domingo, 27 de febrero de 2011

Predicciones de una casa de apuestas británica sobre el nuevo Presidente del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo



La casa de apuestas británica  paddypower.com nos presenta las últimas apuestas sobre quién será elegido como nuevo Presidente del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo para sustituir al francés Jean-Claude Trichet, cuyo mandato expira el 31 de mayo de 2011. Aún estáis a tiempo de ganar dinero. Mi favorito, el alemán Klaus Regling es el peor situado, ya que se paga 21 a 1. Reconozco que toda mi confianza está depositada en la Die Deutsche Bundeskänzlerin, Angela Merkel.

Mario Draghi (Gobernador de la Banca d'Italia), 1/1.44 

Erkki Liikanen (Gobernador del Banco de Finlandia), 1/3

Yves Merch (Gobernador del Banco Central de Luxemburgo), 1/9

Nout Wellink (Gobernador del Banco Central de los Países Bajos), 1/9

Klaus Regling (Consejero Delegado del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera), 1/21


jueves, 24 de febrero de 2011

Indicadores de expectativas inflacionarias a nivel mundial (II): evolución reciente de los precios internacionales de las materias primas

En la anterior entrada del Blog nos ocupábamos del posible efecto que el aumento reciente de los precios internacionales de los alimentos podría tener sobre el aumento de las expectativas inflacionarias y el parón del crecimiento económico global.

Ahora nos centramos en otro de los factores que pueden incidir en la misma dirección sobre las expectativas inflacionarias y las tasas de inflación, lo que podría desembocar a medio plazo en un endurecimiento de las políticas monetarias y en subidas de las tasas de interés de intervención de los bancos centrales. Nos estamos refiriendo al aumento de los precios internacionales de las materias primas energéticas y no energéticas.

En el primer gráfico (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande) se presenta la evolución temporal de enero 1991 a enero de 2011 de tres de los principales índices de precios internacionales de las materias primas elaborados por el Fondo Monetario Internacional:

  • El índice de precios del petróleo crudo que recoge la evolución media de los precios al contado o spot de los tres principales tipos de petróleo: el Data Brent, el West Texas Intermediate y el Dubai Fateh. 
  • El índice de precios de los metales que incluye los precios del cobre, aluminio, mineral de hierro, estaño, níquel, zinc, plomo y uranio.
  • El índice de las materias primas agrícolas que incluye los precios de la madera, algodón, lana, caucho y cueros.


Los aumentos continuados de los tres índices desde 2004 -fundamentalmente de los dos primeros- se truncaron bruscamente con el inicio de la crisis económica de 2008. Pero la escalada volvió con intensidad desde mediados de 2009 coincidiendo con la recuperación de la economía mundial, fundamentalmente de los países emergentes asiáticos, liderados por las economías de la India y de China. Con más detalle, desde enero de 2009 a enero de 2011, el índice de precios del petróleo crudo, el índice de precios de los metales y el índice de las materias primas agrícolas han aumentado un 111,1%, 82,1% y 151,7%, respectivamente.

En el segundo gráfico se representa la evolución más reciente (enero 2007 a enero 2011) del precio en dólares por barril del petróleo Dated Brent, precio de referencia en Europa. El Data Brent es el contrato de petróleo del mercado físico, donde se intercambian barriles reales de crudo, a diferencia de las transacciones financieras registradas por InternationalExchange, Inc, donde cotiza el contrato de futuros Brent. Los contratos del Data Brent son para carga inmediata, habitualmente a quince días vista.



Como se puede ver en el gráfico el aumento del precio del petróleo Dated Brent se ha acelerado desde el inicio de las revueltas en algunos países árabes. En concreto, el precio ha aumentado desde comienzos de año y hasta el 22 de febrero un 11,9%, hasta alcanzar un precio de 106,37 dólares el barril.

sábado, 19 de febrero de 2011

Indicadores de expectativas inflacionarias a nivel mundial (I): evolución reciente de los precios internacionales de los alimentos

Desde mediados de 2009 estamos asistiendo a una subida récord de los precios de los alimentos a nivel internacional (superando los niveles máximos alcanzados en 2008) que se está trasladando a las expectativas inflacionarias de varios países asiáticos emergentes, incluida India y China, y podría convertirse en un nuevo obstáculo de la recuperación económica global.

