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martes, 27 de mayo de 2014

Un nuevo riesgo para la economía de EE.UU.: el excesivo endeudamiento de los estudiantes universitarios


Cuando parecía que la economía americana comenzaba a recuperarse del alza de la morosidad de los préstamos de la vivienda, vuelven a surgir temores - en los medios de comunicación, en la opinión pública y en los medios financieros especializados - de que una nueva bomba de relojería se sigue gestando con la acumulación sin límite de los préstamos a los estudiantes (en su mayoría con garantía del Gobierno Federal de EE.UU.) y con el mantenimiento de una elevada tasa de morosidad.

La Reserva Federal de Nueva York ha presentado recientemente las estadísticas de préstamos estudiantiles que aparecen en el informe más amplio sobre el crédito y de la deuda de los hogares de los EE.UU.: el Quarterly Report on Household Debt and Credit del primer trimestre de 2014.

En el primer gráfico se muestra la evolución del total de la deuda de los hogares de EE.UU. y su composición por tipos de préstamos desde el primer trimestre de 2013 al primer trimestre de 2014.


Los préstamos a los estudiantes es el único tipo de deuda de los hogares que ha crecido ininterrumpidamente desde el máximo alcanzado en 2008 por la deuda total. Dejando a parte la deuda hipotecaria (mortgage, 8,17 billones de dólares, 70% del total de la deuda), los préstamos a estudiantes continúan superando a finales del primer trimestre de 2014 en montante (1,1 billones de dólares, 9,5% del total) a los préstamos clásicos, tales como los créditos para compra de coches (880.000 millones de dólares, 7,5% del total) y las tarjetas de crédito (660.000 millones de dólares, 5,7% del total). [1] [2]

En el segundo gráfico se muestra la evolución de la tasa de morosidad (delinquent payment) por tipo de deuda de los hogares desde el primer trimestre de 2013 al primer trimestre de 2014.


La tasa de morosidad (más de 90 días sin pagar) ha descendido significativamente en los últimos dos años en todos los tipos de préstamo, excepto en los préstamos a estudiantes. Además la tasa de morosidad de los préstamos a estudiantes se ha situado en un 11%, la más alta de todos los tipos de deuda.

Algunas cifras pueden servir para ilustran el alcance del problema del endeudamiento de los estudiantes universitarios. En primer lugar, de casi los 20 millones de estadounidenses que asisten cada año a la universidad, cerca de 12 millones tienen algún tipo de préstamo a estudiantes. En segundo lugar, un estudiante acumula al final de un grado universitario de cuatro años, un montante medio de 20.926 dólares de préstamos a estudiantes. En tercer lugar, en la actualidad casi 37 millones de estadounidenses tienen un préstamo a estudiantes, con un montante medio de 30.227 dólares de saldo vivo.

Los altos niveles de deuda de préstamos a estudiantes no plantean ningún problema, siempre y cuando la inversión en la educación universitaria genere al individuo una "tasa de rentabilidad o tasa de retorno" posterior elevada (por ejemplo, en forma de salarios relativamente más altos) que le permita: a) reembolsar sin problemas los préstamos obtenidos para cursar los estudios en la universidad; b) y que no le penalize este endeudamiento (al estudiante y/o a sus padres si lo avalaron) para obtener otro tipo de préstamos, tales como créditos para compra de coches o hipotecas para la compra de viviendas, o incluso la disponibilidad de tarjetas de crédito.

Pero la morosidad de los préstamos a estudiantes va en aumento desde el inicio de la crisis financiera internacional y ya alcanza el 11%, tal y como vimos en el gráfico. Respecto a este problema, la Asociación Nacional de Abogados del Consumidor de EE.UU. - National Association of Consumer Bankruptcy Attorneys (NACBA) - ya presentó en 2012 un informe demoledor en el que alertaba del problema. El informe de la NACBA muestra, por ejemplo, que:
  • 4 de cada 5 abogados de la Asociación manifiestan que los clientes potenciales con deuda de préstamos a estudiantes se han incrementado "significativamente" o "algo" en los últimos tres o cuatro años. 
  • El 95% de los abogados manifiestan que la mayoría de sus clientes no tienen ninguna posibilidad de obtener una moratoria, dada la excesiva carga que en la actualidad les supone el préstamo a estudiantes.
  • Los préstamos a los padres para la educación universitaria de su hijos han aumentado un 75% desde el año académico 2005-2006. Los padres atendidos tienen un promedio de 34.000 de dólares en préstamos estudiantiles, y esa cifra se eleva a unos 50.000 dólares en un préstamo "estándar" con un plazo de de amortización de 10 años.
  • Por último, el informe revela que, por ejemplo, de los estudiantes graduados en 2005 ("Class of 2005"), los que empezaron a devolver el préstamo al año siguiente de la graduación, el 25% del total acabó con un préstamo impagado, y un 15% del total ha entrado en mora en algún momento de la vida del crédito.
Nuevamente la historia se repite: "El mercado de préstamos a estudiantes de EE.UU. es demasiado grande para quebrar", repiten los analistas financieros (Too Big to Fail, como España e Italia en la zona del euro).

