lunes, 22 de noviembre de 2010

Otra anomalía monetaria derivada de la crisis financiera internacional: los tipos de interés de los bonos de deuda pública de EE.UU. indiciados con la inflación son “negativos”

En los últimos años, la emisión de bonos indiciados a la inflación (o protegidos contra la inflación) ha experimentado un fuerte crecimiento en los principales mercados de deuda pública. Los bonos indiciados más conocidos son los emitidos por el Tesoro de los EE.UU. Se trata de los bonos de deuda pública conocidos como Treasury Inflation-Protected Securities (TIPS). 

La característica principal de los bonos indiciados es que su rendimiento se encuentra protegido ante la inflación futura, ya que se compensa al comprador tanto en los cupones como en el capital invertido (al vencimiento) por la pérdida de poder adquisitivo ocasionada por la inflación. De este modo, mientras en los bonos de deuda pública "convencionales" su rentabilidad vendría determinada por el tipo de interés nominal en los bonos indiciados a la inflación la rentabilidad vendría determinada por los tipos de interés reales.

En la literatura económica se ha sugerido desde mediados de la década de los noventa el uso de los bonos indiciados para medir el tipo de interés real y las expectativas de inflación de los mercados financieros. Dicha descomposición tiene como justificación teórica la conocida ecuación de Fisher, la cual determina que el rendimiento nominal de un bono se puede aproximar por la suma del tipo de interés real requerido y la tasa de inflación esperada como promedio durante el periodo de vida del título hasta el vencimiento: R= re + πe. Por ello, los bonos indiciados son uno de los instrumentos (junto a los "swaps" de inflación y las encuestas de expectativas macroeconómicas) que utilizan los bancos centrales para el seguimiento de las expectativas de inflación a largo plazo dentro de su estrategia global de política monetaria.

En las últimas cinco semanas los inversores están anticipando los efectos que sobre el aumento de la inflación puede tener la estrategia "no convencional" de la Reserva Federal de los EE.UU. de compra masiva de deuda pública ("quantitative easing-QE2" o segunda fase del programa de facilidad cuantitativa). Por eso, en el mercado de bonos de deuda pública americana se está anticipando el repunte de la tasa de inflación y ello ha provocado el aumento de la demanda de los bonos indiciados a la inflación o TIPS.

Es en en este contexto donde ha surgido otra anomalía monetaria derivada de la crisis financiera internacional. Por primera vez desde el inicio de la emisión de bonos indiciados contra la inflación a 5 años (enero de 2003) la rentabilidad de estos bonos se ha situado por debajo de cero. En concreto, desde el 28 de septiembre y hasta el 16 de noviembre de 2010 los tipos de interés de los TIPS a 5 años han cotizado  con tipos de interés negativos.

En el primer gráfico se muestra la senda temporal de la rentabilidad de los bonos de deuda pública "convencionales" a 5 años y la rentabilidad de los TIPS equivalentes a 5 años (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande). En el segundo gráfico hemos representado el diferencial  o "spread" entre el bono convencional y el TIPS.





























Los tipos de interés negativos son imposibles en los bonos de deuda pública convencional, porque ello implicaría que el inversor recupera menos dinero del que ha invertido. Sería más lógico dejar el dinero en la cuenta corriente sin remuneración alguna. Sin embargo, sí son posibles tipos de interés negativos en los bonos indiciados con la inflación, ya que en este caso la remuneración no es el tipo de interés nominal (R) sino el tipo de interés real ( re).

Por ejemplo, el 26 de octubre pasado, los bonos de deuda pública convencionales a 5 años cotizaban con una rentabilidad del 1,27% (R), mientras que la rentabilidad de los bonos equivalentes TIPS a 5 años cotizaban con una rentabilidad del -0,36% ( re). Está rentabilidad negativa supone que los inversores que adquieren estos activos demanda una rentabilidad "segura" (se "conforman" con una rentabilidad) de 0,36 puntos porcentuales por debajo de la tasa de inflación media esperada hasta el vencimiento del TIPS. En definitiva, si se cumple el Efecto Fisher, los mercados estarían anticipando que la tasa de inflación americana se va a situar en los próximos 5 años en una media de al menos el 1,63%  (πe ).

Por último, destacar el cambio estructural registrado en el comportamiento del diferencial o "spread".

Por un lado, desde julio de 2008 y hasta el 16 de enero de 2009, el diferencial fue cayendo hasta pasar a niveles negativos. En este periodo, los inversores esperaban que la tasa de inflación sería negativa en los próximos cinco años, es decir, estaban anticipando la posibilidad de un periodo de deflación o caída generalizada de los niveles de precios en la economía americana.

