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sábado, 12 de febrero de 2011

El "Baltic Dry Index" como indicador adelantado de los flujos del comercio internacional y del ciclo económico mundial



El Baltic Dry Index (BDI) es un índice de la contratación de fletes marítimos de carga seca (no recoge transporte de productos terminados ni de buques de contenedores) de las 20 principales líneas marítimas mundiales en régimen de fletes de todo el mundo y es administrado por el Baltic Exchange de Londres. Esta sociedad se constituyó en el año 1744 en un café de Londres donde se reunían comerciantes marítimos y capitanes de barco.  


El índice es un cálculo diario de la media del precio del transporte por mar de las principales materias primas sólidas y a granel (carbón, mineral de hierro, cemento, granos, azúcar y algodón, entre otros)  y refleja la cantidad de contratos de envío de mercancías que se cierran en estas 20 rutas marítimas mundiales. Los precios de los contratos están determinados por los compradores y vendedores de materias primas de carga seca y a diferencia del comercio de productos básicos y de los mercados de valores no recoge contratos de carácter especulativo. Su evolución depende fundamentalmente del crédito disponible, de la demanda de materias primas y de la planificación de la producción en las fábricas, entre otros factores. 


En la medida en que la economía mundial está en un periodo de recesión económica, se reducen los contratos de transporte de materias primas de carga seca y, en consecuencia, el índice BDI desciende. Por tanto, se considera un indicador adelantado del comercio internacional de mercancías y, por tanto, de la fase cíclica de la economía mundial.


En el gráfico adjunto se representa la senda temporal del índice BDI desde el año 2000 (1985 = 1000) hasta la actualidad (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande).

















El índice BDI comenzó a calcularse en enero de 1985 y alcanzó su nivel récord el 21 de mayo de 2008, situándose en los 11793 puntos. Como puede observarse en el gráfico el índice adelanto la recesión de la economía mundial derivada de la crisis financiera de 2008 y cayó medio año después un 94,3% hasta el nivel más bajo alcanzado en su historia hasta los 663 puntos (el 8 de diciembre de 2008). La caída posterior del comercio internacional repercutió de manera especial en la drástica reducción del transporte marítimo de mercancías (y del índice BDI), tal y como tuvimos ocasión de comentar en una entrada del Blog.              


Posteriormente, comenzó ha recuperarse hasta alcanzar un máximo de 4661 puntos el 20 de noviembre de 2009, anticipándose a la incipiente recuperación de la economía mundial en 2010.                                                


Finalmente, el índice BDI lleva cayendo desde el último trimestre de 2010 y podría estar anticipando un nuevo parón de la actividad económica mundial. De hecho, el día 12 de febrero se situó en 1178 puntos, lo que implica una caída del 74,7% desde el máximo de 4661 puntos alcanzado el 20 de noviembre de 2009.

viernes, 22 de octubre de 2010

Evolución reciente del diferencial de tipos de interés largo-corto plazo de los Bonos del Tesoro de EE.UU. : ¿anticipo de ralentización del crecimiento económico o de inyección masiva de liquidez?

En una entrada del Blog del 8 de junio de 2009 nos ocupabamos del papel relevante de la utilización de la pendiente de la curva de rendimientos (o el diferencial de los tipos de interés a largo y a corto plazo de los rendimientos de los Bonos del Tesoro) como un indicador adelantado de la actividad económica real futura y, en última instancia, de la probabilidad de la recesión o expansión de la economía americana en los siguientes 12 meses.














En el gráfico anterior (hacer click para ver el gráfico más grande) se muestra la evolución temporal de las tasas de rendimientos de los Bonos del Tesoro americano de 10 años (largo plazo) y de 2 años (corto plazo) y 3 meses (corto plazo). El diferencial entre el tipos a largo plazo y a corto plazo es desde el verano de 2010 en ambos casos positivo pero decreciente en el tiempo (la curva de rendimientos muestra una pendiente de decreciente) lo que en teoría anticiparía una ralentización del  crecimiento económico futuro (en un horizonte temporal de los próximos 12 meses) de la economía americana. Pero está sería una primera interpretación estricta del buen funcionamiento (en episodios históricos recientes) de la pendiente de la curva de rendimientos como un indicador adelantado de la actividad económica de la economía americana.

El problema es que la actual crisis financiera internacional y la crisis económica derivada han provocado algunas anomalías monetarias y financieras y cambios significativos en la gestión e instrumentación de las políticas monetarias de los bancos centrales (los llamados instrumentos "no convencionales"), incluida la Reserva Federal de los EE.UU.  Y ello podría anular está interpretación "ortodoxa" de los cambios en la pendiente y los anticipos de cambios de tendencia de la producción real. En síntesis, estas anomalías y cambios en la instrumentación de la políticas monetarias podrían estar "contaminando"  artificialmente el comportamiento temporal de la pendiente de la curva de rendimientos. Y de aquí deriva la segunda interpretación.