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[1] Un trillón en EE.UU. equivale a 1 billón europeo.
[2] Los préstamos HE revolving, son los préstamos obtenidos con garantía hipotecaria, conocidos también por Home Equity Line of Credit (HELOC). Representan un montante de 520.000 millones de dólares, un 4,5% del total de la deuda de los hogares.

martes, 18 de mayo de 2010

Grado de transmisión de los tipos de interés del BCE a los tipos de interés de los préstamos bancarios en la zona euro

El canal de los tipos de interés de la política monetaria recoge la transmisión de los tipos de interés oficiales de la política monetaria a los tipos aplicados por las entidades de crédito a sus clientes, empresas no financieras y hogares. El  Banco Central Europeo (BCE) utiliza este canal de transmisión como uno de los pilares básicos de la política monetaria de la zona del euro, ya que es el proceso por el cual influye en la actividad real y en la inflación, debido al papel fundamental que desempeñan las entidades de crédito a la hora de proporcionar financiación al sector privado no financiero. Los tipos de interés oficiales son los tipos de interés que fija el Consejo de Gobierno y que reflejan la orientación de la política monetaria del BCE (los tipos de interés de las operaciones principales de financiación, el de la facilidad marginal de crédito y el de la facilidad de depósito).

En condiciones normales, los recortes de los tipos de interés oficiales del BCE se deberían traducir en variaciones de igual signo y magnitud de los tipos de interés de mercado, especialmente en los préstamos a corto plazo. Además, los tipos de interés aplicados por las entidades de crédito a sus clientes se determinan habitualmente (y en ocasiones se indician) en relación a los tipos de mercado en los plazos correspondientes. En definitiva, cabría esperar que los ajustes de los tipos de interés oficiales se reflejen, en gran parte, en los costes de financiación bancaria a los que han de hacer frente las empresas no financieras y los hogares de la zona del euro. 

En este contexto, en el reciente Informe Anual del BCE de 2009 aparece un estudio que trata de evaluar en qué medida las entidades de crédito de la zona del euro han trasladado a los créditos a sus clientes los sucesivos recortes de los tipos de interés oficiales desde el cuarto trimestre de 2009 y hasta diciembre de 2009.

Entre octubre de 2008 y mayo de 2009, el BCE rebajó el tipo de interés de sus operaciones principales de financiación, desde el 4,25% hasta un mínimo histórico del 1%. Paralelamente, los tipos de interés aplicados por las entidades de crédito a los préstamos bancarios han descendido también de forma significativa, aunque en última instancia el traslado de este descenso ha sido parcial y lento. No obstante, este comportamiento es habitual en la historia financiera, ya que se puede observar, en general, que las entidades de crédito trasladan sólo gradualmente las variaciones de los tipos de interés oficiales de los bancos centrales y de los de mercado a los que aplican a su clientes, empresas no financieras y hogares.

En síntesis, dos características son habituales en este proceso de transmisión de tipos de interés oficiales a tipos de interés aplicados por las entidades de crédito a los préstamos de sus clientes: a) tienden a mostrar cierto grado de rigidez en su respuesta a cambios en la política monetaria; b) la rigidez tiene un comportamiento asimétrico, ya que  los tipos de interés aplicados por las entidades de crédito a los préstamos tienden a ajustarse más rápidamente a subidas de los tipos de interés oficiales que a rebajas de estos tipos.