Por otro lado, la introducción entre finales del 2008 y el primer trimestre de 2009 del primer programa QE-1 de compra masiva de bonos de deuda pública (y otros activos)  por parte de la Reserva Federal provocó el cambio de tendencia del diferencial. Desde entonces -y sobre todo desde el anuncio de la introducción del nuevo programa QE-2- se ha registrado un cambio de expectativas en la tasa de inflación futura. En consecuencia, las posibilidades de deflación se alejan y el diferencial se vuelve positivo como consecuencia del temor de un repunte de la tasa de inflación futura.

domingo, 14 de noviembre de 2010

¿Por qué la prima de riesgo de la deuda pública española se ha vuelto más dependiente del nivel de confianza de los inversores extranjeros?

La sensibilidad de la prima de riesgo de la deuda pública española se ha vuelto más dependiente del nivel de confianza de los inversores extranjeros desde el inicio de la crisis económica y financiera internacional. Tres son las factores que han propiciado esta mayor sensibilidad: a) el nivel del ajuste fiscal necesario a medio y a largo plazo; b) el nivel de endeudamiento total alcanzado por la economía española; c) y sobre todo, el cambio registrado en la composición de los tenedores de la deuda pública española. 

En primer lugar, centrémonos en el nivel de ajuste fiscal necesario en el corto, medio y largo plazo. En el cuadro adjunto (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande) se presentan los principales indicadores de la situación fiscal de la economía española.


















Es verdad que el nivel del endeudamiento público español se situará a finales de 2010 (64,9% del PIB) no muy alejado del que se registraba en 1999 (62,3%). También es verdad que nuestro nivel de endeudamiento público es uno de los más bajos de la zona del euro y se encuentra sensiblemente por debajo de la media (84,7% en 2010). Lo mismo ocurre con los pagos de intereses de la deuda pública en % del PIB. Pero la preocupación de los inversores extranjeros se sitúa en el campo de las finanzas públicos en otros indicadores fiscales y en tres horizontes temporales distintos: corto (2010-2013), medio (2010-2020) y largo plazo (2010-2060).

Por un lado, existen serias dudas de si con las medidas de ajuste y las reformas estructurales aprobadas se podrán alcanzar los objetivos de consolidación  fiscal fijados para el periodo 2010-2013. Recordemos que se trata de reducir el abultado déficit público que se sitúo en un -11,1% del PIB en 2009, hasta un -9,3% en 2011, un -6,0% en 2011, un -4,4% en 2012 y un -3.0% en 2013.  Por otro lado, los mercados podrían tener serias dudas de si el ajuste fiscal previsto por el FMI para la economía española para toda la década 2010-2020 (9,4% sobre el PIB) podrá ser abordado sin la introducción de nuevas reformas estructurales (racionalización de las competencias de gastos entre las distintas AA.PP., reforma del sistema de pensiones y cambios sustanciales en la gestión de los programas de sanidad, entre otras). Finalmente, la sostenibilidad fiscal puede estar en peligro también en un horizonte de largo plazo si se computan los gastos públicos "no visibles" que tienen que ver con el envejecimiento previsto de la población española (pensiones y sanidad, fundamentalmente). Como se indica en el cuadro, el aumento de estos programas de gasto público han sido estimados por la Unión Europea en 9 puntos porcentuales sobre el PIB en el horizonte 2007-2060 (ver al respecto la entrada del Blog de 21 de Junio de 2020).

En segundo lugar, el deterioro del endeudamiento público no ha sido acompañado por una reducción paralela del endeudamiento del sector privado de la economía española.  El resultado ha sido el aumento espectacular de la deuda externa de España en % del PIB en el periodo 1999-2009.

En el siguiente cuadro se puede observar como la ratio del endeudamiento de las empresas no financieras sobre el PIB pasó del 54,4% en 1999 al 140,0% en 2009 y para las familias del 42,8% al 86,0%. Si sumamos ambos subsectores, el endeudamiento del sector privado pasó de un 97,2% en 1999 a nada menos que un 226,0% del PIB a finales de 2009. Finalmente, la deuda exterior española total (sector privado y AA.PP.) se ha situado en un 279,3% a finales de 2009 (frente a un nivel del 159,6% en 1999).














Finalmente, las cifras del siguiente cuadro  muestran el cambio en la composición de los tenedores de la deuda pública española de 1999 a 2009. En el año 1999 los extranjeros tenían en sus carteras el 26,8% del stock de deuda pública, mientras que a finales del 2009 este porcentaje había subido hasta el 45,2%. Si la deuda pública está en una proporción mayor en manos de inversores extranjeros ello provoca una mayor dependencia de los gobiernos nacionales de las turbulencias de los mercados financieros internacionales. Y en última instancia, la prima de riesgo del bono soberano (y los costes de aseguramiento del impago) se hacen más dependiente del nivel de confianza de los inversores extranjeros. Es el peaje a pagar por la globalización financiera, por no haber generado mayores superávit presupuestarios en épocas de bonanza económica y por no haber realizado en las últimas dos décadas reformas estructurales en algunos programas de gasto público insostenibles desde un punto de vista intertemporal.