En este sentido, el cambio en la pendiente de la curva de rendimientos coincide en el tiempo con la conferencia que Presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, impartió el 27 de agosto de 2010 en Jackson Hole, Wyoming en el marco de un Simposió organizado por la Reserva Federal de Kansas City.  En esta conferencia Bernanke anunció que la  Reserva Federal podría volver a utilizar un nuevo programa masivo de compra de deuda pública, con la que más que probable intención de inyectar mucha más liquidez en la economía (agotado ya las posibles bajadas de tipos de interés nominales), provocar una bajada de los tipos de interés reales y, en última instancia, lograr un estímulo del crecimiento económico. De hecho, este sería el segundo programa de "Relajación Cuantitativa" o "Quantitative Easing".  Hay que recordar que durante los tiempos más duros de la crisis, la Reserva Federal lanzó un primer programa de "Relajación Cuantitativa", materializado en compras de deuda pública y de activos vinculados al mercado inmobiliario por un importe de 1,7 billones de dólares.

Este anunció de nuevo programa de "Relajación Cuantitativa" ha sido reiterado por Bernanke en su reciente intervención del 15 de octubre en Bostón, en el marco de una Conferencia sobre gestión e instrumentación de la política monetaria organizada por la Reserva Federal de Bostón. El propio Bernanke reconoce que el anterior programa de compras de valores tuvo éxito en la reducción del plazo de los tipos de interés a largo plazo y en el apoyo a la recuperación económica de EE.UU. Tendremos que esperar a la reunión de la Reserva Federal del 2 y 3 de noviembre para ver si se introduce las nuevas medidas de inyección de liquidez.

En definitiva, si estos anuncios son  creíbles, el cambio de la pendiente de la curva de rendimientos observada desde el verano podría también estar recogiendo (y anticipando) los efectos de la estrategia de inyección masiva de liquidez anunciada por el Presidente de la Reserva Federal y, por tanto, la pendiente de la curva de rendimientos podría  habría perdido su capacidad predictiva sobre la evolución futura de la actividad económica real de la economía americana.

lunes, 8 de junio de 2009

El diferencial de tipos de interés largo-corto plazo del Tesoro de EE.UU. como indicador adelantado del ciclo económico

El Catedrático de Economía Arturo Estrella del Rensselaer Polytechnic Institute en Nueva York (y antiguo economista de la Reserva Federal de Nueva York) ha propuesto desde finales de los años ochenta la utilización de la pendiente de la curva de rendimientos (o el diferencial de los tipos de interés a largo y a corto plazo de los rendimientos de los Bonos del Tesoro) como un indicador adelantado de la actividad económica real futura y, en última instancia, de la probabilidad de la recesión o expansión de la economía americana en los próximos 12 meses.
En síntesis, en las situaciones históricas en que el diferencial entre los Bonos del Tesoro a largo plazo (a 10 años) y a corto plazo (a tres meses) ha aumentado se podría esperar que el crecimiento económico mejore en un horizonte cercano (de cuatro a seis semestres), y viceversa. En el terreno empírico, la curva de rendimientos ha sido de gran utilidad como indicador adelantado de las recesiones y expansiones económicas de EE.UU. desde 1950, así como de las contracciones y expansiones en las economías de otros países, especialmente Alemania, Canadá y el Reino Unido. En general, el diferencial de tipos o la curva de rendimientos es capaz de predecir con precisión recesiones o expansiones económicas en comparación con otros indicadores económicos, incluidos los principales índices tradicionales y sus componentes, y otras variables potenciales con capacidad de predicción. Indicadores tales como los precios de las acciones y los tipos de interés pueden tener una capacidad de predicción en el futuro similar a la curva de rendimiento en determinados horizontes temporales, pero ninguno es capaz de mejorar a la curva de rendimientos como un indicador estadístico adelantado de la actividad económica real.
En el gráfico adjunto (hacer click para ver el gráfico más grande) se muestra la evolución temporal de las tasas de rendimientos de los Bonos del Tesoro americano de 10 años (largo plazo) y de 2 años (corto plazo) y 3 meses (corto plazo). El diferencial entre el tipos a largo plazo y a corto plazo es desde comienzos de 2008 en ambos casos positivo y creciente en el tiempo (la curva de rendimientos muestra una pendiente creciente) lo que en teoría anticiparía un crecimiento económico futuro de la economía americana.