La magnitud y la velocidad de transmisión de los tipos de interés aplicados por las entidades de crédito a los préstamos se asocian en la literatura económica a dos factores: a) la existencia de competencia imperfecta en el sector bancario; b) la presencia de costes nominales de ajuste (los llamados costes de menú). Estos dos factores de rigidez pueden disuadir a las entidades de crédito de responder regularmente a variaciones de los tipos de interés oficiales y de los tipos de mercado, y las entidades pueden decidir, por el contrario, retrasar el ajuste de los tipos de interés que aplican a los préstamos hasta que la variación de los tipos de interés de mercado supere un determinado umbral. En definitiva, aparecería un comportamiento no lineal.

En un artículo aparecido en el Boletín Mensual del BCE de agosto 2009, pp. 93-105, se presenta un modelo que recoge este mecanismo de transmisión de los tipos de interés de la política monetaria del BCE a los tipos de interés bancarios, a través de determinados tipos de mercado (EURIBOR a tres meses y tipo swap a siete años). 

Este modelo se puede formalizar empíricamente en forma de un modelo de corrección del error (MCE), en el que las variaciones de un tipo de interés bancario específico (variable a explicar) depende de tres variables explicativas: a) las variaciones simultáneas (y desfasadas) observadas en el tipo de mercado relevante; b) las variaciones desfasadas del propio tipo de interés bancario; y c) un término de corrección del error que mide el grado en el que este tipo de interés se ha desviado de su relación de equilibrio a largo plazo con respecto al tipo de mercado en el período anterior.

En el cuadro adjunto (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande) se presenta los resultados de este modelo para la zona del euro.  El periodo de estimación cubre el periodo enero 1997-septiembre de 2008.











En el cuadro se presenta los resultados del grado de traslación de los tipos de interés de mercado a corto plazo (del EURIBOR a tres meses) a los préstamos a corto plazo a hogares y a sociedades no financieras (sin fijación inicial del tipo o con período inicial de fijación hasta un año), y de los tipos de interés de mercado a largo plazo (tipo swap a siete años) a los préstamos a largo plazo (con período inicial de fijación del tipo de más de un año) a hogares y a sociedades no financieras. Los swaps de tipos de interés son un contrato entre dos partes para intercambiar un flujo de pagos de intereses por otro durante un período de tiempo determinado. Los swaps de tipos de interés más negociados y más líquidos son contratos con arreglo a los cuales las partes intercambian pagos a tipo de interés fijo por pagos a tipo variable basados en el EURIBOR a tres meses, el tipo de interés al que una entidad de crédito importante está dispuesta a prestar fondos a corto plazo a otra entidad similar.

Como paso previo a comentar los resultados de la estimación, en los dos gráficos adjuntos se puede observar como la caída de los tipos de referencia de mercado (EURIBOR a 3 meses y tipo swap a siete años) -caída paralela al descenso de los tipos de interés oficiales desde octubre de 2008- ha sido mucho mayor que la caída observada en los tipos de los préstamos bancarios otorgados a hogares y sociedades no financieras, tanto a corto (gráfico A) como a largo plazo (gráfico B).











































Utilizando este modelo de corrección del error estándar de transmisión de variaciones de los tipos de mercado a los tipos aplicados por las entidades de crédito a los préstamos en la zona del euro, se pueden extraer dos claras conclusiones: a) que los tipos de interés de los préstamos tienden, por lo general, a ajustarse más o menos completamente a largo plazo (el grado de traslación final se sitúa entre 0,86 y 1,06, según los casos); y b) este proceso de transmisión no es inmediato y la velocidad de ajuste al equilibrio a largo plazo es reducida (entre -0,02 y -0,16, según los casos).

Con más detalle, de las estimaciones del MCE se desprende que el 91% del descenso de los tipos de mercado se transmite finalmente a los préstamos a corto plazo a hogares para adquisición de vivienda, aunque hay que matizar que en el mes siguiente a la variación del tipo de mercado solo se traslada el 29% de la reducción.