En síntesis, la mayor sensibilidad de la prima de riesgo de la deuda soberana española en relación al nivel de confianza de los inversores extranjeros se debe a las dudas sobre las posibilidades reales del ajuste fiscal a corto, medio y largo plazo, al mayor endeudamiento total (privado y público) de la economía española y a la mayor ratio de tenencia de inversores extranjeros/inversores nacionales de la deuda publica española.

sábado, 6 de noviembre de 2010

El aumento de los tipos marginales del impuesto sobre la renta en EE.UU. y su efecto sobre la oferta de trabajo de los contribuyentes de rentas altas

Los recortes de impuestos sobre la renta (desgravaciones fiscales) introducidos en 2001 y 2003 por la Administración Bush expiran el 31 de diciembre de 2010 y la Administración de Obama pretende no prorrogarlos para las personas que ganan más de 200.000 dólares al año (141.843 euros) y las parejas que  ganan más de 250.000 dólares (algo menos de 177.304 euros). Este colectivo representa el 2% de los contribuyentes norteamericanos. La subida de impuestos incluye el aumento del tipo impositivo del impuesto de la renta para estos contribuyentes del 36% al 39,6%, la subida de los tributos por dividendos y plusvalías del 15% al 20% y, por último, el impuesto de sucesiones vuelve a introducirse, llegando al tipo del 45% para quién reciba una herencia de más de 3,5 millones de dólares.

El objetivo es financiar con el aumento de la recaudación sus nuevos planes de estímulo fiscal y reducir en parte el déficit público. Su plan de reducción de desgravaciones fiscales cuenta con la oposición de los republicanos, de parte de los legisladores demócratas, de grandes empresarios y de algunos economistas académicos.

Existe una gran cantidad de literatura económica teórica y empírica que muestra que el aumento de los tipos marginales del impuesto de la renta a los contribuyentes de rentas más altas pueden provocar la caída del consumo, la reducción de la oferta de trabajo e incluso una fuga de capitales, con lo que se podría producir una pérdida neta de recaudación impositiva. La polémica en EE.UU. está servida.

Dentro de este debate se puede enmarcar los resultados del artículo de Jonathan Gruber Emmanuel Saez, "The Elasticity of Taxable Income: Evidence and Implications," Journal of Public Economics, 2002, Vol. 84 (1), pp. 1-32.  Los autores analizan los efectos de las reformas impositivas aprobadas en 1981 y 1986 en EE.UU. que introdujeron reducciones significativas del tipo marginal del impuesto federal de la renta. Sus principales resultados muestran que los contribuyentes americanos de rentas altas son más sensibles a las variaciones de las tasas impositivas marginales del impuesto de la renta. En concreto, los contribuyentes con ingresos superiores a 100.000 dólares por año (en dólares de 1992) tienen una elasticidad de la renta sujeta al impuesto con respecto a los cambios en los tipos marginales de 0,57, muy superior a la elasticidad del 0,40 estimada para el total de los contribuyentes. Desde el punto de vista económico, esta elasticidad de 0,57 implica que un aumento del 10% en la tasa marginal impositiva llevaría a una reducción del 5,7% de los ingresos sujetos al impuesto. En definitiva, los contribuyentes de rentas más altas responderían ante subidas de tipos marginales con una reducción de su oferta de trabajo, lo que provocaría una reducción de la actividad económica.

El Catedrático de Economía de la Universidad de Harvard, Gregory Mankiw (antiguo presidente del Consejo de Asesores Económicos del Presidente George W. Bush entre 2003 y 2005) ha entrado en el debate con una artículo reciente en el The New York Times. Su opinión es que el aumento de las tasas marginales de los impuestos sobre la renta a los contribuyentes de rentas altas llevará a una reducción de la oferta de trabajo, de las rentas sujetas al impuesto y tendrá efectos negativos sobre la recuperación de la economía americana. El artículo lo plantea como un caso de estudio, en el que el contribuyente perjudicado es él mismo.

Vean en el siguiente vídeo una reciente entrevista de la cadena de televisión CNBC a Gregory Mankiw. En la entrevista Mankiw expone sus argumentos en contra de la reforma impositiva propuesta por la Administración Obama. Y de paso, practiquen el inglés americano:

lunes, 1 de noviembre de 2010

Ranking de producción científica 2010 de las Universidades Españolas en el Area de Economía

Una de las divisiones de la empresa Thomson Reuters, Thomson Scientific ISI, se ocupa de construir bases de datos de la actividad científica por áreas y países. La más conocida es el Journal of Citation Reports Web, base de datos que ofrece un medio sistemático y objetivo para evaluar de manera crítica las revistas científicas más importantes del mundo. En concreto, JCR Web permite medir la influencia y el impacto de las investigaciones realizadas (a nivel de revistas y por áreas de investigación) y muestra las relaciones entre las revistas que citan y las que son citadas.