Los bancos centrales de los países emergentes asiáticos se encuentran ante un dilema: i)  endurecer sus políticas monetarias con subidas de los tipos de interés de intervención para frenar las expectativas inflacionarias (y evitar que la aceleración de los precios de los alimentos se traslade a la inflación subyacente), aún a costa de atraer flujos de capital internacional especulativo (en un momento en que las tipos en los países avanzados están cercanos a cero) y provocar una apreciación nominal de sus monedas y, en última instancia, generar otro aumento de las expectativas inflacionarias; ii) no hacer nada y generar tensiones inflacionarias por la subida de los precios de los alimentos y, en última instancia, provocar una caída del consumo privado y una ralentización económica. Y si se el proceso se alarga en el tiempo, la escalada de los precios de los alimentos y de la tasa de inflación puede llevar a tensiones sociales y políticas como las registradas recientemente en varios países del Magreb, Bolivia, Haití y Egipto, entre otros.

Los mayores precios de los alimentos también están teniendo un cierto impacto en las tasas de inflación de las  economías avanzadas, pero este impacto es más limitado por la baja proporción que los alimentos representa en el gasto total de las hogares y en los índices de precios al consumo. Y con las economías avanzadas aún sufriendo un crecimiento irregular y débil, hay pocas probabilidades de que el aumento en los precios de los alimentos lleve a fuertes tensiones inflacionarias.

Los factores que han desencadenado este aumento brusco de los precios de los alimentos son diversos. Por un lado, las condiciones climáticas desfavorables en los países productores, como las sequías en América del Sur y Rusia, las más bajas temperaturas relativas registradas en el hemisferio norte o las inundaciones sufridas en Australia, Canadá e India, han reducido los rendimientos de las cosechas, lo que ha conducido a una escasez de alimentos a nivel mundial. Además, las sequías de Argentina y Brasil, los dos mayores productores de maíz y soja después de EE.UU., y el mayor crecimiento económico de los países emergentes, han hecho el resto.

Por otro lado, el crecimiento económico de China ha impulsado notablemente la demanda de azúcar y soja. Además, en los países avanzados, las reservas de cereales se espera que caigan a corto plazo un 25% para mantener constantes los niveles de consumo interno. Ambos factores han incidido también en el aumento de los precios de los alimentos a nivel global.

En el primer gráfico (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande) se representa la senda temporal de 1990 a enero de 2011 del índice de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) para los precios de los alimentos (FFPI)  que es una medida de la variación mensual de los precios internacionales de una cesta de productos alimenticios. Este indice es la media de los índices de cinco grupos de productos básicos, ponderado con las cuotas medias de exportación de cada uno de los grupos para 2002-2004. El índice de los precios de los alimentos en términos reales es el índice de precios nominales deflactado por el Indice de Valor Unitario de las Manufacturas (IVUM) del Banco Mundial.















El índice de la FAO para los precios de los alimentos ha aumentado de 2009 a 2010 un 18% en términos nominales y un 17,2% en términos reales. Si ampliamos el horizonte temporal podemos observar que ambos índices llevan creciendo sin pausa desde el año 2000 hasta 2010, si exceptuamos la caída de 2009 respecto a 2008 en plena crisis financiera internacional. De hecho, el aumento acumulado de los precios internacionales de los alimentos en el periodo 2000-2010 ha sido de un 105,2% en términos nominales y un 70,2% en términos reales.

En el segundo gráfico se representa la senda temporal de los índices FAO nominales para los precios internacionales de la carne, los productos lácteos, los cereales, los aceites y grasas y el azúcar.  Por un lado, para el periodo 2000-2010 encabeza el ranking de subidas de precios el aceite (184,5%), seguido del azúcar (160,2%), los cereales (116%) y los productos lácteos (110%). Y presenta un aumento mucho más moderado el aumento de los precios de la carne, que subió un 58,8%.