También se puede deducir que los tipos de interés de los préstamos a empresas no financieras  tienden a ajustarse algo más rápidamente a variaciones de los tipos de mercado que los tipos de interés de los préstamos a hogares para adquisición de vivienda. Por ejemplo, el 69% del descenso de los tipos de mercado se refleja en los tipos de interés de los préstamos a empresas en el primer mes y la velocidad de ajuste al equilibrio a largo plazo es mucho mayor (-0,16). Ello podría deberse a que las empresas (especialmente las grandes) están en mejor posición para negociar con las entidades de crédito que lo hogares. Por ejemplo, las empresas grandes pueden acceder con mayor facilidad a otras fuentes de financiación, como los valores de renta fija privada y las acciones cotizadas en mercados de valores, y pueden obtener incluso financiación en los mercados financieros internacionales.

lunes, 29 de marzo de 2010

El flujo de crédito en el conjunto de zona del euro: algunas diferencias con la economía española

En la anterior entrada nos ocupábamos del comportamiento reciente del flujo de crédito en la economía española. Ahora hacemos un breve comentario de las semejanzas y diferencias con el conjunto de los países de la zona del euro, utilizando los últimos datos publicados por el Banco Central Europeo.



En el gráfico C2 aparecen las contrapartidas del crecimiento de los agregados monetario en la zona del euro (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande). Al igual que en la economía española -coincidiendo con el inicio de la crisis financiera internacional y con la crisis económica- se registra una acusada desaceleración de las tasas de crecimiento del crédito concedido al sector privado (créditos a otros residentes en el gráfico C2) de la economía, al mismo tiempo que los flujos de crédito se dirigían a cubrir las crecientes necesidades de financiación de las AA.PP. 

Al igual que en la economía española, la tasa de crecimiento interanual de los préstamos a las sociedades no financieras continúa sin recuperarse, y permanece en cotas negativas según los últimos datos disponibles de enero de 2010 (véase en el gráfico adjunto C5 el crédito a sociedades no financieras). Este patrón común a la economía española y al conjunto de los países de la zona del euro, resulta acorde con las regularidades observadas en el ciclo económico.




















Hasta aquí las semejanzas. Dos características distinguen claramente al comportamiento del crédito otorgado en la economía española respecto al conjunto de la zona del euro. 

Por un lado, en la zona de euro la tasa de crecimiento interanual de los préstamos a los hogares aumentó tanto en el cuarto trimestre de 2009 como en enero de 2010, básicamente por la recuperación significativa de los préstamos otorgados para la adquisición de vivienda (véase gráfico C6). Como tuvimos ocasión de comentar en la entrada anterior, en la economía española se siguen registrando a finales de enero de 2010 tasas de crecimiento interanuales negativas de los préstamos a los hogares.



Por otro lado, se observa un aumento de los créditos concedidos a las AA.PP. en ambas zonas, pero las tasas interanuales positivas son mucho más altas en la economía española casi (tres veces más) que en el conjunto de la zona del euro. Esto no es más que el reflejo del mayor deterioro del déficit público en España que en el resto de países de la zona del euro.

domingo, 21 de marzo de 2010

El aumento del crédito en la economía española en 2009 se ha dirigido exclusivamente a cubrir las necesidades del déficit público

Los últimos datos publicados por el Banco de España en el año 2009 indican que ha continuado la desaceleración del crédito total concedido a los sectores no financieros de la economía española (AA.PP., sociedades no financieras y hogares). Desde una perspectiva temporal más amplia, el volumen total del crédito aumentó -en plena euforia económica- en los años 2006 y 2007 a unas tasas interanuales espectaculares del 19,0% y del 12,3%, respectivamente, muy por encima de las tasas de crecimiento real de la economía española (4,0% y 3,6%, respectivamente). Una vez iniciada la crisis económica el total de la financiación obtenida por los sectores no financieros ha descendido hasta un 7,3% y un 4,3%  en el año 2008 y  2009, respectivamente.

La tasa de crecimiento real negativa de la economía española en 2009 (-3,6%) junto a la tasa de crecimiento positiva de la financiación a los sectores no financieros (+4,3%), podría llevarnos a pensar que el volumen de crédito concedido ha sido suficiente para atender a las necesidades de financiación de todos los subsectores no financieros. Pero nada más lejos de la realidad. En la parte izquierda del gráfico adjunto presentamos la evolución reciente (en tasas de variación interanual) de la financiación total a los sectores no financieros junto con el desglose entre los fondos dirigidos a las AA.PP. y al sector privado no financiero, es decir, a las sociedades no financieras y a los hogares (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande).