Este recurso -disponible en ediciones separadas para la Ciencia en general y para las Ciencias Sociales (incluida el área de Economía y el área de Empresa) en particular-, es una herramienta esencial para cualquiera que necesite conocer acerca del impacto y la influencia de las revistas en la comunidad investigadora global. Además, los indicadores disponibles de las revistas indexadas en la base JCR Web son utilizados a la hora de evaluar la actividad científica ("productividad investigadora") de Facultades, Institutos de Investigación, Organismos de Investigación, Universidades, científicos y profesores individuales, tanto en España como a nivel internacional.

El Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) (conocido también como "proceso de Bolonia", por el nombre de la ciudad italiana en la que se firmó la declaración política que abrió el espacio europeo universitario) no sólo significa una homologación de títulos a nivel europeo, sino también debería abrir la competencia entre las universidades europeas y españolas entre sí en la captación de los mejores alumnos y profesores.

Una de las variables clave para poder elegir una Facultad y una Universidad en el nuevo contexto debería ser sin duda el nivel científico de su profesorado, por lo que indicadores de la "calidad" de las publicaciones de investigadores y profesores, van a pasar a un nivel más que relevante. Los ranking internacionales de universidades son también importantes por varios motivos. Además del evidente prestigio internacional, son fundamentales por las importantes ventajas económicas que eso puede traer en un momento en el que los planes autonómicos, nacionales y europeos de apoyo a las universidades (fondos de investigación para los profesores, incentivos económicos a los mejores profesores, ..) deberían de tener un claro objetivo: premiar la excelencia. Y la excelencia se cuantifica en este tipo de listados (guste o no guste), entre otro tipo de cosas.

En este contexto el Grupo de Investigación de evaluación de la ciencia y de la comunicación científica de la Universidad de Granada  acaba de presentar un ranking de las universidades españolas públicas y privadas para el año 2010 basado en la investigación publicada en las revistas científicas indexadas en el Journal of Citation Reports Web en los periodos 2000-2009 y 2005-2009.  En el estudio se propone un método de ordenación de las universidades que sintetiza 6 indicadores bibliométricos de producción e impacto que miden los aspectos cualitativos y cualitativos de la producción científica de los investigadores de las universidades españolas.

En los dos cuadros adjuntos (hacer clic sobre los mismos para verlos más grandes) se presenta el ranking del Area de Economía (incluye las revistas de Economía y de Empresa) de las universidades españolas para el periodo 2000-2009 y 2005-2009. La columna del ranking de la dimensión cuantitativa recoge indicadores brutos de producción científica muy relacionados con el tamaño del área de economía de la universidad, mientras que la columna de la dimensión cualitativa recoge  indicadores relativos que necesariamente no dependen del tamaño del área de Economía de la universidad. Finalmente, en la última columna se recoge un índice bidimensional que combina adecuadamente los indicadores cuantitativos y cualitativos de las publicaciones científicas del área de Economía de las Universidades. Este índice es el que se utiliza para elaborar el  ranking y se normaliza entre 0 y 1 tomando como referencia la universidad que ha alcanzado el valor más elevado.




En el periodo reciente 2005-2009,  lideran el ranking del área de Economía, la Universidad Pompeu Fabra (mantiene el liderazgo respecto a un periodo más amplio, 2000-2009), la Universidad Autónoma de Barcelona (sube un puesto), la Universidad Carlos III (baja un puesto), la Universidad de Barcelona (sube un puesto), la privada Universidad de Navarra (baja un puesto) y la Universidad de Valencia (sube un puesto).

Afortunadamente, no todas las Facultades de Economía (y los profesores universitarios del área) son iguales y, por lo tanto, no deberían ser tratados por igual. Las diferencias salariales derivadas del plus de productividad investigadora (básicamente publicaciones en artículos del ranking) son ridículas. El "café para todos" tan típicamente español debería ser "cortado" aprovechando la introducción del EEES en la Universidad española. Pero eso es otra historia.

viernes, 22 de octubre de 2010

Evolución reciente del diferencial de tipos de interés largo-corto plazo de los Bonos del Tesoro de EE.UU. : ¿anticipo de ralentización del crecimiento económico o de inyección masiva de liquidez?

En una entrada del Blog del 8 de junio de 2009 nos ocupabamos del papel relevante de la utilización de la pendiente de la curva de rendimientos (o el diferencial de los tipos de interés a largo y a corto plazo de los rendimientos de los Bonos del Tesoro) como un indicador adelantado de la actividad económica real futura y, en última instancia, de la probabilidad de la recesión o expansión de la economía americana en los siguientes 12 meses.