Por otro lado, en la escalada reciente de los precios entre 2009 y 2010, destaca a mucha distancia el aumento de los precios de los productos lácteos, con una subida del 41,6% anual.  A continuación, se sitúan los aumentos interanuales del 28,6%, del 17,3% y del 14,4% de los precios internacionales de los aceites y grasas, el azúcar y la carne, respectivamente. Finalmente, el comportamiento más moderado corresponde al aumento de los precios de los cereales,con  un 14,4% de subida interanual.



sábado, 12 de febrero de 2011

El "Baltic Dry Index" como indicador adelantado de los flujos del comercio internacional y del ciclo económico mundial



El Baltic Dry Index (BDI) es un índice de la contratación de fletes marítimos de carga seca (no recoge transporte de productos terminados ni de buques de contenedores) de las 20 principales líneas marítimas mundiales en régimen de fletes de todo el mundo y es administrado por el Baltic Exchange de Londres. Esta sociedad se constituyó en el año 1744 en un café de Londres donde se reunían comerciantes marítimos y capitanes de barco.  


El índice es un cálculo diario de la media del precio del transporte por mar de las principales materias primas sólidas y a granel (carbón, mineral de hierro, cemento, granos, azúcar y algodón, entre otros)  y refleja la cantidad de contratos de envío de mercancías que se cierran en estas 20 rutas marítimas mundiales. Los precios de los contratos están determinados por los compradores y vendedores de materias primas de carga seca y a diferencia del comercio de productos básicos y de los mercados de valores no recoge contratos de carácter especulativo. Su evolución depende fundamentalmente del crédito disponible, de la demanda de materias primas y de la planificación de la producción en las fábricas, entre otros factores. 


En la medida en que la economía mundial está en un periodo de recesión económica, se reducen los contratos de transporte de materias primas de carga seca y, en consecuencia, el índice BDI desciende. Por tanto, se considera un indicador adelantado del comercio internacional de mercancías y, por tanto, de la fase cíclica de la economía mundial.


En el gráfico adjunto se representa la senda temporal del índice BDI desde el año 2000 (1985 = 1000) hasta la actualidad (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande).

















El índice BDI comenzó a calcularse en enero de 1985 y alcanzó su nivel récord el 21 de mayo de 2008, situándose en los 11793 puntos. Como puede observarse en el gráfico el índice adelanto la recesión de la economía mundial derivada de la crisis financiera de 2008 y cayó medio año después un 94,3% hasta el nivel más bajo alcanzado en su historia hasta los 663 puntos (el 8 de diciembre de 2008). La caída posterior del comercio internacional repercutió de manera especial en la drástica reducción del transporte marítimo de mercancías (y del índice BDI), tal y como tuvimos ocasión de comentar en una entrada del Blog.              


Posteriormente, comenzó ha recuperarse hasta alcanzar un máximo de 4661 puntos el 20 de noviembre de 2009, anticipándose a la incipiente recuperación de la economía mundial en 2010.                                                


Finalmente, el índice BDI lleva cayendo desde el último trimestre de 2010 y podría estar anticipando un nuevo parón de la actividad económica mundial. De hecho, el día 12 de febrero se situó en 1178 puntos, lo que implica una caída del 74,7% desde el máximo de 4661 puntos alcanzado el 20 de noviembre de 2009.

martes, 8 de febrero de 2011

El crecimiento económico de Alemania y el aumento de las exportaciones a los mercados de los países emergentes asiáticos

La economía alemana ha salido fortalecida de la crisis económica internacional, ya que después de registrar en 2009  un retroceso de su PIB real en un 4.7% ha cerrado 2010 con un impresionante crecimiento real del 3.6%, el mayor desde hace 20 años . Y las previsiones del Bundesbank indican que seguirá creciendo - aunque a menor ritmo- en 2011 y 2012; en concreto, un 2.0% y un 1.5%, respectivamente (véase cifras en el cuadro adjunto y hacer clic sobre el mismo para verlo más grande). De hecho, las estimaciones recientes del Bundesbank indican que el output gap (diferencia entre el crecimiento real y potencial) será ya nulo a finales de 2011.