La desaceleración del crédito concedido a las empresas financieras ha sido espectacular, desde tasas positivas interanuales de crecimiento de dos dígitos en 2006 y 2007 (27,9 % y 17,7%, respectivamente), pasando por un crecimiento positivo interanual del 7,4% en 2008, hasta llegar a la actual caída en el conjunto del año 2009 de un 1,0%.  Camino paralelo ha sido el comportamiento de los hogares, desde tasas interanuales positivas de financiación obtenida en los años 2006, 2007 y 2008 (19,6%, 12,5 y 4,4%, respectivamente), hasta la tasa interanual negativa del 0,3% del año 2009.

Como era de esperar, la tasa de crecimiento positiva de los créditos concedidos en 2009 del +4,3% está determinada en su totalidad por las necesidades de financiación del déficit de las AA.PP. españolas. Con más detalle, mientras que en los años de superávit total y primario de las cuentas públicas, las tasas de variación interanuales de los créditos concedidos a las AA.PP. fueron negativas (-0,4% en el 2006 y -2,3% en el 2007), la aparición de déficit públicos totales y primarios en el año 2008 y 2009 ha supuesto un giro radical: un aumento de los créditos concedidos a las AA.PP. del +13,5% y del +29,9%, respectivamente.

De hecho, si observamos las cifras de la parte derecha del gráfico, la tasa positiva interanual de crecimiento de la financiación a todos los sectores no financieros del +4,3% en el año 2009, viene básicamente explicada por la contribución del crédito concedido a las AA.PP. (+4,9 puntos porcentuales), ya que las contribuciones de los créditos concedidos a las sociedades no financieras y los hogares han sido negativas (-0,5 puntos porcentuales y -0,1 puntos porcentuales, respectivamente).

Este problema se puede agravar a finales del 2010. Como se puede observar en el siguiente gráfico durante este año 2010 el Tesoro Público tendrá que amortizar (y refinanciar) nada menos que el 20,89% del total de la deuda viva del Estado (un total de 98.000 millones de euros), parte de la cual  probablemente será financiada en el interior (en una proporción del 50% si se mantuvieran las cifras de 2008 y 2009). Y eso, sin contar con las necesidades (netas) de financiación del déficit público previsto para 2010.


Solo deseo que los consumidores españoles sean menos "ricardianos" que los consumidores de los EE.UU.

lunes, 23 de marzo de 2009

El principal problema de las entidades de depósito españolas no es la financiación exterior sino la creciente morosidad interna






















El riesgo de morosidad creciente del crédito interno no es el único problema que en la actualidad han de gestionar las entidades bancarias españolas, aunque sí que es el relativamente más importante. En los últimos años, las entidades de depósito españolas habían acudido a los mercados financieros mayoristas internacionales a medio y largo plazo para financiar una gran parte del crecimiento de su actividad crediticia interna (ligada fundamentalmente al sector inmobiliario y de la construcción, hipotecas, etc..), lo que les dotó de una mayor flexibilidad en la estructura financiera de sus balances. Pero esta estrategia se realizó en un contexto “muy favorable” de los mercados financieros internacionales. Como consecuencia de la crisis financiera internacional, el acceso a la financiación en los mercados mayoristas internacionales se ha vuelto más difícil para las entidades de depósito españolas. Los recientes acontecimientos negativos relacionados con las quiebras de los principales bancos de inversión americanos (y de la principal compañía de seguros de este país), la creciente volatilidad de las bolsas mundiales, y las dificultades de algunas importantes entidades bancarias europeas (que han tenido que ser rescatadas por sus respectivos gobiernos), han provocado periodos de fuerte inestabilidad en los mercados financieros internacionales y, en última instancia, ha afectado a las posibilidades de financiación de las entidades de depósito internacionales, incluidas las españolas. A raíz de ello, la financiación reciente de nuestras entidades bancarias procedente de los mercados mayoristas internacionales se ha caracterizado por dos rasgos que reflejan una mayor "prudencia" respecto al pasado reciente. Por un lado, se ha captado fondos en el exterior a través de un conjunto más diversificado de instrumentos financieros, evitando los productos financieros estructurados “complejos”, que a raíz de la reciente crisis financiera se han manifestado como potencialmente “peligrosos”, dada su falta de transparencia y las dificultades asociadas a su valoración real. Por otro lado, las entidades bancarias han diversificado en mayor grado que el pasado los plazos de emisión y, en particular, ha aumentado los vencimientos a medio y largo plazo (el saldo vivo a medio y largo plazo supera en seis veces la financiación emitida a corto plazo, según los últimos datos publicados por el Banco de España). Esta "nueva" estrategia -aunque ha supuesto un mayor coste frente a la emisión en los mercados monetarios de corto plazo- ha dotado a las entidades españolas de una mayor estabilidad en su financiación mayorista internacional. Además, incluso dentro de la financiación a medio y largo plazo (es decir, excluyendo los pagarés bancarios), han predominado los vencimientos más largos. Con más detalle, del total de los títulos emitidos por las entidades de depósito españolas para su financiación a medio y a largo plazo, el 40% de los pasivos tienen su vencimiento entre 2009 y 2012 (además, los plazos de este conjunto de activos se distribuye de una manera homogénea entre estos cuatro años), y el 60% restante de los títulos tiene su vencimiento más allá del año 2013 (véase en el gráfico adjunto el saldo vivo de la financiación bancaria exterior a finales de julio 2008, Fuente: Banco de España, noviembre 2008). En definitiva, cabe pensar que el aumento reciente de las primas de riesgo de la deuda de las entidades de depósito españolas, reflejadas en el aumento del coste de sus CDS, no estaría reflejando desde principios de año los posibles problemas de vencimiento de su deuda con el exterior, sino más bien el aumento imparable de los créditos morosos de sus clientes domésticos.