En el gráfico anterior (hacer click para ver el gráfico más grande) se muestra la evolución temporal de las tasas de rendimientos de los Bonos del Tesoro americano de 10 años (largo plazo) y de 2 años (corto plazo) y 3 meses (corto plazo). El diferencial entre el tipos a largo plazo y a corto plazo es desde el verano de 2010 en ambos casos positivo pero decreciente en el tiempo (la curva de rendimientos muestra una pendiente de decreciente) lo que en teoría anticiparía una ralentización del  crecimiento económico futuro (en un horizonte temporal de los próximos 12 meses) de la economía americana. Pero está sería una primera interpretación estricta del buen funcionamiento (en episodios históricos recientes) de la pendiente de la curva de rendimientos como un indicador adelantado de la actividad económica de la economía americana.

El problema es que la actual crisis financiera internacional y la crisis económica derivada han provocado algunas anomalías monetarias y financieras y cambios significativos en la gestión e instrumentación de las políticas monetarias de los bancos centrales (los llamados instrumentos "no convencionales"), incluida la Reserva Federal de los EE.UU.  Y ello podría anular está interpretación "ortodoxa" de los cambios en la pendiente y los anticipos de cambios de tendencia de la producción real. En síntesis, estas anomalías y cambios en la instrumentación de la políticas monetarias podrían estar "contaminando"  artificialmente el comportamiento temporal de la pendiente de la curva de rendimientos. Y de aquí deriva la segunda interpretación.

En este sentido, el cambio en la pendiente de la curva de rendimientos coincide en el tiempo con la conferencia que Presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, impartió el 27 de agosto de 2010 en Jackson Hole, Wyoming en el marco de un Simposió organizado por la Reserva Federal de Kansas City.  En esta conferencia Bernanke anunció que la  Reserva Federal podría volver a utilizar un nuevo programa masivo de compra de deuda pública, con la que más que probable intención de inyectar mucha más liquidez en la economía (agotado ya las posibles bajadas de tipos de interés nominales), provocar una bajada de los tipos de interés reales y, en última instancia, lograr un estímulo del crecimiento económico. De hecho, este sería el segundo programa de "Relajación Cuantitativa" o "Quantitative Easing".  Hay que recordar que durante los tiempos más duros de la crisis, la Reserva Federal lanzó un primer programa de "Relajación Cuantitativa", materializado en compras de deuda pública y de activos vinculados al mercado inmobiliario por un importe de 1,7 billones de dólares.

Este anunció de nuevo programa de "Relajación Cuantitativa" ha sido reiterado por Bernanke en su reciente intervención del 15 de octubre en Bostón, en el marco de una Conferencia sobre gestión e instrumentación de la política monetaria organizada por la Reserva Federal de Bostón. El propio Bernanke reconoce que el anterior programa de compras de valores tuvo éxito en la reducción del plazo de los tipos de interés a largo plazo y en el apoyo a la recuperación económica de EE.UU. Tendremos que esperar a la reunión de la Reserva Federal del 2 y 3 de noviembre para ver si se introduce las nuevas medidas de inyección de liquidez.

En definitiva, si estos anuncios son  creíbles, el cambio de la pendiente de la curva de rendimientos observada desde el verano podría también estar recogiendo (y anticipando) los efectos de la estrategia de inyección masiva de liquidez anunciada por el Presidente de la Reserva Federal y, por tanto, la pendiente de la curva de rendimientos podría  habría perdido su capacidad predictiva sobre la evolución futura de la actividad económica real de la economía americana.

domingo, 17 de octubre de 2010

La productividad científica española en el contexto internacional, 2005-2009

En esta entrada del Blog mostramos la importancia relativa de la producción científica española en el mundo con los datos de los últimos cinco años disponibles, 2005-2009. La base de datos utilizada son los artículos científicos publicados en 21 campos científicos en las revistas indexadas en la base de datos JCR elaborada por Thomson Reuters.

En la segunda columna del cuadro adjunto (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande) se presenta la participación de los artículos científicos españoles en el total mundial (en %), mientras que en la tercera columna se presenta el impacto relativo de las citas de los artículos científicos españoles comparado con la media mundial en cada campo científico (en %).

















En primer lugar, entre 2005 y 2009, aparecen 183.542 artículos científicos indexados en la base de datos, en los que al menos uno de los autores es español. De estos artículos científicos, el % más alto en las revistas indexadas es en la categoría de Ciencias Agrícolas (7,11% del total mundial), seguido por la categoría de Ciencia Espacial (6,73% del total mundial) y por las categorías de Microbiología y Medio Ambiente/Ecología (ambas con el 4,65% del total mundial). Nuestra categoría de Economía y Empresa se sitúa también por encima de la media, registrando un 4,32% del total mundial de artículos científicos indexados en la base de datos de Thomson-Reuters.