El crecimiento económico alemán se ha basado en tres ejes: a) la recuperación del consumo privado por el  mantenimiento del empleo, gracias a los acuerdos alcanzados entre los trabajadores y los empresarios (apoyados económicamente por el Gobierno Federal) para ajustar las horas trabajadas a la coyuntura económica adversa; b) la aportación al crecimiento del consumo público, y ello a pesar del ajuste presupuestario de 80.000 millones de euros aprobado por el Gobierno Federal para el periodo 2009-2014; c) y la recuperación de las exportaciones, que han pasado de una caída del 14.3% en 2009 a un aumento espectacular del 14.7% a finales de 2010.


Centrándonos en este último factor de crecimiento, el crecimiento real de las exportaciones alemanas del 14.7% ha sido muy superior al crecimiento real del comercio mundial de casi el 12%. ¿Qué factores explican esta rápida recuperación del sector exportador alemán?  Básicamente por la conjunción de tres características específicas de este periodo de dinamismo del comercio mundial.


Por un lado, las empresas alemanas se han beneficiado del hecho de que la recuperación del comercio mundial se ha basado sobre todo en la demanda de bienes de consumo duradero y de bienes de capital de alto valor añadido, productos en los que Alemania está especializada.


Por otro lado, las empresas alemanas ha visto como crecían sus exportaciones, pero básicamente en los mercados de los países emergentes asiáticos (incluida China e India). Como se puede observar en el gráfico adjunto, las exportaciones de bienes hacia estos mercados han crecido en los tres primeros trimestres de 2010 casi un 45% en comparación con los niveles pre-crisis económica (los tres primeros trimestres de 2007). Está cifra contrasta con la caída de más del 5% en el conjunto de las exportaciones alemanas a otros regiones del mundo.




Por último, el "boom" de las empresas exportadoras ha arrastrado a la demanda de bienes de equipo producidos en la propia economía alemana (aumento de la formación bruta en capital fijo en términos reales del 6.6% en 2010), cerrando un circulo virtuoso. A ello se ha añadido que el mantenimiento del empleo ha propiciado el aumento del consumo interno de bienes duraderos, especialmente de los automóviles, nuevamente en su mayoría fabricados en la propia Alemania.


Parece que la economía alemana ha sabido encontrar su sitio en la división internacional del trabajo, fundamentalmente en el aprovechamiento de las economías de escala de la industria de alto valor añadido de bienes de consumo duradero y de bienes de equipo.

miércoles, 2 de febrero de 2011

El impacto de la inversión en vivienda en el ciclo económico español, 1998-2010

La inversión en vivienda ha tenido históricamente un impacto significativo en la evolución cíclica de la economía española, afectando intensamente a las variaciones del PIB y actuando a la vez como un indicador adelantado.

La inversión real en vivienda aumentó de manera espectacular en la reciente fase de expansión económica llegando a más que duplicarse entre 1998 y 2007, pero ha venido cayendo de forma brusca desde 2008, de modo que en el tercer trimestre de 2010 tan sólo representaba la mitad del nivel alcanzado en el año 2007, en el pico del ciclo expansivo.

En el gráfico adjunto (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande) se representa el impacto (por el lado de la demanda) de la inversión en vivienda en España aproximado por su aportación al crecimiento anual del PIB real (en %). Recordemos que la inversión en vivienda (o inversión residencial) es un componente de la demanda agregada.















En el primer periodo de fuerte crecimiento económico (1998-2007), la inversión en vivienda aportó alrededor de 0.5 puntos porcentuales (pp) de media al crecimiento anual del PIB real. De este modo, la aportación al crecimiento acumulado del PIB real desde 1998 a 2007 fue de 5 puntos porcentuales. Ello representa casi el 15% del crecimiento económico de esta larga fase expansiva de la economía española.