jueves, 5 de marzo de 2009

El impacto de las perspectivas del mercado de la vivienda sobre la demanda y la concesión de préstamos a hogares en la zona euro


Los datos más recientes sobre el mercado de la vivienda en la zona del euro (véase cuadro adjunto) muestran que continúa el proceso de caída de la tasa de crecimiento de los precios nominales de los inmuebles residenciales iniciado en el segundo semestre de 2005. De este modo, el aumento de los precios nominales de la vivienda en la eurozona se situó en un 2,7% de tasa de variación interanual en el primer semestre de 2008, dato que contrasta con la elevada tasa media de crecimiento interanual del 6,6% registrada en el período 1999-2005. Sin embargo, detrás de la evolución del agregado de los precios nominales de los inmuebles residenciales del conjunto de la zona del euro se esconde un elevado grado de heterogeneidad entre las distintas economías. Así, aunque en el año 2008 se ha registrado una desaceleración de los precios nominales de los inmuebles residenciales en la mayoría de los países, solamente en cuatro de ellos se está registrando caídas interanuales (Irlanda, España, Malta y Finlandia). Destacar que estas economías son algunas de las que registraron mayores aumentos en las tasas de crecimiento de los precios nominales de la vivienda durante los años 1999 a 2006. En el gráfico A se representa la evolución de los precios nominales y de los precios reales de los inmuebles residenciales en la zona del euro. La tasa de variación de los precios reales se obtiene restando de los precios nominales la inflación interanual medida por el Índice Armonizado de Precios de Consumo (IAPC) de la zona del euro. Como puede apreciarse en el gráfico, la reciente desaceleración del crecimiento de los precios de los inmuebles residenciales ha sido más acusada en los precios reales, ya que el indicador ha pasado de un crecimiento máximo del 5,7% en el primer semestre de 2005 hasta una caída del -0,8% en el mismo período del año 2008. En el gráfico C se presenta la evolución temporal de los datos de la encuesta que realiza el BCE sobre préstamos bancarios en la zona del euro, en relación a dos datos clave del mercado de la vivienda en Europa: i) los criterios de aprobación de los créditos para la adquisición de la vivienda por parte de las entidades bancarias; y ii) la demanda de préstamos para la adquisición de vivienda por parte de los hogares. En relación a estas dos cuestiones, de los datos de está última encuesta sobre préstamos bancarios del BCE podemos destacar dos conclusiones relevantes. Por un lado, como se puede observar en el gráfico, las perspectivas del mercado de la vivienda han propiciado desde comienzos del 2007 un mayor endurecimiento de los criterios aplicados por las entidades bancarias a los préstamos a hogares europeos para la adquisición de una vivienda. Y este endurecimiento ha continuado su tendencia en el último trimestre de 2008. Por otro lado, las respuestas a la encuesta sugieren también que se ha generado una menor demanda de préstamos bancarios para la adquisición de un inmueble residencial, proceso que se inició a comienzos del 2007, pero que se ha acentuado de manera apreciable en el año 2008.