En segundo lugar, en relación al impacto de los artículos (número de citas de los mismos en otras revistas indexadas) el ranking es distinto al de la participación porcentual de los artículos en el total mundial. Ahora, el impacto de los artículos científicos de Física lidera el ranking español, al superar la media mundial en un 34% (3,66 citas por artículo para España en comparación con el promedio mundial de 3,01 citas). Destacan después los artículos de Ciencias Agrícolas (22% por encima de la media mundial), de Química (19% por encima de la media mundial) y de la Ciencia Animal y Vegetal (17% por encima de la media mundial).

En lo que respecta a la categoría de Economía y Empresa, el impacto de los artículos basados en autores españoles se sitúa por debajo de la media mundial en un 30%, por lo que la significativa mejora experimentada por este campo científico en las dos últimas décadas no ha sido suficiente para situarnos en la media de la ciencia española. No obstante, se ha mejorado un punto porcentual respecto al periodo anterior 2004-2008, dónde el impacto se situaba por debajo de la media mundial en un 31%.

Destacar que si dejamos a parte al Reino Unido -con una tradición mucho más antigua de investigación en el ámbito de la Economía y Empresa- la situación relativa de España ha mejorado extraordinariamente respecto a los otros dos grandes países de la Unión Europea: Francia (4,15 % del total mundial; -20% de citas por debajo de la media mundial); Italia (3,18 % del total mundial; -23% de citas por debajo de la media mundial). Estas cifras suponen que en el área de Economía y Empresa, España supera a Francia y a Italia en el número de artículos científicos publicados en revistas relevantes en el total mundial, mejorando más su participación relativa que estos dos países (si comparamos las cifras del periodo 2005-2009 con las del periodo 2004-2008). Además, España reduce su distancia relativa con Francia y se mantiene con Italia en relación al impacto de los artículos (si comparamos las cifras del periodo 2005-2009 con las del periodo 2004-2008). Por último, respecto a Alemania hemos empeorado relativamente entre ambos periodos en los dos indicadores de producción científica en el ámbito de la Economía y Empresa.


lunes, 11 de octubre de 2010

Peter Diamond, Dale Mortensen y Christopher Pissarides obtienen el Premio Nobel de Economía 2010

Los galardonados con el Premio Nobel de Economía 2010 son Peter Diamond, Dale Mortensen y Christopher Pissarides, los dos primeros ciudadanos de los EE.UU., y el tercero ciudadano greco-chipriota nacionalizado británico. Ni Thomson Reuters, ni la lista de los economistas más citados en RePEc (Research Papers in Economics), ni la casa de apuestas británica Ladbrokes, ni yo mismo, hemos finalmente acertado, aunque esto último es menos grave.

Peter Diamons es catedrático de Economía en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), Cambridge, EE.UU., Dale Mortesen es catedrático de Economía en Northwestern University, Evaston, EE.UU. y Christopher Pissarides es catedrático de Economía en la London School of Economics and Political Science, Londres, Reino Unido.

Las aportaciones que les ha valido el Premio Nobel de Economía se centran en el planteamiento de  modelos teóricos de búsqueda o search theory que describen los procesos de acoplamiento de la oferta y la demanda en el mercado de trabajo (búsqueda de empleo) o el mercado de la vivienda (búsqueda de vivienda). Los modelos teóricos de búsqueda han sido utilizados también para estudiar cuestiones económicas relacionadas con la teoría monetaria, la economía pública, la economía financiera, la economía regional y la economía familiar.

jueves, 7 de octubre de 2010

Predicciones de una casa de apuestas británica sobre el Premio Nobel de Economía 2010

La casa de apuestas británica Ladbrokes nos presenta las últimas apuestas sobre el ganador del Premio Nobel de Economía 2010. Aún estáis a tiempo de ganar dinero. Mi favorito, Robert Barro, se paga 20 a 1.

Richard Thaler (Finanzas del Comportamiento) 2/1
Robert Shiller (Finanzas del Comportamiento) 2/1
Eugene Fama (Finanzas) 5/1
Lars Peter Hansen (Econometría) 6/1
Hal White (Econometría) 6/1
Jean Tirole (Teoría de Juegos) 9/1
Oliver Hart (Teoría de Juegos) 9/1
Grossman (Comercio Internacional) 9/1
Elhanan Helpman (Comercio Internacional) 9/1
William Nordhaus (Economía Ambiental) 13/1
Ernst Fehr (Finanzas del Comportamiento y Economía Experimental) 15/1
Jagdish Bhagwati (Comercio Internacional) 20/1
Robert Barro (Macroeconomía) 20/1
Paul Romer (Macroeconomía) 25/1

domingo, 3 de octubre de 2010

Los efectos económicos negativos a corto plazo del proceso actual de consolidación fiscal

El tercer de los capítulos del informe sobre las Perspectivas de la Economía Mundial de FMI de octubre de 2010 (World Economic Outlook) está dedicado al estudiar el impacto que tendrá en la economía mundial los distintos planes de consolidación fiscal (aumentos de impuestos y reducciones del gasto público) que están en marcha en la mayoría de las economías avanzadas.