Por el contrario, en la reciente fase recesiva que coincide con el inicio del ajuste del mercado inmobiliario (2008- tercer trimestre de 2010 en el gráfico), se ha producido una reducción de la inversión en vivienda mucho más rápida en el tiempo y una aportación negativa al crecimiento del PIB real muy significativa. En concreto, la caída de la inversión residencial ha restado 1 punto porcentual al PIB en 2008, 2 puntos porcentuales en 2009 y 1.8 puntos porcentuales en 2010 (según adelanto ayer el Secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa).

En síntesis, si, en términos acumulados, el aumento de la inversión en vivienda aportó 5 puntos porcentuales al crecimiento del PIB español en una década (1998-2007), esa contribución positiva acumulada se ha reducido a tan sólo 0.2 puntos porcentuales cuando se considera todo el periodo completo, 1998-2010. Y yo añadiría, que si sigue el ajuste de la inversión en vivienda en 2011 y 2012 como preven todos los analistas, la aportación acumulada al crecimiento del PIB real desde 1998 a 2012 se tornará incluso negativa. 

En definitiva, mal maridaje entre la inversión en vivienda y el crecimiento económico español.

jueves, 27 de enero de 2011

Olivier Blanchard opina sobre las perspectivas de crecimiento de la economía mundial

Olivier Blanchard es catedrático de Economía del Massachusetts Institute of Technology (MIT) en EE.UU. y actualmente ocupa el puesto de economista jefe en el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Olivier Blanchard presentó el pasado martes 25 de enero en la ciudad de Johannesburgo (Sudáfrica) la  actualización del informe de octubre de 2010 del FMI "Perspectivas de la Economía Mundial" (World Economic Outlook-WEO). 

En el vídeo que incluimos en esta entrada del Blog, se puede seguir una entrevista en el cual el economista  jefe del FMI resume las conclusiones de este último informe del FMI.

Por un lado, destaca que la economía mundial sigue recuperándose pero a dos velocidades, de una manera lenta en las economías avanzadas y de una manera más vigorosa en las economías emergentes y en desarrollo.

Por otro lado, en el corto plazo la recuperación de la economía mundial se enfrenta a cuatro riesgos o desafíos: i) el aumento de los precios internacionales de los productos básicos; ii) la reducción de los flujos de capitales hacia los países emergentes; iii) los problemas de ajuste fiscal, del riesgo de la deuda soberana y de la posible reestructuración del sistema bancario en los países periféricos de la zona del euro; iv) y los problemas de los desequilibrios económicos a nivel mundial, especialmente los desequilibrios (fiscal y exterior) de los EE.UU.

Juzguen si el análisis del FMI es el adecuado y practiquen el perfecto inglés americano de un ciudadano francés.

domingo, 23 de enero de 2011

Precios de las exportaciones de la zona del euro y grado de traslación ("pass-through") de los tipos de cambio nominales, 1994-2009

La transmisión de las variaciones del tipos de cambio o "exchange rate pass-through" (ERPT) mide el grado en que los movimientos del tipo de cambio nominal se trasladan a los precios de los productos exportados.

La evidencia empírica disponible en la literatura económica muestra que la transmisión de los tipos de cambio nominales a los precios de exportación suele ser "incompleta" (menor que uno), incluida la zona del euro (véase al respecto los trabajos de Campa, J.M. y González-Mínguez, J.M.  (2006):  “Differences in exchange rate pass-through in the euro area”, European Economic Review,  50 (1), 121–145, y Faruquee, H. (2006): “Exchange rate pass-through in the euro area”, IMF Staff Papers, 53 (1), 63-88).

Desde el punto de vista económico la traslación incompleta supone que los precios de exportación expresados en la moneda del país productor (en nuestro caso en euros) no fluctúan exactamente al mismo ritmo que los tipos de cambio nominales. Esto puede verse claramente en el gráfico adjunto (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande) donde se muestra la evolución temporal para el periodo 1994-2009 de los precios de las exportaciones de la zona del euro y del tipo de cambio efectivo nominal (NEER-21) del euro. 

