidos) fue del +0,16%. Pero si este mismo cálculo se hace para marzo de 2009 la respuesta hubiera sido un rendimiento real anualizado del -8,12%. Por último, si nos hubiéramos planteado la cuestión hace diez años -en septiembre de 2000- la tasa de rendimiento real anualizada en cinco años hubiera sido nada menos que del +25,05%.

De la observación conjunta de los cuatro gráficos se pueden obtener varias conclusiones útiles para el potencial inversor en Bolsa.

Por un lado, cuanto más ampliamos el horizonte temporal de la inversión (mantenemos más tiempo la cartera de acciones del índice S&P 500) la serie de la rentabilidad anualizada real es menos volátil, en otras palabras, presenta rentabilidades mínimas más altas y rentabilidades máximas más bajas. Por otro lado, también la ampliación del horizonte temporal de la inversión aumenta la probabilidad de obtener rentabilidades reales positivas y disminuye la probabilidad de obtener rentabilidades reales negativas. De este modo, la volatilidad es claramente menor con un horizonte temporal de 30 años. Pero incluso para una inversión que ha permanecido en cartera nada menos que tres décadas, el rendimiento real anualizado osciló entre un mínimo del +1,91 y un máximo del +11.16%, aunque siempre en cotas positivas (ya descontada la inflación).

En definitiva, en el caso de las acciones el horizonte temporal de la inversión importa, y el largo plazo óptimo es de "muy largo plazo" (30 años).