Existe un consenso entre los economistas que para restablecer la sostenibilidad de las finanzas públicas a medio y largo plazo, muchas economías avanzadas deben reducir sus déficit públicos. El informe estudia los procesos de consolidación fiscal de los últimos treinta años en economías avanzadas y evalúa con un nuevo enfoque los efectos a corto plazo sobre la actividad económica. El análisis advierte de los mayores efectos negativos a corto plazo sobre la producción y el empleo de estos planes de consolidación fiscal, en comparación con lo observado en anteriores episodios de ajuste fiscal.

En estudios empíricos previos [Giavazzi y Pagano (1990, 1996), Alesina and Perotti (1995, 1997) y  Alesina y Ardagna (1998, 2010)] se ha estimado que el ajuste fiscal puede ser expansivo (aumentar la producción y el empleo) a corto plazo. El informe del FMI advierte que los métodos utilizados en estos trabajos académicos utilizan un método para identificar los procesos de ajuste fiscal (el aumento en el superávit presupuestario cíclicamente ajustado) que tienden a sobreestimar los efectos expansivos y a subestimar los efectos negativos. Para obviar estos problemas los economistas del FMI utilizan un enfoque alternativo para identificar los episodios de consolidación fiscal, centrándose en la evidencia de medidas de política fiscal que hayan tenido como objetivo la reducción del déficit presupuestario.

Del análisis alternativo efectuado por el FMI de los episodios históricos de consolidación fiscal (1980-2009) se pueden extraer varias conclusiones:

En primer lugar, la consolidación fiscal frena la actividad económica en el corto plazo. Al cabo de dos años, una reducción del déficit público del 1% del PIB reduce un 1% la demanda interna (consumo e inversión) y hace aumentar la tasa de desempleo en 0,33 puntos porcentuales. Además, como las exportaciones netas (exportaciones menos importaciones de bienes y servicios) aumenta cuando se realiza una política fiscal restrictiva, el impacto neto sobre el PIB es de un 0,5% (véase gráfico adjunto. Hacer clic sobre el mismo para verlo más grande).



En segundo lugar, tres factores tienden a moderar el efecto negativo a corto plazo de la consolidación fiscal.
  • Los bancos centrales reducen sus tipos de interés y se produce una depreciación de la moneda nacional, lo que aumenta la competitividad exterior y, en última instancia, compensa el efecto negativo de la demanda interna.
  • El ajuste fiscal tiene menos costes si los mercados financieros están preocupados por la sostenibilidad fiscal del país.
  • Las consolidaciones fiscales tienen menos efectos negativos si el ajuste se hace con reducciones de gasto público que con aumentos de impuestos (véase gráfico adjunto). Esto es así en parte, porque la experiencia muestra  que los bancos centrales reducen en mayor medida los tipos de interés después de reducciones del gasto público.

En tercer lugar, la consolidación fiscal tiene un efecto positivo a largo plazo sobre la producción. En concreto, la reducción del stock de deuda pública en % del PIB tiende a reducir los tipos de interés reales y los costes del servicio de la deuda, lo que permite reducir los impuestos futuros. Este doble mecanismo estimula la inversión productiva privada, y conduce finalmente a un aumento de la producción a largo plazo.

No obstante, el informe del FMI advierte que en las circunstancias actuales, estos factores más arriba mencionados pueden incidir de manera diferente y por ello, la consolidación fiscal podría tener más efectos negativos a corto plazo que lo habitual.

La razones de que los procesos de consolidación actuales tengan mayores efectos negativos a corto plazo sobre la producción y el empleo de lo observado en anteriores episodios de ajuste fiscal son dos, y ambas afectan en particular, al caso de la economía española.

En primer lugar, en muchas economías avanzadas han agotado las posibilidades de realizar políticas monetarias expansivas reduciendo los tipos de interés, puesto que los mismos están cerca de cero y los bancos centrales tienen menos margenes de maniobra.

En segundo lugar, si muchos países llevan a cabo el ajuste al mismo tiempo, los costes en términos de caída de la producción serán mayores porque no todos las economías pueden provocar una depreciación nominal de su  moneda y aumentar las exportaciones netas al mismo tiempo. La excepción son los países con alto riesgo de incumplimiento de pago de su deuda, en los que los efectos negativos a corto plazo del ajuste fiscal será probablemente menores. Este efecto atenuador tiene que ver con las ganancias de credibilidad que los mercados otorgan a los gobiernos con riesgo alto de impago, una vez iniciado el plan de ajuste fiscal. 