El índice tipo de cambio efectivo nominal (NEER-21) del euro recoge la evolución del tipo de cambio nominal del euro - ponderado por el peso del comercio de los bienes manufacturados- con las monedas de los 11 países de la Unión Europea que no forman parte de euro y con las monedas de Australia, Canadá, China, Corea del Sur, EE.UU., Hong-Kong, Japón, Noruega, Singapur y Suiza (un aumento implica una apreciación nominal del euro y una pérdida de competitividad exterior de las exportaciones).

Los estudios empíricos disponibles para la estimación econométrica del ERPT en la zona del euro, muestran que el grado de transmisión de los tipos de cambio nominales a los precios de las exportaciones de bienes a países no pertenecientes a la zona se sitúan, en términos de euros, entre un 40-50%, recogiéndose la mayor parte de la traslación durante el primer año. Por ejemplo, una apreciación efectiva nominal del euro del 10% provocaría dos efectos combinados: a) un descenso de los precios de exportación en euros entre un 4-5%; y b) un aumento de los precios de exportación en moneda extranjera entre un 5-6%. Este efecto combinado puede observarse en el gráfico en los momentos en el que el euro se aprecia en términos nominales y  se registra simultáneamente un menor crecimiento interanual de los precios de exportación en euros.

Este grado de traslación incompleto se debe a la estrategia de las empresas exportadoras europeas. Por un lado, tratan de absorber parte del impacto negativo de una apreciación nominal del euro en sus precios de exportación en moneda extranjera. Para ello reducen su margen de beneficio ("mark-up") con el objetivo de reducir también su pérdida de competitividad-precio en moneda extranjera. Por otro lado, los periodos de depreciación nominal del euro permiten a las empresas exportadoras de la zona del euro ampliar su "mark-up" a la vez que aumenta su competitividad-precio en moneda extranjera.

Los estudios empíricos disponibles del ERPT muestran que el grado de traslación de las variaciones del tipo de cambio nominal a los precios de las exportaciones viene determinado, fundamentalmente, por tres factores.

En primer lugar, el comportamiento de los precios de las exportaciones se ve afectado por la elección de la moneda de facturación. Por ejemplo, si se factura la exportación en la moneda del productor, el grado de traslación es, en general, menor.

En segundo lugar, una mayor elasticidad-precio de la demanda de exportaciones (lo que implica un mayor grado de sustituibilidad de los bienes exportados) supone que pequeñas variaciones de los precios tienen un fuerte impacto sobre las ventas en el exterior, por lo que el grado de traslación sera menor.

En este sentido, el grado de traslación de los tipos de cambio a los precios de las exportaciones en términos agregados puede variar en función de la composición de las exportaciones. Y esto es así porque la elasticidad-precio de la demanda de exportaciones varía según el tipo de productos. Por un lado, tiende a ser más alta en los bienes estandarizados de baja tecnología (algunos bienes de consumo y bienes intermedios) que pueden ser sustituidos más fácilmente.  Por otro, tiende a ser más baja para los bienes de alta tecnología (la mayoría de los bienes de equipo). El efecto conjunto implica que el grado de traslación de los movimientos de los tipos de cambio nominal podría ser de mayor o menor intensidad en función del peso de estas dos categorías. De este modo, los precios de exportación de los bienes de baja intensidad tecnológica en la moneda del productor reaccionarían en mayor medida frente a las fluctuaciones del tipo de cambio nominal (el grado de traslación sería menor).

Por último, los movimientos de los tipos de cambio nominal también pueden afectar a los precios de exportación a través de los costes, especialmente cuando el contenido de inputs importados del bien exportado es elevado. En este caso, una apreciación nominal del euro reduciría en mayor medida los costes de los inputs importados y permitiría que los precios de exportación en euros fuesen más bajos (el grado de traslación sería menor).

domingo, 16 de enero de 2011

Exposición externa de la banca internacional frente a los países de la zona del euro

El posible "efecto contagio" o "efecto dominó" entre los países de la zona euro derivado de los problemas de la deuda soberana de algunos países periféricos (Grecia, Irlanda, Portugal y España) tiene mucho que ver con la elevada exposición al crédito exterior de los bancos de algunos países de la zona del euro con los residentes de la propia zona del euro.

Detrás del miedo al efecto contagio de una posible suspensión de pagos o "default" de algún país grande de la zona del euro (España e Italia) se sitúa la posibilidad de ampliación del volumen de recursos disponibles en el  Fondo Europeo para la Estabilización Financiera (conocido como fondo de rescate y ya utilizado en los recientes rescates de Grecia y Portugal). Esta posible ampliación se podría incluir en la agenda de la próxima reunión de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea del 4 de febrero. El Fondo Europeo para la Estabilidad Financiera actual está dotado con 750.000 millones de euros y expira en 2013.

El Banco de Pagos Internacionales (BIS) ha publicado recientemente su Informe Trimestral del BPI de diciembre de 2010 donde se analiza los aspectos más destacados de la actividad bancaria y financiera internacional del primer semestre de 2010. En este informe también se presentan las cifras recientes de la exposición exterior de la banca internacional frente a los países de la zona euro.














En el cuadro adjunto (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande) solamente aparecen la cifras de la exposición externa correspondiente a los "activos exteriores" de la banca del país acreedor (suma de los pasivos exteriores del sector público, de los bancos y del sector privado no financiero del país deudor). La posición externa total incluiría también la rúbrica "otras exposiciones" que reflejan el valor de mercado positivo de los contratos de derivados, garantías concedidas y compromisos crediticios.

En la filas aparecen los países deudores y en las columnas los países acreedores. El posible "efecto contagio" en la zona de euro de una eventual "suspensión de pagos" de un país miembro se puede ver claramente en la fila y la columna correspondiente a España.

Por un parte, si nos centramos en la fila, el total de pasivos exteriores de la economía española en manos de la banca de la zona euro a finales del segundo trimestre de 2010 alanzó la cifra de 727 miles de millones de dólares (989,8 m.m. de dólares si incluimos también "otras exposiciones").  El problema del contagio se deriva del hecho de que los bancos alemanes poseían 182 miles de millones de dólares (un 25% del total de la deuda exterior española), distribuidos en 26,2 m.m. de dólares del sector público, 81,1 m.m. de dólares de los bancos y 74,4 m.m. de dólares del sector privado no bancario. Y por lo que respecta a los bancos franceses eran titulares de otros 165 miles de millones de dólares (un 22,7% del total de la deuda exterior española), distribuidos en 40,4 m.m. de dólares del sector público, 50,2 m.m. de dólares de los bancos y 74,4 m.m. de dólares del sector privado no bancario.Y fuera de la zona euro, el Reino Unido se vería también muy perjudicado, ya que sus bancos tienen en su balance otros 105 miles de millones de dólares de pasivos exteriores españoles (un 14,5% del total de la deuda exterior española), distribuidos en 9,2 m.m. de dólares del sector público, 28,8 m.m. de dólares de los bancos y 66,7 m.m. de dólares del sector privado no bancario.

Por otra parte, podemos observar también el efecto contagio si nos centramos en la columna de España. Los activos exteriores de la banca española en la zona euro se situaron a finales de junio de 2010 en 232 miles de millones de dólares. Ahora el problema para la economía española proviene de la posible "suspensión de pagos" de Portugal. En este caso, la banca española posee 78 miles de millones de dólares, es decir, nada menos que un 36,8% del total de la deuda exterior portuguesa.  En este caso, el montante de pasivos exteriores portugueses se distribuye en 8,1 m.m. de dólares del sector público, 7,0 m.m. de dólares de los bancos y 62,7 m.m. de dólares del sector privado no bancario.