La simulaciones efectuadas por los economistas del FMI muestran que la caída de la producción podría ser más de dos veces mayor que en el caso general si los bancos centrales no pueden reducir sus tipos de interés, y si todos los países llevan a cabo el ajuste fiscal simultáneamente. Esto es el caso claramente de los países de  la zona del euro.

En síntesis, los procesos de consolidación fiscal tienen efectos positivos a largo plazo sobre la producción y el empleo pero los efectos negativos pueden ser mayores que los registrados en episodios anteriores de ajuste presupuestario.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Predicciones sobre el Premio Nobel de Economía 2010

Llega la época de hacer las "porras" académicas de quién (o quienes) serán los agraciados con el Premio Nobel de Economía. El lunes 11 de octubre la Fundación Nobel anunciará quién es el ganador del año 2010.

Una primera predicción sería utilizar la lista de los 10 economistas que tienen más citas en sus artículos publicados en revistas científicas según la base de datos de RePEc. Como cuatro de ellos ya tienen el Premio Nobel (el número 3, James J. Heckman; el número 4, Joseph E. Stiglitz; el número 5, Robert E. Lucas Jr., y el número 8, Edward C. Prescott), una posible predicción ganadora sería escoger entre los seis restantes por orden en el ranking: 1) el número 1, Andrei Shleifer de Harvard University, Cambridge, EE.UU.;  2) el número 2, Robert Barro de Harvard University, Cambridge, EE.UU.; 3) el número 6,  Mark L. Gertler, de New York University, EE.UU.; 4) el número 7, Olivier Blanchard, del M.I.T. (Massachusetts Institute of Technology), Cambridge, EE.UU., aunque actualmente está en excedencia y ocupa el puesto de Consejero Económico y Director del Departamento de Estudios del Fondo Monetario Internacional; 5) el número 9, Ross Levine, de Brown University, Providence, EE.UU.; 6) y el número 10, Daron Acemoglu del M.I.T. (Massachusetts Institute of Technology), Cambridge, EE.UU.

La segunda predicción vendría de la mano de la empresa Thomson Reuters, cuya División de Ciencia, ISI Web of Knowledge, se ocupa de construir bases de datos de la actividad científica por áreas y países. La más conocida es el Journal of Citation Reports Web, base de datos que ofrece un medio sistemático y objetivo para evaluar de manera crítica las revistas científicas más importantes del mundo. En concreto, JCR Web permite medir la influencia y el impacto de las investigaciones realizadas (a nivel de revistas y por áreas de investigación) y muestra las relaciones entre las revistas que citan y las que son citadas.

La apuesta ganadora de Thomson Reuters es para cuatro economistas:
  1. Alberto Alesina, catedrático de Economía de Harvard University, Cambridge, EE.UU., por sus estudios teóricos y empíricos sobre la relación entre la política y la eocnomía y, en especial, por sus investigaciones sobre el ciclo político-económico.
  2. Nobuhiro Kiyotaki, catedrático de Economía de Princeton University, Princeton, EE.UU. y John H. Moore, catedrático de Economía de la Universidad de Edinburgh y de la London School of Economics, Reino Unido, por la formulación del modelo Kiyotaki-Moore del ciclo económico, que muestra cómo el sistema financiero puede servir de mecanismo amplificador de los ciclos económicos.
  3. Kevin M. Murphy, catedrático de Economía de la Universidad de Chicago, EE.UU., por su investigación empírica en temas de economía social, tales como la desigualdad salarial, el desempleo, la adicción racional, el valor económico de la investigación médica y el crecimiento económico. 
Aunque me alejo de las profecías seguras de Thomsom Reuters, ya saben que a mí me gusta el riesgo, y si pudiera votar yo le daría el Nobel a Robert J. Barro, Catedrático de Economía de la Universidad de Harvard. Sus contribuciones se centran en el campo de la Macroeconomía: a) la teoría de la deuda pública en los años setenta; b) la macroeconomía del equilibrio en los años ochenta; y c) la teoría crecimiento económico en los años noventa. Además, es uno de los economistas más citado en las revistas científicas del área de Economía. Lo curioso, es que Barro sigue el patrón de algunos de los mejores economistas americanos: no estudió en principio la carrera de Economía, aunque posteriormente obtuvo el Doctorado en nuestra disciplina. Su Licenciatura fue en Física. Recuerden que en 2008 y 2009 ya aposté en dos entradas del Blog por Robert J. Barro y me equivoque. Pero soy capricornio.