En definitiva, si no se reduce el riesgo de quiebra o "default"  de Portugal y sobre todo de España, el efecto dominó en la zona del euro está servido. La economía española podría ser arrastrada por la declaración de quiebra de Portugal y las economía alemana y francesa por la declaración de quiebra de España.

miércoles, 5 de enero de 2011

Situación actual de los créditos dudosos del sector bancario español

Según los últimos datos publicados por el Banco de España, la variación anual del volumen de los créditos dudosos concedidos por las entidades de depósito al sector privado residente en España se está moderando de forma progresiva desde mediados de 2009, tal y como puede verse en el primer gráfico (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande). 














Resulta interesante estudiar la evolución temporal de la ratio de dudosos del crédito total al sector privado residente en España desagregada por sectores de actividad económica.

Por una parte, la ratio de dudosos es mayor en el crédito a los sectores más expuestos al ciclo económico, tal y como se puede observar en el segundo gráfico. Este es el caso del sector de la construcción y de la promoción inmobiliaria con una ratio de dudosos del  10,9% en junio de 2010. Por otra parte, el crédito a los hogares para adquisición de la vivienda (personas físicas vivienda) muestra una ratio de dudosos más reducida que se sitúa a finales de junio de 2010 en un 2,5%.















En el gráfico siguiente se puede ver la distribución del riesgo hipotecario español según la relación entre el importe del préstamo concedido y su valor de tasación o "garantía teórica" (LTV o "loan to value", en %) en junio de 2010. La concesión de créditos hipotecarios en España permanece en límites razonables, ya que los créditos LTV, por un valor menor del 80% de la propiedad son la mayoría (un 80% del total); los de un valor entre 80%-100% de la propiedad, alrededor del 18%, y los de un valor superior al 100%, son solamente un 2% del total. En cualquier caso, el LTV medio en España es de tan sólo el 62% en la cartera hipotecaria minorista y, además, esta situación es bastante homogénea entre las distintas entidades.












En el gráfico siguiente se puede observar la evolución histórica desde diciembre 1992 hasta junio de 2010 de la ratio de dudosos de los créditos totales al sector privado residente y de la ratio de dudosos de crédito a hogares para la adquisición de vivienda. Destacar que la ratio de dudosos del crédito a hogares para la adquisición de viviendas se sitúa en la actualidad en los valores reducidos que se observaron en crisis económicas (y de la vivienda) previas, como la registrada en 1993.















Por último, resulta interesante destacar las cifras de los créditos de las entidades de depósito al sector de la construcción y promoción inmobiliaria (véase cuadro adjunto), sector que como hemos comentado más arriba presenta la mayor ratio de dudosos.














Por un lado, los créditos potencialmente problemáticos concentrados en el sector de la construcción y promoción inmobiliaria se situaban en 180,8 miles de millones en junio de 2010. Por otro lado, el nivel de cobertura impuesto por el Banco de España a las entidades de depósito a través de provisiones específicas es del 26,6% del total, mientras que si se añade las provisiones genéricas de los negocios en España, el nivel de cobertura ascendía hasta el 33% total de los créditos.

Para dotar de un mayor nivel de transparencia de la exposición de las entidades de depósito españolas al sector de construcción y promoción inmobiliaria, el Banco de España ha definido el concepto de créditos con "exposición potencialmente problemática" como la suma de:

  • Créditos dudosos: presentan cuotas impagadas por un plazo superior a 90 días y aquellos otros sobre los que las entidades tienen dudas razonables sobre su reembolso en los términos que fueron acordados en el momento de la concesión.
  • Subestándar: operaciones con debilidades genéricas asociadas a un sector o colectivo, o si en determinadas operaciones se presentan debilidades, aun cuando no cumplan los criterios para ser clasificadas como dudosas o fallidas. No son dudosos pero probablemente lo serán.
  • Activos adquiridos, adjudicados y daciones en pagos de deudas: la propiedad del activo pasa a la entidad, como resultado de prácticas de gestión activa de las garantías.
  • Fallidos: créditos incobrables.